martes, 1 de septiembre de 2026

Sola Sierra, en segunda convocatoria

 El último viernes de agosto tenía pensado ascender Orpiñas. Su referencia sota es EA1/LE-029, y tiene una altura de 2107 metros. Situada en las inmediaciones de Portilla de la Reina, más allá de Riaño, hace años que la tengo como uno de mis objetivos prioritarios. Pero no es un objetivo sencillo: el viaje hasta Portilla de la Reina desde León, son casi dos horas; y el desnivel a superar son unos 900 metros. La previsión para este día no es del todo buena. Hay algún peligro de lluvia muy ligera y vientos con rachas fuertes. En todo caso, me decido y voy hasta allí.

Al llegar a Riaño me acompaña una lluvia muy suave. Las montañas de alrededor están cubiertas de nubes. No lo veo claro. Una vez al pie de la montaña, reviso la previsión: han aumentado las posibilidades de lluvia. ¡No compensa arriesgar! Más hacia el oeste, en Liegos, la previsión de lluvia es más baja. Se me ocurre que es el momento de regresar a Sola Sierra. Una montaña muy sencilla de ascender. Con referencia sota EA1/LE-273, tiene una altura de 1326 metros. La activé hace cuatro años, pero solo pude hacer un comunicado por la proximidad de una tormenta, así que no puntuó. La vez anterior la ascendí en 15 minutos y la bajé mucho más rápido. En caso de lluvia puedo repetir la aventura sin riesgo alguno.

Sola sierra, la cima más próxima al árbol por la izquierda. Muy fácil ascenso

Antes de moverme, ya que estoy a los pies del Orpiñas, puedo aprovechar para explorar el inicio del camino, que no lo tengo muy claro. Hay que recorrer primero un tramo de una pista y después tomar una senda que asciende por la ladera. En cuanto salgo del coche, deja de llover. Exploro el camino, veo los posibles desvíos y verifico que el inicio del camino no tiene dificultad. Espero poder cumplir mi objetivo en las próximas semanas.

Inicio del camino al Orpiñas

Vuelvo al coche y me voy hasta Liegos, el pueblo donde se toma la pista que lleva a los pies de Sola Sierra. La vez anterior que subí a Sola Sierra y cuando ascendí el Yordas, pasé con el coche por esa pista hasta el pie de las cimas. Hoy tengo pensando hacer lo mismo. Pero cuando llego al inicio de la pista, encuentro una señal explícita: no se puede circular en coche, salvo usos autorizados. ¡Y yo no estoy autorizado! ¡Me parece lógico! Estamos en un parque regional.

Explícitamente indicado: no puedo circular por la pista con mi coche

Me veo obligado a aparcar allí y seguir caminando. No es apenas inconveniente, solo hay que caminar un kilómetro hasta la base de la cima. Y por una pista cómoda y con poca pendiente. No es todavía la una de la tarde y la activación no será muy larga. Dejo la comida en el coche y cargo solo con lo necesario para la actividad de radio. Avanzo por la pista. Veo ante mí la cumbre. El cielo está cubierto de nubes no muy densas, pero no parece que vaya a llover. Hay caballos y vacas pastando alrededor de la pista. Llego al pie de la cumbre. Es una ladera rocosa con una pendiente moderada.

En la base de Sola Sierra

Inicio el ascenso. No hay dificultad. Tampoco hay senda. De vez en cuando sí hay senda, marcada por el ganado, pero con la lluvia caída hay barro y resbala. No es camino seguro para subir. Voy buscando las zonas más cómodas y asciendo rápidamente. Pronto tomo altura y voy viendo las cumbres que me rodean y, un poco más abajo, la cola del embalse de Riaño.

Una senda en la ladera de Sola Sierra

No me lleva mucho tiempo alcanzar la cumbre. Hoy venía preparado para un esfuerzo grande y esto se ha convertido en un paseo. En las proximidades de la cumbre hay una gran mata y muchas rocas muy quebradas. Hay que caminar con cuidado en este terreno. En la cumbre tengo un paisaje ya conocido, pero que en esta ocasión puedo contemplar sin prisas. Al sur y al oeste, muy cerca, cumbres importantes: el Yordas y la Peña del Mediodía. Al oeste el valle del río Esla. Al norte, más lejos la cordillera de Pármede y el Pandial, subido una semana antes. Al este la cola del embalse de Riaño con diversas cumbres lejanas.

La cumbre de Sola Sierra

La cumbre es estrecha y quebrada. No es un lugar cómodo para moverse. Solo hay rocas irregulares. No parece un lugar adecuado para poner la antena vertical. Así que me decido por la de media onda. Sujeto, como puedo. la caña a una rama horizontal. Hace bastante viento y se me inclina mucho. Incluso me ayudo de una cuerda para mantenerla en pie. Despliego la antena. Queda levantada lo justo para trabajar bien.
El viento, y una sujeción precaria, inclina mucho la antena

Hoy traigo un latiguillo coaxial nuevo de cinco metros de largo con un choque de radio frecuencia en un extremo. Primero pruebo a poner el choque de RF al lado del equipo. Empiezo llamando en la banda de 20 metros. Al transmitir, en el equipo recibo todo tipo de ruidos y distorsiones. El QMX es muy sensible a los retornos de radio frecuencia. Tengo el extremo de la antena casi tocando mi cabeza. Por algún lado entra radio frecuencia. A pesar de todo el equipo transmite sin problemas. Cambio de posición el coaxial. Pongo el choque de RF al lado de la antena. Todo solucionado. El equipo funciona perfectamente, sin ruidos ni distorsiones.
El extremo de la antena con el choque de RF bien colocado. Al fondo la cola del embalse

Empiezo llamando en la banda de 20 metros. Al poco, me contesta F5VLY, desde Francia. Le sigue otro francés. El tercero en llamarme, y con muy buenas señales, es Ignacio, EA2BD, desde Pamplona. ¡No me lo esperaba tan fuerte en esta banda! Pronto se forma un buen lío de gente, llamando todos a la vez desde cualquier punto de Europa: Eslovenia, Bélgica, Alemania, Inglaterra... Hoy toca jaleo del gordo. Respondes a uno y contestan varios a la vez. ¡Tengo un buen lío!
Mi punto de transmisión. Bastante cómodo

Pronto descubro que hay varios a los que ya he contestado que me vuelven a llamar. Y cuando digo varios, es que son más de tres o cuatro. ¡Incluso uno me llama tres veces! Esto es extraño. Nunca me había pasado. Alguna vez alguno repite, pero en pocas ocasiones. Esta vez me llama mucho la atención y me extraña mucho. Al día siguiente Alejandro, EA4DON, me dio una explicación razonable: unos momentos antes de mis primeras llamadas, había estado Elena, EA4DOS, llamando desde otra cumbre de Granada en la misma frecuencia. Como estaba anunciado en el clúster, algunos colegas me llamaron pensando que estaban comunicando con Elena. Más tarde vieron mi anuncio y me llamaron de nuevo pensando que era otro corresponsal. ¡Tiene sentido!

En un momento de calma escucho una señal débil: "/P". Le doy paso. Llega muy flojo y le pido repetir el indicativo. En efecto, es Alejandro, EA4DON, llamando desde Calar Alto, una cumbre de Almería. Con cierta dificultad por su señal débil, algo de desvanecimiento y un poco de QRM, conseguimos completar el comunicado. A continuación, es más sencillo completarlo con Elena, EA4DOS, puesto que solo cambia el indicativo, el resto de información es la misma. Una alegría contactar con amigos.
El extremo de la antena en Sola Sierra

Sigo llamando, y vuelvo a tener abundantes corresponsales. De todas formas, hoy la activación es un poco engorrosa. Muchos a la vez, poco orden, me hacen poco caso. Es cuestión de paciencia. No tengo prisa y disfruto manejando como puedo este jaleo divertido. También tengo otros dos corresponsales españoles: José, EA7GV, desde Granada, muy flojo esta vez; y EA5K, Miguel, desde Murcia, que llega muy fuerte. 

A todo esto, el cielo tiene nubes, con más claros cada vez, así que no va a llover; pero cada vez sopla el viento más fuerte. La antena no se cae del todo, porque tiene una cuerda bien atada sujetándola, pero se hace incómodo estar aquí. Estoy detrás de unas rocas que me protegen un poco del viento, pero es molesto. Llevo mucho tiempo en la radio y solo tengo un QSO de cumbre a cumbre. Consulto el clúster. No hay nada interesante o no lo escucho. A las tres de la tarde contesto al último corresponsal. Llevo una hora en la radio y no he comido. Es el momento de apagar y recoger.
Valle del Esla hacia el oeste. No parece que vaya a llover

No hago llamadas en la banda de dos metros. Estoy solo a 1300 metros y rodeado de montañas más altas. Nadie va a contestarme. Recojo todo con cuidado y desciendo. Me lleva poco tiempo llegar al pie de esta montaña que es casi una colina. El kilómetro que me falta hasta llegar a Liegos me lleva también poco tiempo. Una vez en el coche, dejo la mochila, tomo la comida y busco un banco cómodo para comer. Venía preparado para un gran esfuerzo y ha sido un paseo sencillo. A la salida del pueblo encuentro un letrero en 3D indicando el nombre del pueblo. Al fondo queda la montaña que he trabajado hoy.
Liegos. Sobre la G la cumbre de hoy. La que está más cerca

El resultado han sido 50 comunicados con toda Europa, varios duplicados. Todos en la banda de 20 metros. Dos de ellos con una cumbre de Almería en la que estaban dos buenos amigos.
Mapa de comunicados desde Sola Sierra

martes, 25 de agosto de 2026

Pico Pandial

 Hace ya varios años que tenía entre mis objetivos ascender el pico Pandial, el punto más alto de la Sierra de Riaño. Situado al norte del pueblo de Riaño, su referencia sota es EA1/LE-054 y tiene una altura de 2010 metros. Su nombre, según el IGN, es pico Pandial; pero con frecuencia aparece como pico Pandian. Decidí ascenderlo desde el pueblo de Vegacerneja, al límite del ramal norte del embalse de Riaño. También hay un acceso, quizá más sencillo, desde las proximidades de Cuénabres.

Todo instalado en lo alto del pico Pandial

Llegué a Vegacerneja un viernes con temperatura fresca y algunas nubes en las cumbres próximas. En todo caso, no hay previsión de lluvia. Cruzo un puente sobre el río Tuerto, me desvío a llenar la cantimplora en una fuente cercana y tomo la pista que avanza hacia el sur. Hacia allá van dos pistas casi paralelas al principio. Mirando el GPS pronto me doy cuenta de que voy por la pista de abajo, este no es el camino. Subo una rampa empinada hasta llegar a la pista que me lleva a la cumbre. Pronto voy tomando altura. La cumbre del Yordas, frente a mí, está cubierta de nubes.

Avanzando por la pista. La cumbre del pico Yordas entre nubes

La pista está en muy buen estado, hay numerosos restos orgánicos. Durante un tiempo escucho el tráfico de los coches que pasan por la carretera cercana, al otro lado del río. Cruzo un pequeño hayedo. Hay algunos robles bastante grandes entre hayas no muy viejas.

Cruzo un primer hayedo pequeño, con algunos robles

La pendiente es moderada y prácticamente constante. No es un gran esfuerzo, pero el camino es bastante largo, hay que superar un desnivel de 900 metros. Pronto tengo una vista fantástica hacia el sur: el ramal norte del embalse de Riaño y las montañas que lo rodean por el oeste: el pico Yordas, el Gilbo, más lejos el Mampodre. Esperaba una ascensión larga por un terreno rocoso y encuentro una pista empinada, pero agradable, unas vistas fantásticas y zonas boscosas.

Teniendo en cuenta que no hace mucho calor, como en los últimos días, está resultando una excursión bastante placentera. Sigo ascendiendo por la pista. El entorno cambia con frecuencia de monte bajo a pequeños hayedos. A mitad del ascenso encuentro una caseta de vigilancia de madera muy bien situada, pero vacía. Aquí ya tengo un horizonte muy amplio y agradable.

Caseta de vigilancia, embalse y montañas cercanas

Sigo mi ascenso trabajoso, pero agradable. Un poco más arriba entro en otro bosque de hayas más grande. Sé que a mitad del camino debo tomar un desvío hacía la cumbre. El hayedo, como siempre, es un lugar fresco y silencioso. Voy distraído. 

La pista cruza el hayedo

De pronto, al mirar el GPS, me doy cuente de que me he pasado el desvío. Retrocedo un poco y encuentro una senda que asciende por el bosque. Está bien señalizado, pero no lo había visto.

Aquí empieza la senda que lleva a la cumbre

La senda sube entre los árboles bien marcada al principio. Incluso de vez en cuando hay hitos que marcan el buen camino. Pero al poco de salir del hayedo la senda se difumina. Buscando los hitos y sabiendo que debo llegar a la cresta de la montaña, vuelvo a encontrar el camino sin dificultad. 

La senda discurre ahora casi por la cresta de la montaña, entre retamas no muy grandes y con el camino bien marcado. Un poco más arriba se divisa ya la cima: una loma alta y parda. Los incendios del año pasado bordearon esta cumbre. Por la parte sur se ve negra.

Objetivo a la vista. Todavía un poco lejos

Sigo avanzando con breves pausas. Las vistas al sur se van ampliando a medida que tomo altura. Se puede apreciar el viaducto de Riaño, las casas y las estelas de las embarcaciones que recorren el embalse. Ahora destacan muy bien las montañas próximas, incluida Peñas Pintas, como un paredón rocoso tras el Yordas.

Vista fantástica hacia el sur

Sigo el ascenso, voy avanzando según el plan previsto. Aunque se hace largo el recorrido. Afortunadamente, voy bien equipado y voy bien de fuerzas. Superadas las últimas rocas, tengo ya ante mí la loma del Pandial. Estoy rodeado de los restos de las retamas que se quemaron el año pasado. Afortunadamente, los hayedos se salvaron del incendio. Una hierba relativamente alta, pero totalmente seca, deja marcada la senda que asciende al pico. Ha pasado un año y todavía huele a ceniza.

Retamas quemadas, hierba seca y olor a ceniza

El último tramo de ascenso empieza bien, hay senda marcada y algunas piedras marcan el camino. Pero la pendiente es más fuerte y la senda discurre a veces entre piedras sueltas que dificultan el avance. La senda se difumina y tengo que continuar hacia arriba buscando los pasos más cómodos. Parece que la senda vuelve a aparecer, pero pronto se pierde de nuevo. No hay peligro, el objetivo es el punto más alto. Este último tramo se me hizo más cansado, pero sin peligro ninguno.

La primera cima con vértice geodésico. Cumbre muy amplia y casi llana

Por fin, la pendiente se hace más suave y cómoda. Cerca veo ya el vértice geodésico que marca la cumbre. En los mapas he visto que hay dos cumbres casi iguales y muy cercanas. La segunda es la más alta. Apenas hay dos metros de diferencia entre una y otra. Cualquiera de las dos sirve de punto de activación. Pero prefiero ir hasta el punto más alto y despejado.

Desde el vértice geodésico vemos la cumbre más alta, apenas cien metros más allá

Voy hasta el punto más alto. Solo está marcado por un pequeño montón de piedras, pero sé que es el punto más elevado de la sierra. Estoy totalmente rodeado de montañas. Al norte, los picos de Europa están cubiertos de nubes que impiden ver las cumbres. Al sureste me llama la atención, como siempre, la mole del Espigüete, en Palencia. Al sur, el embalse y el pueblo de Riaño. Más al oeste el Yordas, Peñas Pintas, el Mampodre. En el límite con Asturias las nubes cubren las cumbres más altas. Entre ellas Peña Ten.

Al sureste, lejos, destaca el Espigüete

Falta poco para las dos de la tarde. He tardado poco menos de tres horas en llegar a la cumbre. Como no veo sencillo levantar la caña, decido poner la antena whip vertical. Hoy he traído un cable nuevo, con coaxial RG174 y un choque para evitar los retornos de radiofrecuencia que tanto afectan al QMX. Ahora son 5 metros de coaxial, tengo longitud suficiente para ponerme cómodo. He tenido que poner unas cuantas piedras para que la antena quede bien sujeta. Sopla una brisa continua a menos de 15 grados, así que tengo que abrigarme.

Nuevo latiguillo de 5 metros con RG174 y choque de RF

Pronto tengo todo listo. Como no veo nada interesante en el clúster, me pongo en la banda de 20 metros y empiezo a llamar. La primera respuesta viene de HB9CBR, Bruno, desde Suiza. A partir del momento en que estoy anunciado en el clúster, voy recibiendo respuestas de toda Europa: Alemania, República Checa, Italia... La mayoría me reportan buenas señales. Algunos, más lejanos, me reportan señales más débiles. La mayoría son corresponsales habituales en activaciones sota. Entre el jaleo, me llega fuerte KD1CT, Robert, en New Hampshire, en la costa atlántica de USA. ¡Decididamente esta antena sirve muy bien para DX!

Mi punto de trabajo en Pandial. Al fondo los Picos de Europa entre nubes

En un momento de tranquilidad escucho con dificultad un indicativo muy conocido: EA7GV, José, desde Granada. Hoy llega muy flojo. Le paso un 429 y él me pasa un 339. Son más de las dos y media, tengo hambre. Lanzo un QRX y apago la emisora. Es el momento de comer algo. Me tomo el bocadillo con tranquilidad, mientras contemplo el grandioso paisaje y hago algunas fotos.

Vista hacia el oeste desde mi posición

A eso de las tres de la tarde, vuelvo a la radio. Inicio de nuevo las llamadas en la banda de 20 metros. Vuelvo a tener corresponsales de toda Europa. De momento no tengo ningún QSO de cumbre a cumbre. En un momento de tranquilidad veo que está LA/DD1LD/P, Luk, un alemán, en una cumbre de Noruega. Me pongo es su frecuencia y podemos completar el QSO. Por cierto, va a toda velocidad. ¡Al menos ya tengo un comunicado de cumbre a cumbre!

Mi equipo en la cumbre de Pandial

Sigo contestando a los corresponsales. Uno de ellos es DL2KL/P, Klaus, que también está en una cumbre sota. ¡Otro al bote! Tras media hora más contestando a todos los que llaman y ya casi sin público, decido pasar a la banda de 40 metros. Añado la bobina a la varilla de la antena y puedo transmitir sin más ajustes. Empiezo a llamar en esta banda, a la espera de corresponsales españoles. Nadie me contesta. Aprovecho para avisar a los amigos de León por mensajes. Al cabo de un rato escucho, muy débil, la llamada de Agustín, EA1AV. Con dificultad, podemos completar el QSO. Sigo llamando un rato. Nadie más me contesta.

Vista al este desde la cumbre

Son las cuatro de la tarde. Creo que es hora de recoger. Lanzo un QRT y apago el equipo. Antes de empezar a recoger todo, mando un aviso a los colegas de León de que llamaré en la banda de 2 metros. Lanzo unas llamadas y nadie me contesta. Empiezo a recoger equipos, antena, etc. Escucho por el talkie una llamada de Agustín, EA1AV. Le contesto, pero no me escucha. Llega muy al límite y yo estoy con poca potencia. Lo intento varias veces. No hay manera. Sigo recogiendo. Cuando ya casi tengo todo en la mochila, escucho la llamada de Fernando, EA1DK. Llega más fuerte. Me dice que está con Camposagrado, una zona elevada próxima a León. Nos escuchamos bien. Es el último comunicado. Inicio el descenso.

Embalse de Riaño desde las proximidades de la cumbre

Para regresar, solo hay que tomar el camino de ascenso, pero en sentido contrario. En el primer tramo no hay senda, o no la encuentro. Lo que hay son unas vistas fantásticas del embalse de Riaño y sus alrededores. Pronto veo más abajo la senda de ascenso. Es cuestión de dirigirse allí. No hay dificultad, apenas hay obstáculos por el camino. Llego a la senda, la zona donde hay retamas quemadas. Ahora es cuestión de seguir sin perder el camino. El problema es que, al llegar a una zona de retamas, estas sin quemar, vuelvo a perder la senda. Me doy cuenta, y pronto localizo de nuevo el camino.
La senda parece clara, pero se pierde en cualquier despiste

Un poco más abajo dejo el cordal para buscar el hayedo por el que pasé por la mañana. con un poco de cuidado y observando los hitos que hay de vez en cuando, no pierdo la senda. Vuelvo a entrar en el hayedo. Llego a la pista principal de esta mañana. A partir de aquí no hay pérdida. Solo es seguir la pista. Vuelvo a encontrar la caseta de vigilancia de madera. Sigo por la pista.
De nuevo la caseta de vigilancia, con el embalse abajo

Voy entrando y saliendo de distintos hayedos. Hay algunos robles enormes entre las hayas. Supongo que son mucho más viejos.
Enorme roble a la orilla de la pista, en medio del hayedo

Voy acercándome a la carretera. Ya escucho a los coches. El pueblo está cerca. El camino acaba haciéndose un poco largo. De todas formas, la variedad de paisajes hace muy agradable el paseo. Por fin llego desde la pista a la parte superior del pueblo. Ahora descubro un paso algo empinado que me lleva directamente al lado del río. Esta mañana no lo vi.

He sumado una nueva cumbre a mi lista de activaciones. Y muy bonita. Estos son los resultados de la activación:
  • 50 comunicados
    • 48 en la banda de 20 metros
      • 2 de ellos de cumbre a cumbre
      • 1 con USA
    • 1 QSO en la banda de 40 metros
    • 1 QSO en la banda de 2 metros en FM

Mapa de comunicados desde pico Pandial

jueves, 13 de agosto de 2026

Las Porzanas

 El pasado viernes me acerqué hasta el alto de la Farrapona, entre Asturias y León, para ascender el pico Las Porzanas. Su referencia sota es EA1/AT-034, y tiene una altura de 1912 metros. Está situado al norte de los Lagos de Saliencia. Se trata de un entorno muy curioso formado por varios lagos de origen glacial en el concejo asturiano de Somiedo. Una zona muy visitada por turistas y montañeros. El punto de partida es el alto de La Farrapona, un puerto de montaña que comunica el pueblo leonés de Torrestío con el asturiano de Saliencia. Hasta hace pocos años, la zona leonesa estaba sin asfaltar. En el alto de la Farrapona hay bastante sitio para aparcar coches, pero este día está casi completo. Tengo que dejar mi coche, bien aparcado, pero unos 400 metros más abajo, tirando hacia Torrestío.

El alto de la Farrapona lleno de coches

El ascenso, de entrada, parece sencillo. Se toma la pista que lleva hacia los lagos, al principio en ligero descenso. De frente se encuentra el amplio valle, en forma de U y muy verde, que lleva al interior de Asturias. Hay un mirador con unas vistas impresionantes. Frente al mirador está el pico de Los Bígaros, sencillo de ascender y con unas vistas fantásticas. Hoy hay mucha gente paseando por la zona.

Descendiendo hacia los lagos. Vistas del valle de Saliencia

Pronto llego a la altura del primer lago: el lago de la Cueva. Ya conozco estos lagos. Sigo por la pista que vuelve a ascender. La pista es amplia y con el suelo rojo en muchos tramos, debido mineral de hierro presente. El recorrido asciende por la ladera rodeando el lago. El sol pega fuerte, hace bastante calor y estoy en una hoya en la que no sopla nada de viento.

El lago de la Cueva. La pista asciende por la ladera derecha

Sigo ascendiendo sin gran esfuerzo. La primera parada es en el mirador del lago de la Cueva. Desde aquí hay unas vistas estupendas del lago y del pico Los Bígaros.

Desde el mirador: el lago de la Cueva y Los Bígaros al fondo

Continúo mi camino hasta llegar al primer collado. Desde aquí ya tengo a la vista el segundo lago grande: el lago Cerveiriz. A un lado queda la laguna Almagrera, ahora totalmente seca. Desde este collado la pista sigue hacia el oeste. Pero yo tomo un desvío que va un poco más al norte. Es una pista casi perdida que me lleva hasta lo alto de una antigua mina abandonada. Desde aquí, hacia el noroeste tengo ya cerca la cresta rocosa que llega hacia mi objetivo.

Dejo la pista habitual a la izquierda. Esta pista, casi perdida, me acerca a mi objetivo, al fondo

Tengo ante mí una ladera con vegetación muy baja, pero bastante tupida y con abundantes espinos. No hay una senda clara... ni oscura. Voy remontando la ladera en busca de la cresta rocosa. En pantalón corto, me rozaría todas las piernas. Afortunadamente no es mucho recorrido, pero la gente con sentido común no pasaría por aquí. ¡Yo sí!

Buscando camino hacia la cima. Abundantes plantas con espinos

No me lleva mucho tiempo llegar a la cresta rocosa. Aquí hay menos vegetación y alguna senda más practicable. Mi objetivo está cerca.

Por la cresta se camina con más facilidad. El objetivo está cercano

Llego a la cima. ¡Sorpresa! Hay otra cima más alta un poco más allá. Esto suele ocurrir. Un ligero descenso, nuevo ascenso y... hay otra cumbre más alta detrás. Repetimos la operación. De pronto me encuentro entre las rocas un rebeco. Tengo tiempo de hacerle una foto antes de que huya.

Muy cerca de una cima encuentro un rebeco

Llego a subir tres cimas para encontrar de nuevo que la cumbre de verdad siempre está detrás, más lejos. Incluso el último descenso requiere una destrepada cuidadosa. Por fin, esta vez sí, llego a la cima de Las Porzanas. No ha sido difícil, pero no es un recorrido cómodo.

Esta vez sí. Esta es la cumbre de Las Porzanas

La cima es rocosa con muchas piedras calizas rotas. Hay espacio suficiente, pero es mejor moverse con cuidado en la cima. Desde luego, las vistas son fantásticas: al sur se ven dos de los lagos de Saliencia. Detrás las cumbres de Peña Orniz y La Calabazosa. Al este el valle de Saliencia con Los Bígaros al fondo. Detrás, más al sur, destacan las dos Ubiñas. Al norte distintas montañas asturianas. Hacia el oeste, la pista que lleva al lago del Valle, oculto tras los picos Albos de 2000 metros de altura. Al norte de esta pista, muy cerca destaca el Tambaricu, una sota que tengo pendiente y de altura semejante a Las Porzanas. El cielo está muy despejado y puedo ver muy lejos.

Al sur los lagos Cerveiriz y Calabazosa. Detrás el pico Calabazosa

Entre las piedras que marcan la cumbre veo un tarro de cristal con un papel dentro. El típico buzón montañero, cada vez menos usado. Esta vez abro el tarro y encuentro un papel con una enorme sorpresa: un mensaje de Guillermo, EA1FUL, el primer activador sota de esta cumbre. La ha activado dos veces. Y una de esas veces lo he cazado, así que hoy conseguiré un nuevo sota completo.

El mensaje de Guillermo, EA1FUL

Una vez recuperado de la sorpresa me propongo instalar la emisora. Considero que lo más sencillo es instalar aquí la antena de látigo vertical. No me lleva mucho tiempo prepararla. Cuando voy a conectar el equipo, no encuentro el latiguillo coaxial. Sencillamente no lo he traído. Se habrá extraviado entre tanto traslado. Afortunadamente he traído también la antena end feed. Consigo sujetar la caña entre unas rocas y despliego la antena. Pronto tengo todo listo para operar.

La caña con la antena en V invertida en lo alto de Las Porzanas

No veo actividad sota, así que empiezo llamando en la banda de 20 metros. Pronto me responde ON7GO, Philippe, desde Bélgica. El tercer QSO es ya de cumbre a cumbre: HB9AFI/P, Kurt, desde una cumbre en Suiza. Me van respondiendo de toda Europa: Italia, Alemania, Suecia... Estoy entretenido contestando a todos. También me contestan colegas desde alguna cumbre de cualquier país de Europa. Voy sumando unos cuantos comunicados de cumbre a cumbre.

Mi cómodo lugar de transmisión en Las Porzanas

Ya cerca de las dos y media de la tarde, hago una parada para comer con tranquilidad. Hay una brisa agradable en la cumbre. Tras la comida, vuelvo a la radio. Empiezo ahora en la banda de 40 metros, más que nada, para intentar conectar con españoles. Pero me contestan de Francia, Bélgica, Suiza. También varios desde España. El primero es Juanjo, EA3HIG, muy activo en sota. También me contesta Agustín, EA1AV, que en la banda de 20 metros no me escuchaba, pero en esta banda llega muy bien.

Vista hacia el sur desde Las Porzanas. Destacan las Ubiñas

Una vez atendidos todos los corresponsales en la banda de 40 metros, regreso de nuevo a la de 20 metros. Vuelvo a llamar y de nuevo tengo respuestas de toda Europa. Incluso me llega EC8ADS, Alfredo, desde Canarias. Cuando pasan las cuatro de la tarde, considero que es buena hora para acabar. Lanzo un QRT y apago el equipo.

Panorama hacia el oeste. La senda lleva al lago del Valle. A su derecha el Tambaricu

Hago algunas llamadas en la banda de dos metros, pero nadie me responde. Recojo todo el equipo. He decidido bajar por otro lado para ver si es más sencillo el camino. Desciendo hacia el oeste, buscando directamente la pista del lago del Valle. La pendiente no es muy fuerte. Hay alguna senda, pero pronto se pierde. Desciendo sin dificultad.

Desciendo por el lado oeste. No hay sendas tampoco

Finalmente consigo alcanzar la pista de los lagos muy cerca de donde me separé de ella por la mañana. No tengo claro cuál es el mejor camino para ascender o descender de Las Porzanas. En todo caso, no es una cumbre difícil. Pero tampoco hay una senda clara. Una vez en la pista de los lagos, sigo descendiendo por ella hasta el lago de la Cueva y después hasta el alto de la Farrapona. Por la tarde hay menos gente. Llego al coche sin novedad.

Resumen de la actividad:

  • 39 Comunicados
    • 12 QSO en la banda de 40 metros
      • 2 de ellos de cumbe a cumbre
    • 27 QSO en la banda de 20 metros
      • 5 de ellos de cumbre a cumbre

Mapa de QSO desde Las Porzanas