domingo, 15 de marzo de 2026

Monte Villaverde

 Primer día de marzo, domingo. Buena previsión de tiempo. Mi objetivo es una cumbre nueva para mí: Monte Villaverde, con referencia sota EA1/PL-034, tiene 1711 metros de altura. Está situado en la montaña palentina. Se parte desde el Santuario de Nuestra Señora del Brezo. Hace unos meses estuve por aquí con Alejandro, EA4DON y Elena, EA4DOS, y me gustó mucho el lugar. Desde aquí se parte para varias cumbres sota.

Santuario de la Virgen del Brezo, aquí dejé el coche

Dejé el coche frente al santuario. Es un edificio grande de piedra. Hay lugar para dejar unos cuantos vehículos. Son aproximadamente las diez y media de la mañana. El cielo está despejado, pero hace bastante frío a la sombra. Retrocedo caminando por la carretera hacia el norte. En la primera curva del camino, tomo una senda bien marcada que sube suavemente por la ladera. Es ladera norte y, como todavía no ha dado el sol, está totalmente cubierta de escarcha.

Senda bien marcada en la ladera cubierta de escarcha

La senda está bien marcada y la pendiente no es fuerte. A mi izquierda el valle con la otra ladera, bastante cercana, cubierta totalmente de pinos. Hace mucho frío, pero con la subida, apenas se nota más que en las manos. La senda sigue su curso, siempre hacia el este tomando altura poco a poco.

La ladera por la que asciendo totalmente helada. La ladera opuesta: al sol y cubierta de pinos

Voy tomando altura. Sigo por la senda estrecha, pero bien marcada. En un par de ocasiones encuentro pequeños neveros con la nieve muy dura. Doy un pequeño rodeo para evitarlos. La nieve está tan dura que no se pueden clavar la botas. Puede ser peligroso, la pendiente es bastante fuerte. La senda da un giro hacia el oeste y me voy acercando a la cresta del monte. Ya, por fin, llego a zona soleada. Supero otro pequeño nevero y me sitúo en la cresta. Hacia el este, tras un pequeño collado se alza la cima. Por el sur la planicie palentina.

En la cresta del monte. Al fondo mi objetivo

En la parte alta hay rocas y retamas. En algunos tramos hay senda, pero se pierde con frecuencia. De vez en cuando un hito marca el camino. No hay dificultad en avanzar entre estas peñas. Me voy acercando a mi objetivo. Un pequeño descenso y me encuentro ante la ladera final. Aquí la pendiente es un poco más fuerte, pero el ascenso es breve. La parte superior es una cumbre amplia y rocosa.

Muy cerca ya de la cumbre

Una vez en la cumbre el paisaje es grandioso, pero no tanto como desde la cumbre de Cueto Palomo, más al norte, 150 metros más alta. Desde allí teníamos visión de la mayor parte de la montaña palentina con sus grandes cumbres. Desde aquí, este mismo monte tapa el horizonte hacia el norte. Hacia el sur tenemos la amplia meseta palentina, toda llana. Al oeste la Peña del Fraile con abundante nieve. Hacia el este Peña Redonda, más lejana y con muy poca nieve.

Es aproximadamente mediodía, tengo tiempo para una activación larga y cómoda. Sopla una ligera brisa bastante fría. Como no encuentro un lugar cómodo para sujetar la caña, instalo la antena de látigo vertical. Preparo el equipo QMX y todos los útiles necesarios para grabar en vídeo la activación. Últimamente tengo demasiados compromisos y tardaré tiempo en montar un nuevo vídeo, pero la grabación ha quedado bastante bien.

Mi puesto de transmisión en Monte de Villaverde. Al fondo Cueto Palomo tapa el horizonte

En cuanto tengo todo listo, me pongo en la banda de 20 metros. Antes de iniciar las llamadas, compruebo en el clúster la actividad sota. Está CT7ASV/P, Tim, en una cumbre del Algarbe portugués. Me pongo en su frecuencia y le escucho bien. Pronto completamos el comunicado. ¡Ya tengo un primer QSO de cumbre a cumbre! Después escucho a YO8SSH/P, Sebastian, desde otra cumbre en Rumanía. Llega más flojo, pero podemos completar un segundo QSO de cumbre a cumbre. Los siguientes son Elena, EA4DOS, y Alejandro, EA4DON que están en una cumbre de la sierra de Madrid. Los escucho muy débilmente, pero podemos completar el comunicado con alguna dificultad. ¡Todavía no he empezado a llamar y ya tengo 4 QSO de cumbre a cumbre!

Ahora sí, busco una frecuencia libre en la banda de 20 metros y empiezo a llamar. Pronto me contesta F4HVO, Hugo, desde Francia. A partir de aquí me van llamando desde toda Europa, como siempre: Inglaterra, Suecia, Suiza, Alemania, Hungría... Me tienen bastante entretenido. También me contesta José, EA7GV, desde Granada. ¡Y me pasa un 579! ¡Me deja impresionado!

Vista al oeste desde el punto de transmisión

De vez en cuando, hago una breve parada para comprobar la grabación. Todo va según lo previsto. Vuelvo a la radio. Sigo llamando en la misma frecuencia y me sigue respondiendo gente de toda Europa. Es domingo y se nota que hay mucha gente al otro lado de las ondas. En general llegan con señales fuertes. Esta antena rinde muy bien. Sigo en la banda de 20 metros y siguen respondiéndome corresponsales nuevos.

Escucho un "/P" bastante débil. Le doy paso. Es Marcial, EA2WX/P, desde una cumbre de Burgos. Cuesta un poco, pero completamos un nuevo comunicado de cumbre a cumbre. También recibo la llamada de LA1KHA/P, Kjell, desde una cumbre en Noruega. Ya a punto de acabar la actividad, también me llaman desde otros puntos de la geografía española: EA7GVZ, Manuel, desde Málaga; EA2TW, Jon y EB2CZF, José, en Vizcaya los dos. ¡Y todos en la banda de 20 metros! En ningún momento cambié de banda. Estuve los suficientemente entretenido todo el tiempo para no necesitar cambio de banda. Siempre tenía corresponsales respondiendo. ¡Tengo que usar esta antena con más frecuencia! Es más fácil de montar y desmontar que la habitual end feed.

Otra vista de la antena instalada en Monte Villaverde

A eso de las dos de la tarde, considero que ya he hecho bastante. No tengo prisa, pero llevo un montón de QSO y es suficiente por hoy. Tendré tiempo de llegar a casa sin prisas. Recojo todos los equipos, compruebo que las grabaciones parecen buenas. Inicio el descenso satisfecho. Bajo el collado y sigo por la cresta hasta la senda por la que subí. Ahora el sol sí ilumina la ladera norte, no hace tanto frío. Sigo ladera abajo por la senda bien marcada. Ahora la nieve no está tan dura, puedo clavar las botas sobre ella. Me ahorra pequeños desvíos. 

Descendiendo por la senda. Ahora se puede pisar la nieve sin peligro

En menos de una hora llego al Santuario de la Virgen del Brezo. No he comido. Busco una mesa con asientos al lado del santuario para comer con tranquilidad y hacer balance del día. Ha sido una activación con una buena cosecha:

  • 69 QSO, todos en la banda de 20 metros
    • 6 QSO de cumbre a cumbre

Mapa de comunicados desde Monte Villaverde

miércoles, 25 de febrero de 2026

La Gamonal con Javier

 El inicio del año 2026 ha sido, desde el punto de vista atmosférico, muy movido. Hemos tenido mes y medio de lluvias continuas, mal tiempo y vientos fuertes. Ha sido imposible hacer una excursión sota. Por fin, a mediados de febrero aparece una ventana de buen tiempo un martes. Las previsiones en la provincia de León son de sol y nubes, sin lluvias, pero con vientos más bien fuertes. En cambio, en Asturias dan temperaturas más altas, sin lluvia y sin viento. ¡Este será mi destino!

Hace un par de meses había estado con Javier, EA2GM. Entonces me había aconsejado la Sierra de Aramo y sus cuatro cumbres sota. Quedamos en concertar en algún momento una activación conjunta. Como no conozco el terreno, le pedí consejo sobre cómo acceder a La Gamonal. Casualmente ese martes es carnaval, y Javier, que es profesor, no tiene clase. Acabamos concertando la excursión conjunta. Quedamos para el martes en el área recreativa de Viapará.

EA1AER ante el pico La Gamonal, después de ascender por la carretera

El plan es ambicioso y sencillo. Subimos en coche hasta el aparcamiento del Angliru, a unos 1550 metros de altura. Desde allí subimos primero La Gamonal, con referencia sota EA1/AT-047, de 1710 metros de altura. Una vez activado esta cumbre, vamos hasta el cercano pico Moncuevu, de referencia sota EA1/AT-046, de 1724 metros. Hay tiempo para activar estas dos cumbres sin agobios.

Nos vemos en el punto convenido a las once de la mañana. Tomamos la carretera con mi coche para el ascenso. Unos cuatrocientos metros más adelante encontramos una señal que pone: Angliru Cerrado. Nos quedamos muy sorprendidos. Hay algo de nieve, pero no mucha. Un vecino nos informa que hay un árbol caído en la carretera y nieve arriba. Aparcamos el coche a un lado, nos ponemos las mochilas y emprendemos el ascenso. Es mucho desnivel, pero no hay otro remedio. No habrá tiempo más que para activar una cumbre. ¡Y con suerte!

Un árbol caído sobre la carretera impide el paso

En efecto, tras avanzar unos 200 metros, encontramos un árbol que obstruye totalmente el paso a vehículos. ¡Imposible pasar con el coche! Nos espera una larga ascensión por carretera asfaltada y mucho desnivel. Hemos partido de unos 700 metros de altura y debemos llegar a los 1710. Avanzamos a buen ritmo y con comodidad. Vamos tomando altura. Pronto divisamos al norte un bonito monte, el Monsacro, con su cima más prominente: Llanu Villar de Arriba.

Tomamos altura. El Monsacro ante nosotros

Seguimos caminando hacia arriba a buen ritmo. Es mucha distancia y mucho desnivel. La subida al Angliru es, quizá, la etapa más dura algunos años en la vuelta ciclista a España. ¡Y no es para menos! Hasta el aparcamiento del Angliru, desde donde nosotros hemos partido, son unos siete kilómetros de distancia y 700 metros de desnivel. Ya bastante arriba encontramos nieve en la carretera. ¡No hubiéramos podido pasar tampoco en coche!

Nieve en la carretera y algo de niebla

A medida que vamos ascendiendo, encontramos una niebla rala. No vemos el sol. Hacemos una breve parada para reponer fuerzas y tomar algo que aporte energía. Vamos pasando curvas y más curvas. Parece que nunca se llega. Pero con esfuerzo, llegamos. Una vez en la parte más alta de la carretera, aparece de nuevo el sol. Vemos ahora nuestro objetivo. Una cumbre piramidal con algo de nieve. Está relativamente cerca, pero tenemos que descender antes un valle para acceder a la cima. ¡Se nos va a hacer más largo todavía!

La Gamonal. Tenemos que descender al valle antes de subir

Descendemos hacia el valle por donde mejor nos parece. El suelo del valle es firme. Yo tenía miedo de que estuviera encharcado por las abundantes lluvias pasadas. Pero no hay problema, se avanza sin ninguna dificultad. Después de la caminata que llevamos, descender un poco para trepar doscientos metros más a la cumbre se me hace muy duro. Incluso tengo algún calambre cerca de la cima. Superado el susto, llegamos a la cumbre a eso de las dos y media de la tarde. ¡Objetivo conseguido!

EA1AER, Juan Carlos y EA2GM, Javier, en la cima de La Gamonal

Las vistas son fantásticas. Hacia el norte tenemos Oviedo; detrás, a lo lejos, Gijón y el mar. Al sur la cordillera Cantábrica con muchas cumbres nevadas. Estamos muy altos con respecto a los valles cercanos. A este y oeste distintas cumbres, para mí desconocidas. No nos sobra tiempo, a las tres y media quiero iniciar el descenso, de otro modo no llegaré a León a tiempo para un compromiso que tengo a última hora de la tarde. Hay una estructura con paneles solares que me servirá para sujetar mi antena. Voy a instalar mis equipos allí, mientras Javier se instala al lado del vértice geodésico.

Javier, EA2GM, operando su estación. Detrás de la mochila vemos Oviedo

Sujeto la caña, despliego la antena y preparo el equipo QMX. Hemos acordado que me pondré en la banda de 20 metros, la más animada. Consulto el clúster sota y encuentro a IN3NJB/P, Roberto, en una cumbre de Italia. Le escucho sin dificultad. Pronto responde a mi llamada y completo así el primer comunicado de cumbre a cumbre. Busco una frecuencia libre y empiezo a llamar. Me responde G4ISJ/P, desde Inglaterra. No está en una sota, sino en una POTA (Parques en el aire). Después me van respondiendo de toda Europa: Alemania, Suecia, Chequia, Suiza... No hay demasiado jaleo, pero estoy ocupado.

EA1AER operando su estación en La Gamonal

Cuando me doy cuenta, son casi las tres y media. Es hora de recoger. Lanzo un QRT y apago el equipo. Ha sido poco tiempo y lo siento, pero he cumplido los objetivos. Aviso a Javier y los dos recogemos nuestros aparatos. En poco tiempo estamos listos para el descenso.

Suelo bajar con más facilidad de lo que subo. Descendemos rápidamente la cumbre hasta el valle. Tenemos que remontar de nuevo hasta la carretera. Ese breve ascenso de hace muy exigente. Una vez en la carretera, es cuestión de seguir caminando cuesta abajo.

Ya en lo alto de la carretera. Dejamos atrás La Gamonal

El descenso es muy rápido... pero muyyy largo. A mitad del descenso necesito tomarme un respiro. Las piernas me empiezan a fallar. Mes y medio sin excursiones serias se nota. Y el mucho desnivel, también. Ya en casa compruebo que hemos tenido que ascender 1100 metros. Y otro tanto para descender. Estuve después tres días con unas agujetas tremendas. ¡Para la siguiente excursión estaré mejor preparado!

La rápida activación se saldó con solo 14 comunicados. Todos con Europa y en la banda de 20 metros. Un solo QSO de cumbre a cumbre.

Mapa de QSO desde La Gamonal

viernes, 2 de enero de 2026

La Peña, desde Cubillos

Último día del año 2025, hay previsión de buen tiempo. Así que decido ir a una de las cumbres que tengo pendientes y reservadas para esta época del año: La Peña. Su referencia sota es EA1/LE-211, y su altura es de 940 metros. Es un monte situado al norte de Cubillos del Sil, muy próximo a la antigua central térmica de Compostilla. Hoy me acompaña mi amigo Javier. Algo mayor que yo, no está en muy buena forma. No hay problema, es una excursión muy sencilla.

La cima de La Peña. No parece tener mucho sentido este nombre

El camino más directo y fácil para acceder a esta cumbre parte de la población de Posadina, muy próxima a Cubillos del Sil. De un rincón de esta población parte una pista que va ascendiendo por la ladera, directa hasta mi objetivo. En Ponferrada y alrededores tenemos la típica niebla de invierno que produce mucho frío y un tiempo muy desapacible. Bien abrigados, tomamos la pista para iniciar el ascenso.

Inicio de la pista de ascenso. Niebla, pinos y charcos helados

La pista es amplia y en buen estado. La temperatura está ligeramente por encima de los cero grados. Hay charcos con hielo y escarcha. A los lados retamas y pinos. La pendiente es moderada, hay tramos más suaves y otros de más pendiente. Se camina con comodidad.

Vamos bien equipados. Al fondo asoma el cielo despejado

A medida que ascendemos, el sol asoma tímido entre la niebla. Poco después, superamos la zona de niebla y encontramos un cielo azul impresionante. El sol está muy bajo, apenas calienta. Las zonas en sombra están cubiertas de escarcha.

Salimos de la niebla. Cielo despejado y escarcha

Seguimos avanzando muy despacio. El camino es cómodo, pero cuando hay una rampa más fuerte, caminamos más lentos. No tenemos prisa. Ahora empezamos a ver paisaje. Esto fue una zona industrial en su momento. Hay en algunas escombreras. Pero, en cuanto tomamos un poco de altura, al mirar hacia atrás, nos quedamos impresionados. Un mar de nubes continuo, dos enormes chimeneas de hormigón sobresalen en ese mar. A lo lejos la silueta de los Montes Aquilanos con nieve en las cumbres más altas. Cerca, las torres y los cables de alta tensión estropean un poco el paisaje.

Dos chimeneas sobresalen del mar de nubes

La pista sigue su ascenso casi en línea recta. Alcanzamos una línea de alta tensión que avanza con nosotros. Poco después, la pista da un ligero giro al este y la pendiente se hace más fuerte. Ya estamos cerca de la cumbre.

Último repecho hasta la cumbre

La última pendiente, bastante empinada, nos lleva a un cruce de pistas. Este es el punto más alto del monte. Estamos rodeados de pinos. Hacia el sur, al final de una de las pistas tenemos de nuevo las chimeneas de la antigua central térmica de Compostilla asomando entre las nubes. Hemos alcanzado nuestro objetivo.

Hacia el sur asoman las chimeneas de la antigua central térmica

A una orilla de la pista consigo sujetar la caña sobre la que despliego la clásica antena end feed. Me sitúo al borde de otra pista, donde llega un poco de sol. Preparo el equipo, me pongo en la banda de 20 metros. No hay activadores, así que empiezo a llamar. Pronto me responde DL8NGC, Greg, desde Alemania. Rápidamente tengo gente llamando desde todos los rincones de Europa.

Se organiza un buen lío de gente llamando todos a la vez. Y, además, son indisciplinados. Llamo a uno y responden varios. Parece que hay mucha gente de vacaciones. Casi todos llegan fuerte. Cada QSO me lleva un minuto, porque siempre hay alguien llamando por encima de los demás. ¡Estas cosas no suceden solo en España!

Mi rincón de trabajo al sol

Tras diez minutos de actividad, me llama Juerg, HB9BIN/P, desde una cumbre en Suiza. Por fin tengo un QSO de cumbre a cumbre en casi dos meses. El siguiente en responderme es Robert, KD1CT, en New Hamshire, costa este de USA. Poco después es Fred, WX1S, en el mismo estado. ¡No está mal: dos americanos en un momento! Son las dos y media de la tarde, es el momento de descansar un poco y tomarse el bocadillo. Antes de apagar localizo a F6HBI/P, Gerald, en una cumbre del sur de los Alpes, en Francia. Completamos el QSO sin dificultad. ¡Otro QSO de cumbre a cumbre!

Tras una comida tranquila en compañía de Javier, vuelvo a mi puesto en la radio. Voy a probar en la banda de 40 metros, espero que salgan españoles. El primero en contestar es (cómo no) Manuel, EA2DT, desde Pamplona. Muy fuerte, como siempre. Después es EA1CCM, Sixto, cerca de Vigo. Me alegra el siguiente indicativo EA4DON, Alejandro, desde Madrid. Lógicamente, a continuación sale su inseparable Elena, EA4DOS. ¡Siempre es una alegría contactar con amigos!

Un rincón tranquilo para operar

No hay mucho más en esta banda. Antes de regresar a la banda de 20 metros, la más concurrida, localizo a EA3ISA, Roger, en una cumbre de Tarragona. ¡Un nuevo QSO de cumbre a cumbre! El último del año.

Vuelvo a llamar en la banda de 20 metros. Me vuelven a contestar de toda Europa. Antes de las tres y media quiero recoger, así que no me queda mucho tiempo. Me siguen contestando desde Bélgica, Polonia, Austria, Suiza.... En un momento no me contesta más gente. Quiero ser cortés, anuncio QRT (apagado del equipo), deseo feliz año nuevo y doy saludos. Pero alguien lanza su indicativo. Voy a ser amable y le contesto. Pero después viene otro, y otro... Cuando consigo contestar a todos y apagar el equipo, ya han dado las tres y media. ¡No habrá problema, el regreso es sencillo!

Pista de acceso. Al oeste hay menos niebla y picos nevados, ¿Sierra de los Ancares?

Rápidamente recojo todo el equipamiento. Comprobamos que no queda nada en la cumbre y emprendemos el descenso por el mismo camino que subimos. La primera rampa, bastante pendiente, mira al oeste. En esta zona, la niebla ha bajado bastante, pero se mantiene pegada al valle. A lo lejos cumbres con nieve. Supongo que es la Sierra de los Ancares.

A pesar de que el camino es sencillo, caminamos despacio. Javier se resiente en las rodillas. Después de un giro, tenemos de nuevo antes nosotros el valle cubierto de niebla de Ponferrada, con las dos chimeneas sobresaliendo como mástiles solitarios. Aprovecho para hacer muchas fotos.

Mar de nubes y dos mástiles solitarios. El sol muy bajo

El sol está muy bajo y parcialmente cubierto de tenues nubes muy altas. Incluso sale en las fotos sin alterar el resto del paisaje. Pasamos al lado de una antigua laguna que ahora aparece seca y con escombros. Una pena, esto, junto con las líneas de alta tensión, estropea un poco un paisaje que parece irreal con las brumas.

Escombreras y torres estropean un paisaje irreal y fantasmal

Seguimos avanzando con tranquilidad. Nos vamos acercando a la niebla. Volvemos a entrar en sombra, frío y humedad. Es un cambio rápido e impactante. Pronto llegamos al coche. Ha sido una excursión diferente a las habituales.

El resumen de radio queda así:

  • 46 comunicados
    • 6 QSO en la banda de 40 metros
      • Uno de ellos de cumbre a cumbre
    • 40 QSO en la banda de 20 metros
      • 2 de cumbre a cumbre
      • 2 con USA

Mapa de QSO

Este año 2025 he superado mi récord de activaciones: 31 activaciones, 254 puntos sumados, 25 cumbres nuevas para mí, 1367 QSO desde cumbres. Una gran cosecha. ¡Va a ser muy difícil de superar!

lunes, 29 de diciembre de 2025

Peñas Blancas, activación breve

 El pasado viernes, 26 de diciembre, pude volver a la actividad sota tras una temporada de mal tiempo y compromisos diversos. En esta ocasión mi objetivo fue Peñas Blancas, con referencia sota EA1/LE-239 y una altura de 1771 metros. Es una cima próxima a la provincia de Palencia que llevaba tiempo en mis planes. Sobre el mapa encuentro dos posibles caminos de ascenso. El primero es por el norte, desde la carretera LE-233, la oeste del pueblo de Besande. Tiene la ventaja de partir desde buena altura, a unos 1400 metros. El segundo es desde el pueblo de Caminayo. Está más bajo, unos 1200 metros. Pero tiene el aliciente de seguir un trecho del Camino Olvidado, uno de los múltiples caminos de peregrinación a Santiago de Compostela. Además, es ladera sur, más propicia para ascensos en invierno.

Peñas Blancas, haciendo honor a su nombre

La Sota
Decidí ascender desde Caminayo. Es un pueblo realmente pequeño al que se accede desde Morgovejo por una carretera muy estrecha que muere en este pueblo. Poco antes de llegar a Morgovejo, pasé una vez más, al lado del pueblo de La Sota de Valderrueda. Siempre me hace gracia este nombre. En la carretera entre Morgovejo y Caminayo, el coche me llega a marcar una temperatura de -6 grados. Va a ser un día realmente frío.

Caminayo es un pueblo muy pequeño, pero estamos en vacaciones de Navidad y apenas encuentro un lugar para dejar el coche. No hay mucho espacio. El pueblo está bien cuidado. Al inicio del pueblo, hacia el norte, parte una pista amplia que va ascendiendo suavemente por las laderas. Hay un poco de nieve, más bien escarcha, sobre la pista. A los lados sí que hay algo más de nieve, pero se camina sin dificultad.

Pronto tengo a mis espaldas una vista espléndida: la cima de Peñacorada coronada de nieve. El cielo tiene un azul limpio de invierno. A los lados de la pista robles con pocas hojas, todas secas. El sol apenas calienta un aire muy frío.

A la salida del pueblo sobresale la cima de Peñacorada con nieve

Aunque la pista tiene diversas bifurcaciones, sigo el track que llevo en el GPS. La pendiente no es fuerte y se camina siempre con comodidad. Encuentro un banco estratégicamente situado para contemplar un paisaje grandioso.
Un banco para descansar y contemplar el paisaje

Sigo para arriba. Entro en un bosque de robles, casi sin hojas. El suelo, todo blanco, está cubierto de hojas muertas. Al fondo la pared, cubierta en parte de nieve, de Peñas Blancas. Bonito paisaje.
Robledal casi sin hojas y Peñas Blancas al fondo

El paisaje cercano va cambiando a medida que asciendo. Dejo el robledal y salgo a una zona de retamas. Más tarde entro en otro bosque con árboles más grandes. Robles, la mayor parte, pero también encuentro algunas hayas imponentes.
Hayas y robles más grandes

La pista tiene cada vez más nieve. Hay unas marcas de ruedas de vehículos que han pasado los días anteriores. A veces compensa caminar por el centro de la pista para evitar resbalones. Pero sigo avanzando cómodamente. La pista hace algunos giros y salgo del bosque de nuevo. He tomado altura y con la atmósfera transparente puedo ver otras montañas más lejanas con cumbres cubiertas de nieve.
A medida que gano altura, aparecen cumbres nevadas más lejanas, hacia el oeste

Ya próximo al Collado del Henal, encuentro un cartel que recuerda que esto es camino de Santiago. Voy pisando por una capa cada vez más gruesa de nieve. Cometí el error de dejar las polainas en el coche. Por lo demás voy bien equipado, afortunadamente. La pista gira hacia el sur y mi objetivo está hacia el norte. Ante mí tengo un tupido monte de retamas y pinos imposible de atravesar. Hay un momento de duda.
Camino Olvidado a Santiago

Avanzo un poco siguiendo la pista y encuentro pronto una bifurcación que parte hacia el norte entre retamas y pinos. ¡Este es mi camino! Por primera vez encuentro una pendiente fuerte.
Pista hacia el norte entre retamas y pinos

Tomo esta pista. También ha pasado por aquí algún vehículo haciendo más fácil el ascenso. La pendiente es fuerte pero corta. Pronto llego a la parte superior desde donde puedo contemplar las cumbres cercanas entre las que destaca el Espigüete y, más cerca, el Peñón de Arbillos, una de las sotas que tengo pendientes.
Al fondo el Espigüete. Más cerca el Peñón de Arbillos

De frente, tengo una vista completa de Peñas Blancas, mi objetivo para hoy. La pista desciende un poco. A continuación, está la ladera rocosa y suave de Peñas Blancas. Me queda un kilómetro hasta la cumbre. No parece difícil.
La pista gira un poco a la izquierda. Desde allí el acceso a Peñas Blancas parece sencillo

Desciendo un poco hasta que la pista pisada acaba bajo un pequeño acantilado de rocas. Tengo que sobrepasar unas retamas y trepar con cuidado entre las rocas hasta alcanzar la ladera suave que lleva a la cima. ¡Me temo que me voy a mojar! 

Con mucho cuidado, pero sin dificultad, supero el pequeño acantilado y una vez arriba, tengo a la vista la cima de Peñas Blancas. Como es habitual en la Cordillera Cantábrica, la roca es caliza e irregular. Hay grandes rocas y espacios entre ellas. En ocasiones esos espacios están poblados de retamas. La nieve cubre casi todo. No sabes si bajo la capa blanca hay roca, plantas o vas a pisar en vacío.

La cima de Peñas Blancas a la vista. La nieve lo cubre casi todo

Empiezo el ascenso final a la cumbre. Lo ideal es pisar sobre rocas. Pero en muchas ocasiones solo veo nieve. Si bajo ella hay roca, no hay problema. Si hay una retama, puede que te sostenga o puede desequilibrarte. Si hay un hueco lleno de nieve, puedes caer. Caer sobre nieve no tiene más problema que mojarte un poco. Pero si metes la pierna entre rocas grandes, puedes quedar atrapado o romperte una pierna. Tengo que ir tanteando el terreno con los bastones. No puedo dar un paso en el vacío. Cada pisada tiene que estar asegurada. Debe haber terreno más o menos firme allí donde pise. Esto hace muy lento el avance.
Panorama acercándose a la cima

Por mi cabeza se pasa la idea de abandonar. Pero después de todo el esfuerzo, no parece buena idea. Con prudencia estoy seguro de llegar a la cumbre sin incidentes. Sin nieve, esta subida por roca podría llevarme unos 20 minutos. En estas condiciones me llevó aproximadamente una hora. En efecto, no hubo incidencias, pero resultó agotador. Arriba el panorama es grandioso.
Al noreste. Espigüete y Peñón de Arbillos. Entre los dos destaca a lo lejos el Curavacas

Las montañas cercanas más prominentes son el Espigüete, y, más a la derecha el Peñón de Arbillos. Entre los dos, más lejos, un pico doble: el Curavacas. Al norte y al oeste una sucesión impresionante de cumbres nevadas.
Panorama de 360 grados desde Peñas Blancas

La cumbre, como toda la montaña, está cubierta de nieve. Tengo que moverme con cuidado. No hay mucho espacio y bajo la nieve no se sabe qué puede haber. Aunque hay un poste de hierro que parece firme y sería adecuado para fijar la caña, prefiero usar la antena vertical. Requiere menos utensilios, y menos desplazamientos por la cumbre. Pero no es sencillo sujetarla. Tengo que buscar tanteando entre la nieve un lugar donde fijarla. Por fin, consigo dejarla vertical, aunque no parece una fijación muy sólida.
Todo listo en la cumbre

Tengo una roca plana, aunque cubierta de nieve, sobre la que pongo una capa impermeable que me sirve para sentarme y dejar algunos utensilios sin que se mojen. Antes de empezar, la antena se cae empujada por una suave brisa. Tengo que buscar un nuevo lugar para fijarla y apoyarla sobre una piedra grande.

Por fin consigo tener todo listo. Empiezo a llamar en la banda de 20 metros. Son poco más de las dos de la tarde. Dadas las circunstancias: mejor moverse poco por la cumbre, el regreso será casi tan penoso como el ascenso; será una activación breve. Solo transmitiré en la banda de 20 metros. Empiezo a llamar. La primera respuesta viene desde Italia: IV3RJH, Carlo. La segunda de Bulgaria, LZ4GL, George. La tercera respuesta viene a confirmar uno de los misterios de la radio sota en España: es José, EA7GV, que desde Granada siempre llega a todas partes.
Impresionante paisaje desde mi punto de transmisión

Me van respondiendo de toda Europa a ritmo de un QSO por minuto. Sin grandes aglomeraciones, pero sin pausa va pasando el tiempo. La antena sigue fija en su sitio. No hay viento, se está cómodo en este sitio. En ningún momento he pasado frío. Me pasan reportes relativamente buenos. Pasadas las dos y media, no tengo más corresponsales. He completado 23 comunicados con toda Europa. Ninguno de cumbre a cumbre. Pero priorizo la seguridad. Es suficiente por hoy. Lanzo un QRT y apago el equipo.
Horizonte al norte de Peñas Blancas

Con cuidado recojo todos los equipos. La base de la antena se ha mojado. También algunos cables. En casa tendré que sacarlos y dejarlos secar. Con todos los equipos recogidos, antes de descender, me tomo un bocadillo. Necesito energía para el descenso. Compruebo que no dejo nada en la cumbre y emprendo el regreso. 

El descenso es más sencillo. Se trata de pisar sobre las huellas del ascenso. Están casi siempre bien marcadas, y se aprecia su profundidad. Pero cuesta abajo es más fácil resbalar y caer. En todo caso, desciendo sin apenas dificultades. No pierdo la huella. Solo al final, busco una alternativa para descender el pequeño acantilado. La alternativa no facilita el paso, incluso lo complica un poco más. Cuando llego al nivel de la pista puedo respirar tranquilo. Desde aquí todo es pan comido.
Paisaje a media ladera

Ya han pasado todas las posibles dificultades. Desde aquí solo hay que seguir la pista por la que llegué por la mañana. El esfuerzo, por la nieve de la ladera, ha sido intenso. Remonto la primera cuesta hasta el punto más alto. Aquí paro para tomarme otro bocado bien merecido. A mi lado tengo una montaña imponente. Más tarde la identifico como La Lampa, con referencia sota EA1/PL-014. La había subido en julio de 2022, y fue mi primera activación en la provincia de Palencia. Entonces la ascendí desde el este. Ahora me parece que una ruta alternativa interesante sería subirla desde Caminayo.
La Lampa, EA1/PL-014, vista desde el oeste

Sigo por la pista hacia abajo. El sol ha derretido parte de la nieve. Hay más barro. Llego de nuevo al Camino Olvidado. Camino a buen ritmo. En algunos tramos procuro pisar por el centro de la pista, donde hay más nieve. Los bordes están helados y es fácil resbalar. Cruzo de nuevo el bosque de robles y hayas. Me voy acercando al pueblo. Ahora el sol está al oeste y muy bajo. Casi deslumbra. La luz es diferente de la de la mañana.
El banco de la mañana ha cambiado de aspecto. No hay nieve

Paso ante el banco que me llamó la atención por la mañana. Ahora apenas hay nieve. Sería un buen momento para sentarse a contemplar el paisaje. Pero quiero llegar pronto al coche. Sigo mi camino sin detenerme. Cuando me doy cuenta he llegado a la carretera. No he tomado un desvío directo al pueblo. Tendré que retroceder por la carretera, cuesta arriba, otro kilómetro.

Llegué al coche muy cansado. Me ha apenado no haber transmitido en más bandas, pero considero que hice lo más correcto. Desde luego el lugar es realmente bonito.
Mapa de comunicados