lunes, 22 de octubre de 2018

Peña Cerreos

He aprovechado un fin de semana de buen tiempo para hacer una de las excursiones que tenía pendientes en mi agenda: regresar a la zona de las Ubiñas y subir Peña Cerreos. Se trata de un pico de forma piramidal situado tras las dos Ubiñas. Tiene una altura de 2.111 metros y referencia SOTA EA1/LE-105. Su ascensión no ofrece ninguna dificultad. Para llegar a la cima parto desde Casa Mieres que ya está a una altura de 1.600 metros. Desde allí llego a las praderías de la Vega de Candioches. Después paso al valle del Riotuerto y ya estoy en la base de Peña Cerreos.
El Cerreos visto desde la ladera de la Ubiña grande en agosto de 2016.
La manera más sencilla de subir Cerreos es por la ladera noroeste, desde el alto Terreros, a 1.886 metros de altura. Supone recorrer todo el valle del Riotuerto y dar un pequeño rodeo, pero a cambio no encuentras ninguna dificultad en la ascensión. Durante la subida final tengo siempre en frente la impresionante pared de Peña Ubiña cuatrocientos metros por encima de mi situación.
Las praderías de la Vega de Candioches. De frente la pared de Ubiña y a su derecha Cerreos.
Desde Casa Mieres hasta la cima me lleva dos horas y cuarto de camino tranquilo. El día está despejado, aunque por Asturias vienen de cuando en cuando pequeñas nubes que se deshacen en las alturas. Hacia el oeste tengo las Ubiñas y hacia el este el cielo de Asturias y algunas montañas menores. El lugar impresiona.
Acabo de llegar a la cima de Peña Cerreos. Vista hacia Asturias.
Son las dos de la tarde. Antes de nada me tomo un pequeño bocadillo para reponer fuerzas. Al acabar hago unas llamadas en 145.525 MHz. con el talky. Nadie me responde. Enseguida despliego la antena apoyándome en el buzón de la cumbre. Instalo todos lo necesario y me pongo en la banda de 20 metros. Antes de llamar escucho que hay dos estaciones en otras cumbres de Europa: HA2PP/P, Zoltan, desde una pequeña cumbre en Hungría y M1EYP/P, Tom, desde otra colina en Inglaterra. Enseguida me responden. Ya tengo dos QSO, y además de sota a sota. ¡Esto empieza bien!
Peña Ubiña Grande frente a mi. Trescientos metros por encima Peña Cerreos.
Ahora me pongo en 14.062 MHz. y empiezo a llamar. Rápidamente me contesta G0RPA, Ian, desde Inglaterra. A continuación empieza el lío. Entre el jaleo de gente que me llama distingo con facilidad el indicativo de Richard, N4EX, un habitual desde Carolina del Norte. En cada cambio escucho un montón de corresponsales llamando todos a la vez. Es complicado distinguir indicativos concretos entre tanto jaleo. Algunos veteranos tienen sus trucos, que cuando llegan con buena señal, sirven de verdad.
La antena en la cumbre de Cerreos.
Entre los corresponsales habituales me contesta también Juerg, HB9BIN/P, desde otra cumbre en Suiza. En general las señales son fuertes, aunque con bastante desvanecimiento o QSB. Tengo otros americanos que me llaman: AC1Z, Robert, desde New Hampshire; K8LJG, John, desde Michigan. Por primera vez desde una cumbre, me llaman desde Israel: 4Z5AV, Michael. También contesto a Marco, EA1SB, y a Miguel, EA1YC, los dos desde León. Esta echo de menos a Agustín, EA1AV, que está convaleciente de una operación seria.
El equipo instalado en al cumbre de Cerreos.
Tras cincuenta minutos sin descanso he completado 38 QSO en al banda de 20 metros. He contactado con tres continentes distintos y se acerca la hora de recoger. Paso a la banda de 40 metros para dar oportunidad a colegas EA que de otra manera no me escucharían.

Cuando tengo todo preparado para llamar llegan a la cumbre tres montañeros. Se sorprender al ver toda la instalación. Antes de empezar a llamar les explico brevemente lo que hago. Les resulta curioso, pero interesante. Ante ellos hago las primeras llamadas en la banda de 40 metros. También les sorprende la telegrafía.

En esta banda el primer QSO es con AM7JAM, un indicativo especial de Scouts Andalucía. Después me van contestando varios corresponsales de España, no muchos. También desde Francia, Suiza, Italia y, sorprendentemente, OZ7JZ, Jan, desde Dinamarca. En esta banda la propagación está mas pobre y hay menos corresponsales. Cuando pasan las cuatro de la tarde apago la emisora. Ya es hora de recoger y regresar.

Una vez recogido todo me despido de los montañeros que están comiendo algo. Bajo por la directa, hacia el sur. La bajada es más complicada y no tomo el camino correcto. En algunas zonas hay grandes pedregales que hay que cruzar con cuidado. Pronto estoy ya en la parte alta del valle del Riotuerto. Llego al paso hacia la Vega de Candioches y paro a merendar. Son poco más de las cinco de la tarde.
Después de descender, bajo Peña Cerreos. Preciosa vista al este.
Una hora más de camino solitario por las praderas de la Vega de Candioches me lleva hasta el coche en Casa Mieres. Desde allí hay que bajar por una pista forestal mala hasta el pueblo de Pinos. Desde allí hasta mi casa será una hora más de carretera.

La jornada finalizó con 51 QSO, 38 en la banda de 20 metros y 13 más en la de 40 metros. En VHF nadie me contestó. Un magnífico día de excursión a un lugar impresionante.

martes, 25 de septiembre de 2018

Peñas Pintas, sota y vértice

Peñas Pintas es una impresionante pared rocosa que se alza tras el pueblo de Las Salas, el pueblo anterior al embalse de Riaño. Sobre la pared hay dos cumbres que son Las Pintas. La mayor tiene una altura de 1.985 metros y su referencia SOTA es EA1/LE-060. Además en su cima está un vértice geodésico con referencia VGLE-075 y forma parte del municipio de Crémenes, muy poco activado en radio. Todo esto hace que sea un objetivo atractivo para mis excursiones radiomontañeras.
Peña Las Pintas vista desde el Pico Jano en mayo pasado.
El pasado domingo subí este pico. Esta vez no me acompañó nadie. Desde la población de Las Salas parte un camino forestal ancho que cruza un bosque de robles durante unos dos kilómetros. El camino termina en una pequeña pradera a 1.330 metros de altura. Hasta aquí el recorrido es muy sencillo. Ahora unas marcas amarillas indican la senda que sube hasta la cima.

Desde la ascensión discurre por una senda bien señalizada con hitos y marcas de pintura amarilla. Todo es seguir estas señales. Paso por delante de dos bocaminas abandonadas. La senda asciende entre monte bajo y rocas. Durante la subida hay pequeñas terrazas con vegetación y tramos de ascensión entre rocas. Siguiendo las marcas casi nunca hay dudas del camino. El paisaje es amplio y bonito. Frente a mi tengo las crestas del Pico Jano, que subí en mayo pasado. A lo lejos está La Camperona con sus antenas. Allí hay un receptor APRS que recibe mi baliza, de forma que desde internet se puede seguir mi camino.
Panorámica a media ascensión. De frente el Pico Jano, al fondo La Camperona.
Ya cerca de la cumbre, son casi las dos de la tarde, escucho a Agustín, EA1AV, llamándome por el repetidor R3. Sigue mi evolución gracias a la baliza. También recibo una llamada de Miguel, EA1YC, también pendiente de mi aventura. Llego a la cima poco después de las dos de la tarde. Han sido algo más de tres horas de dura ascensión con alguna parada. Desde la cima se contempla un paisaje impresionante con un cielo azul casi sin nubes. A mis pies el embalse de Riaño, al oeste el embalse del Porma. Al norte Picos de Europa, al oeste el Mampodre y otras cumbres más lejanas. Al este el Espigüete y al sur Peñacorada.
La impresionante pared norte de Las Pintas.
Enseguida instalo la antena sobre el vértice geodésico. Antes de empezar en telegrafía hago unas llamadas en la banda de dos metros. Me contestan Agustín, EA1AV y su hijo Javier, EA1AFB. Después empiezo en la banda de 20 metros con la telegrafía. Me contestan de nuevo Agustín, EA1AV, y Miguel, EA1YC, que me están esperando.

Tras atender a estos colegas, me doy cuenta de que ha llegado a la cumbre una pareja. Les saludo, me presento y les explico lo que hago. Se quedan sorprendidos de ver cómo me contestan en telegrafía de toda Europa. Pronto se marchan y sigo solo. En esta banda hay bastante animación. En poco más de veinte minutos atiendo corresponsales de toda Europa: desde Rumanía a Irlanda, Suecia e Italia. También me llega, muy flojo, EA5XU, José, desde Valencia.
Mi puesto de radio en la cumbre de Las Pintas.
Cuando acabo de atender a todos los corresponsales en la banda de 20 metros son casi las tres y cuarto de la tarde. Paro un poco para comer algo. Voy a estar muy escaso de tiempo para todo lo que quiero hacer, puesto que tengo previsto estar de regreso en León antes de las ocho de la tarde.

A las tres y media me pongo de nuevo a la radio. Esta vez en la banda de 40 metros, para atender a los que lleguen, principalmente, desde España. El primero en contestarme es de nuevo EA5XU. También me contestan desde Italia o Francia. Enseguida se forma un buen jaleo. Varias estaciones llamando al mismo tiempo con señales muy fuertes. No hay manera de identificar un indicativo entre tanto pitido. Cada comunicado me lleva un buen rato.
La antena sobre el vértice. Al fondo la Sierra del Mampodre.
Un colega EA9?? llega con señales muy fuertes y con bastante ruido. Se aprecia que está trabajando con un amplificador lineal potente que produce ruido e interferencias. Le contesto, pero no me escucha. Entre tanto jaleo en quince minutos solo consigo ocho QSO. ¡Estoy perdiendo el tiempo! ¡Y eso es lo que me falta!

Decido dejar la telegrafía y pasarme a SSB. Me lleva un rato encontrar una frecuencia libre en fonía. Empiezo a llamar. El primero que me contesta es EA5KY, Luis, en Valencia. Enseguida se forma un bonito jaleo de gente llamando desde toda España. La única manera de torear con esta marabunta es atender por distritos.
Mi puesto de radio visto desde el vértice en lo alto de Las Pintas. Sobre el vértice se aprecia "la otra Pinta".
Atiendo a todos los corresponsales que me llaman de toda la geografía de España. Incluidos Marco, EA1SB, desde León; o el omnipresente Massimo, IK1GPG, desde Italia. También contesto a un par de portugueses, incluido CT1EEC, Carlos, que me llama en QRP. En SSB atiendo a 54 corresponsales en media hora. Siempre es más rápido la voz que la telegrafía. Son las cuatro y media de la tarde. He completado en total 95 comunicados en casi dos horas de operación con una parada para comer. Está bastante bien. Pero ya voy con retraso. Es el momento de recoger.

Una vez recogido todo, sin dejar ningún resto en la cumbre, empiezo el descenso. En algún paso en el que había que trepar, hay que descender con más cuidado. Pero no hay dificultades. En el descenso es más difícil localizar las señales del camino, que en la subida se ven fácilmente. En un momento, gracias al GPS del móvil, veo que me he desviado. Tengo que retroceder y volver al buen camino.
Este es el panorama de Peñas Pintas desde abajo.
La bajada me lleva unas dos horas. Conviene bajar despacio para no forzar las rodillas y las piernas. El día ha resultado muy agradable, pero la excursión me ha llevado mucho tiempo. Cuando llego a Las Salas ya son más de la siete de la tarde. Un día bien aprovechado.

martes, 4 de septiembre de 2018

Otra Peña Castillo

El pasado domingo, 2 de septiembre, me fui con Javier hasta Villafeliz de Babia para subir Peña Castillo. Es una Peña Castillo distinta de la que hay al lado de Mena de Babia. Esta peña tiene una altura de 1.849 metros y su referencia sota es EA1/LE-127. Desde lo más alto de Villafeliz parte un camino agrícola hacia el este. Al principio el camino sube con bastante pendiente hasta llegar a las praderías de Puerto de las Matas. Aquí tenemos una zona de pastos a más de 1.350 metros de altura. Desde allí el camino discurre casi sin pendiente por valle amplio entre ganado. Es paraje es muy agradable, aunque hacía bastante calor.
Praderías del Puerto de las Matas
El camino es un poco largo, unos 5 km, hasta llegar cerca de Los Navales. En este punto bebimos en una fuente que agradecimos mucho y el recorrido gira hacia el oeste. Ahora subimos hacia el collado de Guzparrín. La ascensión es relativamente suave y agradable. El paisaje es espléndido y nos acompañan muchos grajos que dan nombre a la sierra que tenemos a la izquierda.

Ya es tarde, más de las tres, cuando paramos en lo alto del collado para comer. De frente tenemos unas magníficas praderías en las que pasta el ganado. Y muy cerca contemplamos las cumbres de las dos Ubiñas casi a nuestro lado. Encontramos dos montañeros que bajan de la sierra y nos indican el camino que debemos seguir para la ascensión.
Vista desde el valle que asciende a Peña Castillo. En primer plano Peña Cueva.
Ya con más fuerzas tomamos el camino que asciende directamente a la cumbre. Es empinado y hay abundantes piedras sueltas de todos los tamaños. Debemos ir con cuidado. En lo alto de la cresta cuesta decidir cuál es la cumbre real. Hay muchas pequeñas cumbres y todas de altura semejante. Seguimos hacia la que nos indica el GPS. Toda la cresta está agrietada, con muchas piedras sueltas y algún refugio de piedra improvisado. Desde hace una hora hay unas nubes que se van volviendo cada vez más oscuras en el cielo. Seguimos confiados en el pronóstico de que no lloverá. Al llegar al punto donde consideramos que está la cumbre nos caen algunas gotas. ¡Seguimos confiando!
Todo ya instalado en la cumbre de Peña Castillo
Desde lo alto las vistas son magníficas. Descubro muy cerca Casa Mieres, un punto estupendo para acceder a las Ubiñas. Entre una grieta de las rocas consigo sujetar la caña que soporta la antena. En poco tiempo está todo listo para transmitir. Son dos horas más tarde de lo que yo había previsto.

Empiezo llamando en la banda de 20 metros. El primero en contestar es HB9BHW, Hans, en Suiza. Después S52CU, Mirko, desde Eslovenia. El tercero en contestar el Agustín, EA1AV, que está siempre atento a mis excursiones. También me contestan dos americanos: N4EX, Rich; y AC1Z, Robert. Los dos son asiduos de las cumbres con la radio. Las señales son, en general, estables y fuertes.

Cuando acabo de atender a todos en la banda de 20 metros, me paso a la de 40. Aquí el primero en contestarme es Agustín, EA1AV. Con muy buena señal. Después salen varios españoles, italianos, franceses... Se acercan las cuatro y media de la tarde. El cielo está feo y es hora de recoger. Así que apago la emisora y empiezo a recoger la antena. En esto estoy, cuando escucho a Agustín llamando en 145.525 MHz. por el talky. Hablamos. Llega muy fuerte y me escucha muy bien. Completamos el QSO y me pasa con su hijo Javi, EA1AFB. Nadie más sale en esta banda. En esta ocasión, él no recibe mi baliza de APRS. No estoy a suficiente altura y no la he sacado de la mochila.
La emisora en lo alto de Peña Castillo
Mientras estoy recogiendo empiezan a caer algunas gotas de lluvia. ¡No conviene entretenerse! Con todo ya recogido observamos relámpagos hacia el oeste, y una zona oscura que parece lluvia. Siguiendo las indicaciones de los montañeros decidimos emprender el descenso rápido hacia el sur. La pendiente es muy fuerte, pero baja directo hasta las praderas por las que vinimos. Parece que la lluvia va a ir en serio. Saco la funda impermeable de la mochila y seguimos descendiendo con cuidado. Al principio hay una zona de rocas en la que hay que ir muy despacio. Después llegamos a una zona de pradera con mucha pendiente. La lluvia se modera. Al poco deja de llover. Pero al norte el cielo está muy oscuro y se escuchan truenos. ¡A ver si tenemos suerte!

Descender hasta las praderas nos llevó bastante tiempo y mucho cuidado, pues la pendiente es muy fuerte. Ya entre los pastos paramos un momento para descansar. La bajada ha sido impresionante. Regresamos caminando entre las praderas. A ratos cae algo de lluvia. A ratos sale el sol. En cualquier caso podemos avanzar sin apenas mojarnos. Llegamos a San Feliz con el cielo casi despejado y un sol vespertino que deja unos  colores casi irreales.
Atardece muy cerca del pueblo.
Alcanzamos el pueblo sin novedad y muy cansados. Fue un día emocionante. En total completé 33 comunicados: 20 en la banda de 20 metros, 11 en la de 40 metros y 2 en la de dos metros.

jueves, 30 de agosto de 2018

Montaña y radio en agosto

Está acabando agosto. En este mes he tenido oportunidad de disfrutar de unas breves vacaciones y de subir montes con la radio. Un breve resumen de lo hecho.

El Coriscao

El 12 de agosto, domingo, me acompañaron Carlos y Javier hasta lo alto del puerto de San Glorio. Desde allí subimos el Coriscao, una cumbre en los límites entre León y Cantabria. Tiene 2.234 metros de altura y referencia sota EA1/CT-008. Es una ascensión sencilla, sin complicaciones. Dejamos el coche en el Collado de Llesba y desde aquí parte una senda que va cresteando y rodeando algunos picos hasta llegar al Coriscao. La única dificultad son los 600 metros de desnivel en unos cinco kilómetros de recorrido. El repecho final es fuerte. Nos llevó dos horas la ascensión. Aquí comprobé que estaba totalmente recuperado de mi anterior excursión.
El equipo en la cumbre del Coriscao
Aunque el día resultó soleado y agradable, en la cumbre corría un viento fuerte y frío. Hubo que buscar refugio entre las rocas. Comimos e instalé el equipo. En total completé 24 QSO: 21 en la banda de 20 metros, incluido un QSO con Richard, N4EX en Carolina del Norte; y otros tres comunicados en la banda de 40 metros. Un solo comunicado con España y dos QSO de sota a sota. Una jornada completa y 10 puntos más en mi clasificación como activador.
Picos de Europa desde la senda hacia el Coriscao.

Peña Ubiña Pequeña

El 24 de agosto me acompañaron Carlos y Miguel Ángel a la ascensión de Peña Ubiña Pequeña. Mi objetivo era la pequeña y no la grande, porque ésta última ya la había activado dos años atrás. La Ubiña Pequeña tiene una altura de 2.193 metros y referencia sota EA1/LE-013. Buscamos la manera más sencilla de ascender. Para esto fuimos en coche hasta Casa Mieres, una construcción ganadera situada entre pastos de altura muy cerca del límite con Asturias, que está ya a 1.600 metros de altura. Desde aquí se toma un camino que lleva por praderías de montaña muy verdes, entre ganado y montañas. Tras caminar una hora se llega al valle que lleva a las dos Ubiñas: la Grande y la Pequeña. El paisaje es realmente impresionante.
La Ubiña Pequeña desde el Valle de Riotuerto. Subimos por esta cara.
Subimos a la cumbre por el este siguiendo un camino muy bien marcado con hitos y marcas. La ascensión es fuerte, pero no tiene peligro para gente acostumbrada a la montaña. El recorrido, desde Casa Mieres, nos llevó poco más de dos horas. El tiempo fue estable hasta la cumbre. Una vez arriba empezaron a acercarse unas nubes densas desde Asturias, siempre por debajo de nuestra altura.

Desde la cumbre pude completar 35 QSO: 17 en la banda de 20 metros, todos ellos con distintos países de Europa y dos españoles: EA1AV, Agustín, desde su pueblo y EA4MY ¿desde Madrid? En la banda de 40 metros conseguí otros 16 QSO con varios países de Europa y varios españoles. Con todo ya recogido llamé en la banda de dos metros y me contestaros Agustín, EA1AV y Rubén, EA1IC también en el pueblo. En ambos casos nos escuchamos con muy buena señal.
Mar de nubes por el lado de Asturias desde la cumbre. A la derecha se aprecia el hilo de la antena.
El descenso desde la cumbre hasta las praderas fue rápido. Al pasar del valle de Tiotuerto hacia la vega de Candioches, entre las praderías verdes nos encontramos de pronto en medio de una niebla bastante espesa. El camino está bien marcado, pero en un determinado momento el GPS nos permitió darnos cuenta de que nos estábamos desviando del camino de vuelta. Llagamos al coche sin más novedad.

En cuanto bajamos hacia el oeste, nos dejaron las nubes, volvimos a ver el sol y la temperatura subió considerablemente. Esta ha sido, en lo que va de verano, la cima más trabajada y más gratificante.

Peña el Castillo

El día 28 de agosto quedé con Luis en subir una cumbre sencilla con la idea de enseñarle la radio y regresar a tiempo para comer. Elegí Peña el Castillo, un mogote que se eleva 200 metros sobre el valle de Babia muy cerca de Mena de Babia. Tiene una altura de 1.488 metros y su referencia sota es EA1/LE-181. Lo subimos en media hora por una cresta rocosa que tiene en el lado oeste. La ascensión exige cierta precaución por ser la cresta muy accidentada.
En Peña el Castillo. Sobre el bastón se aprecian las dos cumbres de las Ubiñas.
En la cima encontramos una nube de hormigas voladoras que, si te acercas, te cubren todo el cuerpo, cara incluida. Instalar la antena tuvo sus vicisitudes por culpa de las hormigas. Tuvimos que instalarnos a un lado de la cima.

Fue una activación breve, con solo 16 QSO: nueve en la banda de 20 metros y otros siete en la de 40 metros. Las señales con frecuencia eran muy débiles, aunque pude completar cuatro comunicados con colegas de distintos países europeos en cumbres sota. Con España solo pude hacer dos QSO con EA2DT, Manuel, en Pamplona y EA2LU, Jorge, también en Pamplona. Luis disfrutó viéndome trabajar en telegrafía y escuchando un momento la actividad que hay en la banda de 40 metros. Una activación rápida y gratificante.

miércoles, 8 de agosto de 2018

En el Alto de la Burneta

El primer sábado de agosto he podido hacer mi primera excursión sota en pleno verano. Estos días hemos tenido una ola de calor, así que el día resultó especialmente caluroso. Pero no tenía otro día disponible para subir una montaña. Así que me equipé con abundante líquido para combatir el calor. Me acompañó mi amigo Carlos que está en plena forma.
Cruzando el bosque de hayas con todo el equipamiento
Desde el pueblo de Casasuertes sale un camino hacia el este que, tras un kilómetro, gira al sur y asciende hasta nuestro destino el Alto de la Burneta. Tiene referencia SOTA EA1/LE-112 y un altura de 1.937 metros. La ascensión es sencilla. Hay un camino forestal que llega prácticamente hasta la cumbre. La única dificultad es su desnivel: unos 700 metros. Nos llevó casi tres horas de ascensión.

Realmente lo pasé mal. No se cuál fue el motivo: el calor, el ir a un ritmo superior al habitual en mí, la falta de forma física, el excesivo peso de la mochila.... Al cabo de dos horas de ascensión me encontraba muy cansado y con pocas fuerzas. En algún momento Carlos me llevó la mochila. Durante una parte del recorrido cruzamos un bosque de hayas, más fresco y agradable que el monte bajo y caluroso de la mayor parte del recorrido.
Con la antena
Llegamos a la cima poco después de las tres de la tarde. Antes de nada nos pusimos a comer y descansar un poco. Ya un poco repuesto, instalé todo el equipamiento. Para fijar la caña que sujeta la antena tuve que poner tres cuerdas a modo de riostras. Empecé llamando en la banda de 20 metros. La primera respuesta vino de HB9EVS, Stefan, desde Suiza. Después fueron contestando diversos corresponsales desde Europa.

Pronto recibí también llamadas desde España: EA5DNO, Ramón, desde Castellón; EA5XU, José, desde Valencia; EA7YT, José, desde Málaga y EC5CFV, Juan Antonio, desde Valencia. Todos desde la zona más alejada de la península. No es frecuente que lleguen tan bien desde España en esta banda. En cualquier caso la banda de 20 metros se muestra con la propagación pobre sobre Europa. Tras doce comunicados, paso a la banda de 40 metros.
La antena en el Alto de la Burneta
A mi primera llamada en esta banda responde Agustín, EA1AV, desde su pueblo, al sur de León, con muy buena señal. A partir de aquí van llegando uno a uno diversos corresponsales, todos desde la España continental. Sus señales son fuertes y estables. De fuera de España en esta banda solo me contesta Massimo, IK1GPG, siempre son señales atronadoras.

Agustín me aconseja por mensajería que me ponga a trabajar en fonía. La propagación está muy bien con España. Pero el cansancio y el calor no me dejan humor para intentarlo. A las cinco y cuarto de la tarde dejo de llamar. Repaso las bandas por si escucho algún colega desde otras cumbres. Hoy no he trabajado ningún QSO de cumbre a cumbre. Algo poco habitual. No escucho nada interesante y apago el equipo. He completado 31 QSO: 12 en la banda de 20 metros y 19 en la de 40.
Todo el equipamiento para transmitir desde el Alto de la Burneta
El descenso es mucho más cómodo y rápido. Ahora no aprieta tanto el calor. Llegamos a Casasuertes cuando casi son las siete y media de la tarde. Todavía nos quedan casi dos horas de viaje. Ha resultado un día agotador, pero ya tengo otra nueva cumbre en mi lista de activaciones. A ver si en lo que queda de agosto puedo hacer varias más.

miércoles, 4 de julio de 2018

¿En qué mundo vivimos?

Estoy leyendo un libro que me resulta muy interesante. Se trata de Resistencia, un año en el espacio. Su autor, Scott Kelly, es el astronauta que, a fecha de hoy, tiene el récord de permanencia en el espacio. Este libro describe la vida de su protagonista. Hijo de una familia americana, más bien pobre,  con problemas para acabar su bachiller. En un determinado momento algo le hace cambiar, y desde entonces lucha por conseguir su objetivo: ser astronauta. ¡Y lo consigue!


He leído hasta ahora un tercio del libro. ¡Y me gusta mucho! Su lucha por conseguir un objetivo imposible, por logra un sueño. Su esfuerzo, los consejos de las personas que le quieren y le hacen mejorar. Además es una lectura amena y sugerente. Si además te gusta el tema del espacio, encuentras detalles curiosos sobre la vida en la estación espacial internacional.

Lo que motiva esta entrada no es el libro. Que quizá lo merece. Ya veremos cuando lo acabe. Lo que me ha sorprendido es la historia que cuento a continuación.

Al principio del capítulo siete del libro, cuenta una anécdota que le ocurre estando en la estación espacial. Al despertarse una mañana, desde Tierra le avisan de que debe sacrificar uno de los ratones que tienen allí para diversos experimentos científicos. El ratón está "sufriendo". Efectivamente lo encuentran con una pata arrancada. Quizá por el mordisco de otro ratón o por él mismo.

Lo que me sorprende es la reacción de los astronautas. Se quejan de que les han pasado el aviso después de despertarse, puesto que los controladores no querían interrumpir su sueño. Su descanso es importante para completar bien su misión. Y proponen a los controladores de tierra que, en casos semejantes, les avisen inmediatamente. No quieren que un ratón sufra sin necesidad.

¡Bien por los astronautas! Son capaces de sacrificar su descanso para evitar el sufrimiento de un ratón. Pero, en contraste, nos encontramos con la situación de tantos miles de personas que se juegan cada día su vida para alcanzar Europa cruzando el mar en barcas de juguete. ¡Y en Europa no los queremos! ¡Hay países que no los quieren acoger! ¡Hay dirigentes, con mando, que quieren cerrar sus fronteras y mandarlos de nuevo a la desesperación!

¿En qué mundo vivimos? ¡Nos preocupamos por un ratón que sufre y despreciamos el sufrimiento de miles de personas que están sufriendo mucho más! Hace poco leí una poesía que me impresionó: Hogar. Escrita por Warsan Shire una poetisa nacida en Kenia, que con un año emigró con sus padres a Londres. Creo que deberíamos hacérnoslo mirar. Y reflexionar. Y ser consecuentes.

lunes, 2 de julio de 2018

De nuevo en Cerro Pedroso

Aprovechando un día de vacaciones con motivo de las fiestas de León me he acercado con mi amigo Javier al puerto de Aralla para subir el Cerro Pedroso. Llevamos unos días de tormentas fuertes. Mirando la previsión del tiempo vemos que a partir de mediodía hay posibilidades de tormenta. Pero si no arriesgas no ganas. Precisamente por eso he elegido el Pedroso, un pico relativamente cercano y fácil de subir. Y de bajar. Por si acaso.
Javier ascendiendo el Pedroso
Partimos desde lo alto del puerto de Aralla, a 1.536 metros. El pico tiene 1.914 metros de altura. Su referencia sota es EA1/LE-075 y también tiene un vértice geodésico con referencia VGLE-255. ¡Dos activaciones por el precio de una! Un camino forestal amplio y no demasiado empinado nos lleva a la base del pico. Desde la base  hasta la cumbre hay otros 20 minutos de ascensión más fuerte, pero sencilla. En total hora y media de marcha.
Panorámica de 360 grados desde el Cerro Pedroso
Desde la cumbre tenemos un paisaje fantástico: al oeste el embalse de Luna, al noreste el de Casares, por todas partes montañas. El cielo tiene nubes, algunas oscuras, pero no amenaza tormenta de momento... Son poco más de las doce. Enseguida instalo la antena sobre el vértice. Puedo situarme en un lugar relativamente cómodo. Me pongo en la banda de 20 metros. El primer QSO es con HB9BCB/P, Heinz, desde otra cumbre en Suiza. ¡Buen comienzo!

En cuanto me pongo a llamar me contestan los corresponsales habituales de toda Europa. Hay también alguno más en otras cumbres sota de Alemania o Suiza. El último en llamarme es Agustín, EA1AV. A continuación me paso a la banda de 40 metros.
Trabajando en telegrafía desde lo alto del Cerro Pedroso
El la banda de 40 metros me van contestando de Francia, Suiza, pero enseguida aparecen emisoras españolas: EA1ATH, Alfonso, desde La Coruña; EA2GM, Javier, desde Oviedo; EA7YT, José, desde Málaga. Y bastantes más. En esta ocasión parece que la propagación está bien con España. Tras una docena de comunicados con toda España y Europa, me quedo sin corresponsales. Son las doce y media de la mañana y no parece que vaya a descargar tormenta pronto.

Javier no tiene prisa, así que me animo a llamar por voz en vez de telegrafía en la banda de 40 metros. He anunciado la activación del vértice geodésico y es un buena oportunidad. El vértice no está activado y, al ser de montaña y no llegar a él en coche, no parece que nadie lo vaya a activar próximamente. Así que me lanzo a llamar en 7.095 MHz. Tras unas pocas llamadas me contesta EA2LU, Jorge, desde Pamplona. A partir de aquí empieza el jaleo. Me van llamando de toda España. Se forma un buen lío y es difícil escuchar y contestar a los que llaman. En estos casos la solución es atender por distritos. Empiezo por los corresponsales del distrito nueve, después los del ocho y así sucesivamente.
Trabajando mirando al sur.
Poco a poco vamos trabajando toda España. Javier nunca me ha visto usar la emisora en modo fonía, siempre en telegrafía. Observa con atención y se sorprende de algunos comportamientos: los que llaman sin escuchar, los que llaman a destiempo, los que corrigen a los demás, etc. Resulta divertido.

Después de recorrer todos los distritos y atender a algún portugués o a Massimo, IK1GPP, el italiano primer clasificado en vértices geodésicos, me piden que pase otra vez a telegrafía. Me pongo en 7.033 MHz un momento y, efectivamente, me contestan tres corresponsales, entre ellos Massimo. Son poco más de las dos de la tarde. He completado en total 75 comunicados entre telegrafía y fonía. Las nubes se van espesando. Incluso se nota estática en el receptor. No conviene arriesgar más.
El cielo se va oscureciendo
Recogemos todo rápidamente. aunque es la hora de comer, decidimos bajar hasta encontrar un lugar menos arriesgado y que permita una retirada rápida en caso de emergencia. Descendemos hasta el camino forestal y seguimos un poco más adelante hasta encontrar un lugar adecuado. Comemos con tranquilidad.

Al reemprender la marcha vamos viendo que por el este vienen nubes negras y caen rayos. Apretamos el paso. Pero la tormenta es más rápida. Por el valle avanzan las nubes hacia arriba. De pronto empieza a llover. Nos protegemos con chubasquero y ponemos al funda impermeable a las mochilas. En un momento estamos en medio de un diluvio. Caen con fuerza gotas muy gruesas y cada vez más abundantes. Después se mezcla también algo de granizo. Algunas piedras de hielo son mayores que avellanas y caen con fuerza. Llegan a hacer daño. Pronto estamos empapados, las botas se llenan del agua que escurre por los pantalones. Estamos a más de diez minutos del bar que hay en lo alto del puerto de montaña. Por los caminos corren torrentes de agua.

Cuando entramos en el bar estamos totalmente calados. Dejamos mojado el suelo que pisamos. Menos mal que los equipos electrónicos que llevo en la mochila, emisora y cámara de fotos, no se han mojado, porque van bien protegidos. Gracias a Dios que tenemos ropa de repuesto. Nos cambamos y pronto estamos tan a gusto. La tormenta sigue toda la tarde con más o menos intensidad. En cualquier caso ha sido un éxito de excursión con un punto de aventura. ¡Valió la pena!