viernes, 2 de enero de 2026

La Peña, desde Cubillos

Último día del año 2025, hay previsión de buen tiempo. Así que decido ir a una de las cumbres que tengo pendientes y reservadas para esta época del año: La Peña. Su referencia sota es EA1/LE-211, y su altura es de 940 metros. Es un monte situado al norte de Cubillos del Sil, muy próximo a la antigua central térmica de Compostilla. Hoy me acompaña mi amigo Javier. Algo mayor que yo, no está en muy buena forma. No hay problema, es una excursión muy sencilla.

La cima de La Peña. No parece tener mucho sentido este nombre

El camino más directo y fácil para acceder a esta cumbre parte de la población de Posadina, muy próxima a Cubillos del Sil. De un rincón de esta población parte una pista que va ascendiendo por la ladera, directa hasta mi objetivo. En Ponferrada y alrededores tenemos la típica niebla de invierno que produce mucho frío y un tiempo muy desapacible. Bien abrigados, tomamos la pista para iniciar el ascenso.

Inicio de la pista de ascenso. Niebla, pinos y charcos helados

La pista es amplia y en buen estado. La temperatura está ligeramente por encima de los cero grados. Hay charcos con hielo y escarcha. A los lados retamas y pinos. La pendiente es moderada, hay tramos más suaves y otros de más pendiente. Se camina con comodidad.

Vamos bien equipados. Al fondo asoma el cielo despejado

A medida que ascendemos, el sol asoma tímido entre la niebla. Poco después, superamos la zona de niebla y encontramos un cielo azul impresionante. El sol está muy bajo, apenas calienta. Las zonas en sombra están cubiertas de escarcha.

Salimos de la niebla. Cielo despejado y escarcha

Seguimos avanzando muy despacio. El camino es cómodo, pero cuando hay una rampa más fuerte, caminamos más lentos. No tenemos prisa. Ahora empezamos a ver paisaje. Esto fue una zona industrial en su momento. Hay en algunas escombreras. Pero, en cuanto tomamos un poco de altura, al mirar hacia atrás, nos quedamos impresionados. Un mar de nubes continuo, dos enormes chimeneas de hormigón sobresalen en ese mar. A lo lejos la silueta de los Montes Aquilanos con nieve en las cumbres más altas. Cerca, las torres y los cables de alta tensión estropean un poco el paisaje.

Dos chimeneas sobresalen del mar de nubes

La pista sigue su ascenso casi en línea recta. Alcanzamos una línea de alta tensión que avanza con nosotros. Poco después, la pista da un ligero giro al este y la pendiente se hace más fuerte. Ya estamos cerca de la cumbre.

Último repecho hasta la cumbre

La última pendiente, bastante empinada, nos lleva a un cruce de pistas. Este es el punto más alto del monte. Estamos rodeados de pinos. Hacia el sur, al final de una de las pistas tenemos de nuevo las chimeneas de la antigua central térmica de Compostilla asomando entre las nubes. Hemos alcanzado nuestro objetivo.

Hacia el sur asoman las chimeneas de la antigua central térmica

A una orilla de la pista consigo sujetar la caña sobre la que despliego la clásica antena end feed. Me sitúo al borde de otra pista, donde llega un poco de sol. Preparo el equipo, me pongo en la banda de 20 metros. No hay activadores, así que empiezo a llamar. Pronto me responde DL8NGC, Greg, desde Alemania. Rápidamente tengo gente llamando desde todos los rincones de Europa.

Se organiza un buen lío de gente llamando todos a la vez. Y, además, son indisciplinados. Llamo a uno y responden varios. Parece que hay mucha gente de vacaciones. Casi todos llegan fuerte. Cada QSO me lleva un minuto, porque siempre hay alguien llamando por encima de los demás. ¡Estas cosas no suceden solo en España!

Mi rincón de trabajo al sol

Tras diez minutos de actividad, me llama Juerg, HB9BIN/P, desde una cumbre en Suiza. Por fin tengo un QSO de cumbre a cumbre en casi dos meses. El siguiente en responderme es Robert, KD1CT, en New Hamshire, costa este de USA. Poco después es Fred, WX1S, en el mismo estado. ¡No está mal: dos americanos en un momento! Son las dos y media de la tarde, es el momento de descansar un poco y tomarse el bocadillo. Antes de apagar localizo a F6HBI/P, Gerald, en una cumbre del sur de los Alpes, en Francia. Completamos el QSO sin dificultad. ¡Otro QSO de cumbre a cumbre!

Tras una comida tranquila en compañía de Javier, vuelvo a mi puesto en la radio. Voy a probar en la banda de 40 metros, espero que salgan españoles. El primero en contestar es (cómo no) Manuel, EA2DT, desde Pamplona. Muy fuerte, como siempre. Después es EA1CCM, Sixto, cerca de Vigo. Me alegra el siguiente indicativo EA4DON, Alejandro, desde Madrid. Lógicamente, a continuación sale su inseparable Elena, EA4DOS. ¡Siempre es una alegría contactar con amigos!

Un rincón tranquilo para operar

No hay mucho más en esta banda. Antes de regresar a la banda de 20 metros, la más concurrida, localizo a EA3ISA, Roger, en una cumbre de Tarragona. ¡Un nuevo QSO de cumbre a cumbre! El último del año.

Vuelvo a llamar en la banda de 20 metros. Me vuelven a contestar de toda Europa. Antes de las tres y media quiero recoger, así que no me queda mucho tiempo. Me siguen contestando desde Bélgica, Polonia, Austria, Suiza.... En un momento no me contesta más gente. Quiero ser cortés, anuncio QRT (apagado del equipo), deseo feliz año nuevo y doy saludos. Pero alguien lanza su indicativo. Voy a ser amable y le contesto. Pero después viene otro, y otro... Cuando consigo contestar a todos y apagar el equipo, ya han dado las tres y media. ¡No habrá problema, el regreso es sencillo!

Pista de acceso. Al oeste hay menos niebla y picos nevados, ¿Sierra de los Ancares?

Rápidamente recojo todo el equipamiento. Comprobamos que no queda nada en la cumbre y emprendemos el descenso por el mismo camino que subimos. La primera rampa, bastante pendiente, mira al oeste. En esta zona, la niebla ha bajado bastante, pero se mantiene pegada al valle. A lo lejos cumbres con nieve. Supongo que es la Sierra de los Ancares.

A pesar de que el camino es sencillo, caminamos despacio. Javier se resiente en las rodillas. Después de un giro, tenemos de nuevo antes nosotros el valle cubierto de niebla de Ponferrada, con las dos chimeneas sobresaliendo como mástiles solitarios. Aprovecho para hacer muchas fotos.

Mar de nubes y dos mástiles solitarios. El sol muy bajo

El sol está muy bajo y parcialmente cubierto de tenues nubes muy altas. Incluso sale en las fotos sin alterar el resto del paisaje. Pasamos al lado de una antigua laguna que ahora aparece seca y con escombros. Una pena, esto, junto con las líneas de alta tensión, estropea un poco un paisaje que parece irreal con las brumas.

Escombreras y torres estropean un paisaje irreal y fantasmal

Seguimos avanzando con tranquilidad. Nos vamos acercando a la niebla. Volvemos a entrar en sombra, frío y humedad. Es un cambio rápido e impactante. Pronto llegamos al coche. Ha sido una excursión diferente a las habituales.

El resumen de radio queda así:

  • 46 comunicados
    • 6 QSO en la banda de 40 metros
      • Uno de ellos de cumbre a cumbre
    • 40 QSO en la banda de 20 metros
      • 2 de cumbre a cumbre
      • 2 con USA

Mapa de QSO

Este año 2025 he superado mi récord de activaciones: 31 activaciones, 254 puntos sumados, 25 cumbres nuevas para mí, 1367 QSO desde cumbres. Una gran cosecha. ¡Va a ser muy difícil de superar!

lunes, 29 de diciembre de 2025

Peñas Blancas, activación breve

 El pasado viernes, 26 de diciembre, pude volver a la actividad sota tras una temporada de mal tiempo y compromisos diversos. En esta ocasión mi objetivo fue Peñas Blancas, con referencia sota EA1/LE-239 y una altura de 1771 metros. Es una cima próxima a la provincia de Palencia que llevaba tiempo en mis planes. Sobre el mapa encuentro dos posibles caminos de ascenso. El primero es por el norte, desde la carretera LE-233, la oeste del pueblo de Besande. Tiene la ventaja de partir desde buena altura, a unos 1400 metros. El segundo es desde el pueblo de Caminayo. Está más bajo, unos 1200 metros. Pero tiene el aliciente de seguir un trecho del Camino Olvidado, uno de los múltiples caminos de peregrinación a Santiago de Compostela. Además, es ladera sur, más propicia para ascensos en invierno.

Peñas Blancas, haciendo honor a su nombre

La Sota
Decidí ascender desde Caminayo. Es un pueblo realmente pequeño al que se accede desde Morgovejo por una carretera muy estrecha que muere en este pueblo. Poco antes de llegar a Morgovejo, pasé una vez más, al lado del pueblo de La Sota de Valderrueda. Siempre me hace gracia este nombre. En la carretera entre Morgovejo y Caminayo, el coche me llega a marcar una temperatura de -6 grados. Va a ser un día realmente frío.

Caminayo es un pueblo muy pequeño, pero estamos en vacaciones de Navidad y apenas encuentro un lugar para dejar el coche. No hay mucho espacio. El pueblo está bien cuidado. Al inicio del pueblo, hacia el norte, parte una pista amplia que va ascendiendo suavemente por las laderas. Hay un poco de nieve, más bien escarcha, sobre la pista. A los lados sí que hay algo más de nieve, pero se camina sin dificultad.

Pronto tengo a mis espaldas una vista espléndida: la cima de Peñacorada coronada de nieve. El cielo tiene un azul limpio de invierno. A los lados de la pista robles con pocas hojas, todas secas. El sol apenas calienta un aire muy frío.

A la salida del pueblo sobresale la cima de Peñacorada con nieve

Aunque la pista tiene diversas bifurcaciones, sigo el track que llevo en el GPS. La pendiente no es fuerte y se camina siempre con comodidad. Encuentro un banco estratégicamente situado para contemplar un paisaje grandioso.
Un banco para descansar y contemplar el paisaje

Sigo para arriba. Entro en un bosque de robles, casi sin hojas. El suelo, todo blanco, está cubierto de hojas muertas. Al fondo la pared, cubierta en parte de nieve, de Peñas Blancas. Bonito paisaje.
Robledal casi sin hojas y Peñas Blancas al fondo

El paisaje cercano va cambiando a medida que asciendo. Dejo el robledal y salgo a una zona de retamas. Más tarde entro en otro bosque con árboles más grandes. Robles, la mayor parte, pero también encuentro algunas hayas imponentes.
Hayas y robles más grandes

La pista tiene cada vez más nieve. Hay unas marcas de ruedas de vehículos que han pasado los días anteriores. A veces compensa caminar por el centro de la pista para evitar resbalones. Pero sigo avanzando cómodamente. La pista hace algunos giros y salgo del bosque de nuevo. He tomado altura y con la atmósfera transparente puedo ver otras montañas más lejanas con cumbres cubiertas de nieve.
A medida que gano altura, aparecen cumbres nevadas más lejanas, hacia el oeste

Ya próximo al Collado del Henal, encuentro un cartel que recuerda que esto es camino de Santiago. Voy pisando por una capa cada vez más gruesa de nieve. Cometí el error de dejar las polainas en el coche. Por lo demás voy bien equipado, afortunadamente. La pista gira hacia el sur y mi objetivo está hacia el norte. Ante mí tengo un tupido monte de retamas y pinos imposible de atravesar. Hay un momento de duda.
Camino Olvidado a Santiago

Avanzo un poco siguiendo la pista y encuentro pronto una bifurcación que parte hacia el norte entre retamas y pinos. ¡Este es mi camino! Por primera vez encuentro una pendiente fuerte.
Pista hacia el norte entre retamas y pinos

Tomo esta pista. También ha pasado por aquí algún vehículo haciendo más fácil el ascenso. La pendiente es fuerte pero corta. Pronto llego a la parte superior desde donde puedo contemplar las cumbres cercanas entre las que destaca el Espigüete y, más cerca, el Peñón de Arbillos, una de las sotas que tengo pendientes.
Al fondo el Espigüete. Más cerca el Peñón de Arbillos

De frente, tengo una vista completa de Peñas Blancas, mi objetivo para hoy. La pista desciende un poco. A continuación, está la ladera rocosa y suave de Peñas Blancas. Me queda un kilómetro hasta la cumbre. No parece difícil.
La pista gira un poco a la izquierda. Desde allí el acceso a Peñas Blancas parece sencillo

Desciendo un poco hasta que la pista pisada acaba bajo un pequeño acantilado de rocas. Tengo que sobrepasar unas retamas y trepar con cuidado entre las rocas hasta alcanzar la ladera suave que lleva a la cima. ¡Me temo que me voy a mojar! 

Con mucho cuidado, pero sin dificultad, supero el pequeño acantilado y una vez arriba, tengo a la vista la cima de Peñas Blancas. Como es habitual en la Cordillera Cantábrica, la roca es caliza e irregular. Hay grandes rocas y espacios entre ellas. En ocasiones esos espacios están poblados de retamas. La nieve cubre casi todo. No sabes si bajo la capa blanca hay roca, plantas o vas a pisar en vacío.

La cima de Peñas Blancas a la vista. La nieve lo cubre casi todo

Empiezo el ascenso final a la cumbre. Lo ideal es pisar sobre rocas. Pero en muchas ocasiones solo veo nieve. Si bajo ella hay roca, no hay problema. Si hay una retama, puede que te sostenga o puede desequilibrarte. Si hay un hueco lleno de nieve, puedes caer. Caer sobre nieve no tiene más problema que mojarte un poco. Pero si metes la pierna entre rocas grandes, puedes quedar atrapado o romperte una pierna. Tengo que ir tanteando el terreno con los bastones. No puedo dar un paso en el vacío. Cada pisada tiene que estar asegurada. Debe haber terreno más o menos firme allí donde pise. Esto hace muy lento el avance.
Panorama acercándose a la cima

Por mi cabeza se pasa la idea de abandonar. Pero después de todo el esfuerzo, no parece buena idea. Con prudencia estoy seguro de llegar a la cumbre sin incidentes. Sin nieve, esta subida por roca podría llevarme unos 20 minutos. En estas condiciones me llevó aproximadamente una hora. En efecto, no hubo incidencias, pero resultó agotador. Arriba el panorama es grandioso.
Al noreste. Espigüete y Peñón de Arbillos. Entre los dos destaca a lo lejos el Curavacas

Las montañas cercanas más prominentes son el Espigüete, y, más a la derecha el Peñón de Arbillos. Entre los dos, más lejos, un pico doble: el Curavacas. Al norte y al oeste una sucesión impresionante de cumbres nevadas.
Panorama de 360 grados desde Peñas Blancas

La cumbre, como toda la montaña, está cubierta de nieve. Tengo que moverme con cuidado. No hay mucho espacio y bajo la nieve no se sabe qué puede haber. Aunque hay un poste de hierro que parece firme y sería adecuado para fijar la caña, prefiero usar la antena vertical. Requiere menos utensilios, y menos desplazamientos por la cumbre. Pero no es sencillo sujetarla. Tengo que buscar tanteando entre la nieve un lugar donde fijarla. Por fin, consigo dejarla vertical, aunque no parece una fijación muy sólida.
Todo listo en la cumbre

Tengo una roca plana, aunque cubierta de nieve, sobre la que pongo una capa impermeable que me sirve para sentarme y dejar algunos utensilios sin que se mojen. Antes de empezar, la antena se cae empujada por una suave brisa. Tengo que buscar un nuevo lugar para fijarla y apoyarla sobre una piedra grande.

Por fin consigo tener todo listo. Empiezo a llamar en la banda de 20 metros. Son poco más de las dos de la tarde. Dadas las circunstancias: mejor moverse poco por la cumbre, el regreso será casi tan penoso como el ascenso; será una activación breve. Solo transmitiré en la banda de 20 metros. Empiezo a llamar. La primera respuesta viene desde Italia: IV3RJH, Carlo. La segunda de Bulgaria, LZ4GL, George. La tercera respuesta viene a confirmar uno de los misterios de la radio sota en España: es José, EA7GV, que desde Granada siempre llega a todas partes.
Impresionante paisaje desde mi punto de transmisión

Me van respondiendo de toda Europa a ritmo de un QSO por minuto. Sin grandes aglomeraciones, pero sin pausa va pasando el tiempo. La antena sigue fija en su sitio. No hay viento, se está cómodo en este sitio. En ningún momento he pasado frío. Me pasan reportes relativamente buenos. Pasadas las dos y media, no tengo más corresponsales. He completado 23 comunicados con toda Europa. Ninguno de cumbre a cumbre. Pero priorizo la seguridad. Es suficiente por hoy. Lanzo un QRT y apago el equipo.
Horizonte al norte de Peñas Blancas

Con cuidado recojo todos los equipos. La base de la antena se ha mojado. También algunos cables. En casa tendré que sacarlos y dejarlos secar. Con todos los equipos recogidos, antes de descender, me tomo un bocadillo. Necesito energía para el descenso. Compruebo que no dejo nada en la cumbre y emprendo el regreso. 

El descenso es más sencillo. Se trata de pisar sobre las huellas del ascenso. Están casi siempre bien marcadas, y se aprecia su profundidad. Pero cuesta abajo es más fácil resbalar y caer. En todo caso, desciendo sin apenas dificultades. No pierdo la huella. Solo al final, busco una alternativa para descender el pequeño acantilado. La alternativa no facilita el paso, incluso lo complica un poco más. Cuando llego al nivel de la pista puedo respirar tranquilo. Desde aquí todo es pan comido.
Paisaje a media ladera

Ya han pasado todas las posibles dificultades. Desde aquí solo hay que seguir la pista por la que llegué por la mañana. El esfuerzo, por la nieve de la ladera, ha sido intenso. Remonto la primera cuesta hasta el punto más alto. Aquí paro para tomarme otro bocado bien merecido. A mi lado tengo una montaña imponente. Más tarde la identifico como La Lampa, con referencia sota EA1/PL-014. La había subido en julio de 2022, y fue mi primera activación en la provincia de Palencia. Entonces la ascendí desde el este. Ahora me parece que una ruta alternativa interesante sería subirla desde Caminayo.
La Lampa, EA1/PL-014, vista desde el oeste

Sigo por la pista hacia abajo. El sol ha derretido parte de la nieve. Hay más barro. Llego de nuevo al Camino Olvidado. Camino a buen ritmo. En algunos tramos procuro pisar por el centro de la pista, donde hay más nieve. Los bordes están helados y es fácil resbalar. Cruzo de nuevo el bosque de robles y hayas. Me voy acercando al pueblo. Ahora el sol está al oeste y muy bajo. Casi deslumbra. La luz es diferente de la de la mañana.
El banco de la mañana ha cambiado de aspecto. No hay nieve

Paso ante el banco que me llamó la atención por la mañana. Ahora apenas hay nieve. Sería un buen momento para sentarse a contemplar el paisaje. Pero quiero llegar pronto al coche. Sigo mi camino sin detenerme. Cuando me doy cuenta he llegado a la carretera. No he tomado un desvío directo al pueblo. Tendré que retroceder por la carretera, cuesta arriba, otro kilómetro.

Llegué al coche muy cansado. Me ha apenado no haber transmitido en más bandas, pero considero que hice lo más correcto. Desde luego el lugar es realmente bonito.
Mapa de comunicados


miércoles, 17 de diciembre de 2025

Activación sota en Oviedo: Paisano

 En el puente de la constitución y la Inmaculada, suelo pasar unos días en Asturias. En esta ocasión he confiado en que la previsión del tiempo será acertada y no lloverá. Así que he decidido adelantar unas horas el viaje y hacer una activación sota en el monte Naranco de Oviedo. La cumbre se llama Paisano, y su referencia sota es EA1/AT-208. Su altura es de 636 metros. Tengo dos motivos importantes para elegir esta cumbre. En primer lugar, es poder hacer la activación junto con Javier, EA2GM, activador muy habitual de esta cima. La otra razón es que la he cazado muchas veces, así que será una sota completa: activada y cazada.

La cumbre de Paisano, con la antena desplegada

Voy para allá el día 5, viernes, inicio del puente. Pero Javier ya tiene otros planes para ese día. Tendré que hacer la activación solo. Siguiendo el consejo de Javier, dejo el coche en el aparcamiento del centro de interpretación del prerrománico asturiano. Desde el mismo aparcamiento, en las afueras de Oviedo, parte una pista muy bien preparada que asciende hasta la cumbre.
Inicio del camino. Pista con suelo de hormigón

Pronto se llega a una pequeñísima población, apenas diez casas, donde está la iglesia de Santa María del Naranco. Se trata de un templo del siglo IX de estilo prerrománico de dos plantas con unas proporciones poco habituales. Es un edificio muy bonito y singular. En el ascenso no me detengo a verlo. Hay cierta incertidumbre con el tiempo, podría llover, y no me gustaría mojarme.
La iglesia de Santa María del Naranco vista desde la pista de ascenso

Sigue la pista, ahora de tierra, entre pastos y árboles. Muy pronto llego a la Iglesia de San Miguel de Lillo. Es también una iglesia prerrománica. Sus proporciones son también extrañas. Parece que lo que se conserva es una parte pequeña de la iglesia que mandó construir Ramiro I.
Iglesia de San Miguel de Lillo

Paro para contemplar la iglesia y hacer unas fotos. Paso a su lado y sigo mi camino hacia la cumbre. Primero por un tramo asfaltado con una fuerte pendiente. Como el suelo está mojado, hay que caminar con cuidado: resbala. A los lados hay un bosque de robles y abundantes helechos.
Inicio del ascenso por carretera asfaltada

Tras una curva muy cerrada, encuentro una pista de tierra y piedras que lleva más directa a la cumbre. Por todo el recorrido hay indicadores de diversas rutas de ascenso a la cumbre. Yo sigo las indicaciones de la ruta R1. Tomo esta pista.
Pista de ascenso, siguiendo las indicaciones de la ruta R1

Camino ahora entre robles con el suelo lleno de hojas marrones. La pista asciende entre giros por la ladera del monte Naranco. Pronto tomo altura y en uno de los giros tengo una primera vista de Oviedo desde la altura. A lo lejos la Sierra de Aramo con sus cumbres nevadas. Aunque el cielo está más bien cubierto, no parece que vaya a llover por ahora.
Vista de Oviedo. Al fondo la Sierra de Aramo con nieve

La pista sigue ascendiendo entre vegetación abundante. Encuentro gente que sube y baja por esta ruta. A medida que asciendo, la pista se va estrechando, hasta hacerse una senda. Sigo siempre las indicaciones de la ruta R1. No es el recorrido más directo, pero sí el más sencillo
El camino discurre siempre entre abundante vegetación

Después de algunos giros, ya a buena altura, la senda desemboca en una carretera asfaltada. Primero en una carretera estrecha y abandonada. Después en una amplia y en buen estado que lleva a la cima. Ya tengo la cima a la vista. Hay un monumento al Sagrado Corazón de Jesús que destaca sobre una cima amplia y alomada.
El Paisano a la vista. Destaca el monumento al Corazón de Jesús

Por un atajo entre la hierba llego a la cima. Es una loma amplia, bien cuidada. El centro está ocupado por la escultura del Corazón de Jesús. Hay zonas de aparcamiento para los coches y mesas de madera con asientos. Se puede contemplar la ciudad de Oviedo en casi toda su extensión. Al fondo la Sierra de Aramo y la Cordillera Cantábrica con nieve en las partes más altas.
La ciudad de Oviedo con las montañas nevadas al fondo

Hay gente visitando el entorno. Muchos suben en coche. Decido ponerme a un lado sobre una de las mesas de madera. Sujeto la caña en los troncos de madera de las vallas, despliego la antena End Feed de siempre. Está frío y hace algo de viento, así que me abrigo bien. Desde luego, es el lugar más cómodo desde el que he hecho una activación. Cómodamente sentado y con una mesa amplia, toda para mí.
La activación más cómoda que he hecho jamás, hasta ahora

Son casi las dos y media de la tarde cuando empiezo a llamar en la banda de 20 metros. La primera respuesta viene de Suiza: HB9EBE, Peter. El segundo en responderme, y con muy buena señal, es EA7GV, el omnipresente José, desde Granada. Pronto tengo corresponsales de toda Europa llamándome todos a la vez. Les voy contestando con comodidad. Sus señales son, en general, fuertes. Y me pasan buenos reportes. La propagación está bien hoy. En algún momento de calma busco desde el móvil posibles activadores en otras cumbres. Hay un par de ellos en fonía, pero no los escucho. Estoy media hora atendiendo a todos los que me llaman en la banda de 20 metros.
La mesa de trabajo en lo alto de Paisano

A eso de las tres de la tarde, hago una breve parada para tomarme un bocadillo. Me pongo después en la banda de 40 metros. ¡A ver cómo se da la cosa con España! El primero que me responde es Fernando, EA1AAP, desde La Rioja. Otro de los primeros corresponsales es Ignacio, EA2BD, desde Pamplona. Llega muy fuerte. No hay mucho más desde España. Pronto regreso a la banda de 20 metros. Allí siempre hay actividad.

En efecto, pronto tengo, de nuevo, corresponsales de toda Europa. Incluso un par de españoles: EC8ADS, Alfredo, desde Las Palmas de Gran Canaria y EA5EX, Juan, en Murcia. Este último muy flojo. A todo esto, las rachas de viento se están haciendo cada vez más fuertes. Me gustaría seguir un rato. No he conseguido ningún comunicado de cumbre a cumbre. Incluso pensaba hacer algunas llamadas en VHF. Pero el viento hace muy desagradable estar al aire libre en una cumbre. Es el momento de recoger.
Los equipos sobre la mesa

Recojo lo más rápido que puedo. Hay que tener cuidado, el viento se lleva cualquier cosa ligera que dejes libre: la libreta, el cojín, la ropa... Compruebo que no me dejo nada y emprendo el descenso. Sigo el mismo camino que en el ascenso. Ahora conozco bien el camino. La bajada es cómoda y rápida. En cuando pierdo un poco de altura, el viento cesa. Mucho mejor así. No tengo prisa, así que en el camino de vuelta paro un momento a contemplar mejor el edificio de Santa María del Naranco. Un edificio precioso que merece la pena conocer. Mejor todavía si alguien te lo explica.
Fachada oeste de Santa María del Naranco

Llegué con tiempo de sobra a mi destino. Unos días después, a mi vuelta, sí que tuve oportunidad de tomar un café con Javier, EA2GM. Una larga y agradable conversación. Queda pendiente una nueva activación juntos en Asturias. ¡Que no se retrase!

El resumen de la jornada en radio:
  • 47 comunicados
    • 42 en la banda de 20 metros
    • 5 en la banda de 40 metros. Todos con España

Mapa de comunicados desde Paisano