martes, 25 de agosto de 2026

Pico Pandial

 Hace ya varios años que tenía entre mis objetivos ascender el pico Pandial, el punto más alto de la Sierra de Riaño. Situado al norte del pueblo de Riaño, su referencia sota es EA1/LE-054 y tiene una altura de 2010 metros. Su nombre, según el IGN, es pico Pandial; pero con frecuencia aparece como pico Pandian. Decidí ascenderlo desde el pueblo de Vegacerneja, al límite del ramal norte del embalse de Riaño. También hay un acceso, quizá más sencillo, desde las proximidades de Cuénabres.

Todo instalado en lo alto del pico Pandial

Llegué a Vegacerneja un viernes con temperatura fresca y algunas nubes en las cumbres próximas. En todo caso, no hay previsión de lluvia. Cruzo un puente sobre el río Tuerto, me desvío a llenar la cantimplora en una fuente cercana y tomo la pista que avanza hacia el sur. Hacia allá van dos pistas casi paralelas al principio. Mirando el GPS pronto me doy cuenta de que voy por la pista de abajo, este no es el camino. Subo una rampa empinada hasta llegar a la pista que me lleva a la cumbre. Pronto voy tomando altura. La cumbre del Yordas, frente a mí, está cubierta de nubes.

Avanzando por la pista. La cumbre del pico Yordas entre nubes

La pista está en muy buen estado, hay numerosos restos orgánicos. Durante un tiempo escucho el tráfico de los coches que pasan por la carretera cercana, al otro lado del río. Cruzo un pequeño hayedo. Hay algunos robles bastante grandes entre hayas no muy viejas.

Cruzo un primer hayedo pequeño, con algunos robles

La pendiente es moderada y prácticamente constante. No es un gran esfuerzo, pero el camino es bastante largo, hay que superar un desnivel de 900 metros. Pronto tengo una vista fantástica hacia el sur: el ramal norte del embalse de Riaño y las montañas que lo rodean por el oeste: el pico Yordas, el Gilbo, más lejos el Mampodre. Esperaba una ascensión larga por un terreno rocoso y encuentro una pista empinada, pero agradable, unas vistas fantásticas y zonas boscosas.

Teniendo en cuenta que no hace mucho calor, como en los últimos días, está resultando una excursión bastante placentera. Sigo ascendiendo por la pista. El entorno cambia con frecuencia de monte bajo a pequeños hayedos. A mitad del ascenso encuentro una caseta de vigilancia de madera muy bien situada, pero vacía. Aquí ya tengo un horizonte muy amplio y agradable.

Caseta de vigilancia, embalse y montañas cercanas

Sigo mi ascenso trabajoso, pero agradable. Un poco más arriba entro en otro bosque de hayas más grande. Sé que a mitad del camino debo tomar un desvío hacía la cumbre. El hayedo, como siempre, es un lugar fresco y silencioso. Voy distraído. 

La pista cruza el hayedo

De pronto, al mirar el GPS, me doy cuente de que me he pasado el desvío. Retrocedo un poco y encuentro una senda que asciende por el bosque. Está bien señalizado, pero no lo había visto.

Aquí empieza la senda que lleva a la cumbre

La senda sube entre los árboles bien marcada al principio. Incluso de vez en cuando hay hitos que marcan el buen camino. Pero al poco de salir del hayedo la senda se difumina. Buscando los hitos y sabiendo que debo llegar a la cresta de la montaña, vuelvo a encontrar el camino sin dificultad. 

La senda discurre ahora casi por la cresta de la montaña, entre retamas no muy grandes y con el camino bien marcado. Un poco más arriba se divisa ya la cima: una loma alta y parda. Los incendios del año pasado bordearon esta cumbre. Por la parte sur se ve negra.

Objetivo a la vista. Todavía un poco lejos

Sigo avanzando con breves pausas. Las vistas al sur se van ampliando a medida que tomo altura. Se puede apreciar el viaducto de Riaño, las casas y las estelas de las embarcaciones que recorren el embalse. Ahora destacan muy bien las montañas próximas, incluida Peñas Pintas, como un paredón rocoso tras el Yordas.

Vista fantástica hacia el sur

Sigo el ascenso, voy avanzando según el plan previsto. Aunque se hace largo el recorrido. Afortunadamente, voy bien equipado y voy bien de fuerzas. Superadas las últimas rocas, tengo ya ante mí la loma del Pandial. Estoy rodeado de los restos de las retamas que se quemaron el año pasado. Afortunadamente, los hayedos se salvaron del incendio. Una hierba relativamente alta, pero totalmente seca, deja marcada la senda que asciende al pico. Ha pasado un año y todavía huele a ceniza.

Retamas quemadas, hierba seca y olor a ceniza

El último tramo de ascenso empieza bien, hay senda marcada y algunas piedras marcan el camino. Pero la pendiente es más fuerte y la senda discurre a veces entre piedras sueltas que dificultan el avance. La senda se difumina y tengo que continuar hacia arriba buscando los pasos más cómodos. Parece que la senda vuelve a aparecer, pero pronto se pierde de nuevo. No hay peligro, el objetivo es el punto más alto. Este último tramo se me hizo más cansado, pero sin peligro ninguno.

La primera cima con vértice geodésico. Cumbre muy amplia y casi llana

Por fin, la pendiente se hace más suave y cómoda. Cerca veo ya el vértice geodésico que marca la cumbre. En los mapas he visto que hay dos cumbres casi iguales y muy cercanas. La segunda es la más alta. Apenas hay dos metros de diferencia entre una y otra. Cualquiera de las dos sirve de punto de activación. Pero prefiero ir hasta el punto más alto y despejado.

Desde el vértice geodésico vemos la cumbre más alta, apenas cien metros más allá

Voy hasta el punto más alto. Solo está marcado por un pequeño montón de piedras, pero sé que es el punto más elevado de la sierra. Estoy totalmente rodeado de montañas. Al norte, los picos de Europa están cubiertos de nubes que impiden ver las cumbres. Al sureste me llama la atención, como siempre, la mole del Espigüete, en Palencia. Al sur, el embalse y el pueblo de Riaño. Más al oeste el Yordas, Peñas Pintas, el Mampodre. En el límite con Asturias las nubes cubren las cumbres más altas. Entre ellas Peña Ten.

Al sureste, lejos, destaca el Espigüete

Falta poco para las dos de la tarde. He tardado poco menos de tres horas en llegar a la cumbre. Como no veo sencillo levantar la caña, decido poner la antena whip vertical. Hoy he traído un cable nuevo, con coaxial RG174 y un choque para evitar los retornos de radiofrecuencia que tanto afectan al QMX. Ahora son 5 metros de coaxial, tengo longitud suficiente para ponerme cómodo. He tenido que poner unas cuantas piedras para que la antena quede bien sujeta. Sopla una brisa continua a menos de 15 grados, así que tengo que abrigarme.

Nuevo latiguillo de 5 metros con RG174 y choque de RF

Pronto tengo todo listo. Como no veo nada interesante en el clúster, me pongo en la banda de 20 metros y empiezo a llamar. La primera respuesta viene de HB9CBR, Bruno, desde Suiza. A partir del momento en que estoy anunciado en el clúster, voy recibiendo respuestas de toda Europa: Alemania, República Checa, Italia... La mayoría me reportan buenas señales. Algunos, más lejanos, me reportan señales más débiles. La mayoría son corresponsales habituales en activaciones sota. Entre el jaleo, me llega fuerte KD1CT, Robert, en New Hampshire, en la costa atlántica de USA. ¡Decididamente esta antena sirve muy bien para DX!

Mi punto de trabajo en Pandial. Al fondo los Picos de Europa entre nubes

En un momento de tranquilidad escucho con dificultad un indicativo muy conocido: EA7GV, José, desde Granada. Hoy llega muy flojo. Le paso un 429 y él me pasa un 339. Son más de las dos y media, tengo hambre. Lanzo un QRX y apago la emisora. Es el momento de comer algo. Me tomo el bocadillo con tranquilidad, mientras contemplo el grandioso paisaje y hago algunas fotos.

Vista hacia el oeste desde mi posición

A eso de las tres de la tarde, vuelvo a la radio. Inicio de nuevo las llamadas en la banda de 20 metros. Vuelvo a tener corresponsales de toda Europa. De momento no tengo ningún QSO de cumbre a cumbre. En un momento de tranquilidad veo que está LA/DD1LD/P, Luk, un alemán, en una cumbre de Noruega. Me pongo es su frecuencia y podemos completar el QSO. Por cierto, va a toda velocidad. ¡Al menos ya tengo un comunicado de cumbre a cumbre!

Mi equipo en la cumbre de Pandial

Sigo contestando a los corresponsales. Uno de ellos es DL2KL/P, Klaus, que también está en una cumbre sota. ¡Otro al bote! Tras media hora más contestando a todos los que llaman y ya casi sin público, decido pasar a la banda de 40 metros. Añado la bobina a la varilla de la antena y puedo transmitir sin más ajustes. Empiezo a llamar en esta banda, a la espera de corresponsales españoles. Nadie me contesta. Aprovecho para avisar a los amigos de León por mensajes. Al cabo de un rato escucho, muy débil, la llamada de Agustín, EA1AV. Con dificultad, podemos completar el QSO. Sigo llamando un rato. Nadie más me contesta.

Vista al este desde la cumbre

Son las cuatro de la tarde. Creo que es hora de recoger. Lanzo un QRT y apago el equipo. Antes de empezar a recoger todo, mando un aviso a los colegas de León de que llamaré en la banda de 2 metros. Lanzo unas llamadas y nadie me contesta. Empiezo a recoger equipos, antena, etc. Escucho por el talkie una llamada de Agustín, EA1AV. Le contesto, pero no me escucha. Llega muy al límite y yo estoy con poca potencia. Lo intento varias veces. No hay manera. Sigo recogiendo. Cuando ya casi tengo todo en la mochila, escucho la llamada de Fernando, EA1DK. Llega más fuerte. Me dice que está con Camposagrado, una zona elevada próxima a León. Nos escuchamos bien. Es el último comunicado. Inicio el descenso.

Embalse de Riaño desde las proximidades de la cumbre

Para regresar, solo hay que tomar el camino de ascenso, pero en sentido contrario. En el primer tramo no hay senda, o no la encuentro. Lo que hay son unas vistas fantásticas del embalse de Riaño y sus alrededores. Pronto veo más abajo la senda de ascenso. Es cuestión de dirigirse allí. No hay dificultad, apenas hay obstáculos por el camino. Llego a la senda, la zona donde hay retamas quemadas. Ahora es cuestión de seguir sin perder el camino. El problema es que, al llegar a una zona de retamas, estas sin quemar, vuelvo a perder la senda. Me doy cuenta, y pronto localizo de nuevo el camino.
La senda parece clara, pero se pierde en cualquier despiste

Un poco más abajo dejo el cordal para buscar el hayedo por el que pasé por la mañana. con un poco de cuidado y observando los hitos que hay de vez en cuando, no pierdo la senda. Vuelvo a entrar en el hayedo. Llego a la pista principal de esta mañana. A partir de aquí no hay pérdida. Solo es seguir la pista. Vuelvo a encontrar la caseta de vigilancia de madera. Sigo por la pista.
De nuevo la caseta de vigilancia, con el embalse abajo

Voy entrando y saliendo de distintos hayedos. Hay algunos robles enormes entre las hayas. Supongo que son mucho más viejos.
Enorme roble a la orilla de la pista, en medio del hayedo

Voy acercándome a la carretera. Ya escucho a los coches. El pueblo está cerca. El camino acaba haciéndose un poco largo. De todas formas, la variedad de paisajes hace muy agradable el paseo. Por fin llego desde la pista a la parte superior del pueblo. Ahora descubro un paso algo empinado que me lleva directamente al lado del río. Esta mañana no lo vi.

He sumado una nueva cumbre a mi lista de activaciones. Y muy bonita. Estos son los resultados de la activación:
  • 50 comunicados
    • 48 en la banda de 20 metros
      • 2 de ellos de cumbre a cumbre
      • 1 con USA
    • 1 QSO en la banda de 40 metros
    • 1 QSO en la banda de 2 metros en FM

Mapa de comunicados desde pico Pandial

jueves, 13 de agosto de 2026

Las Porzanas

 El pasado viernes me acerqué hasta el alto de la Farrapona, entre Asturias y León, para ascender el pico Las Porzanas. Su referencia sota es EA1/AT-034, y tiene una altura de 1912 metros. Está situado al norte de los Lagos de Saliencia. Se trata de un entorno muy curioso formado por varios lagos de origen glacial en el concejo asturiano de Somiedo. Una zona muy visitada por turistas y montañeros. El punto de partida es el alto de La Farrapona, un puerto de montaña que comunica el pueblo leonés de Torrestío con el asturiano de Saliencia. Hasta hace pocos años, la zona leonesa estaba sin asfaltar. En el alto de la Farrapona hay bastante sitio para aparcar coches, pero este día está casi completo. Tengo que dejar mi coche, bien aparcado, pero unos 400 metros más abajo, tirando hacia Torrestío.

El alto de la Farrapona lleno de coches

El ascenso, de entrada, parece sencillo. Se toma la pista que lleva hacia los lagos, al principio en ligero descenso. De frente se encuentra el amplio valle, en forma de U y muy verde, que lleva al interior de Asturias. Hay un mirador con unas vistas impresionantes. Frente al mirador está el pico de Los Bígaros, sencillo de ascender y con unas vistas fantásticas. Hoy hay mucha gente paseando por la zona.

Descendiendo hacia los lagos. Vistas del valle de Saliencia

Pronto llego a la altura del primer lago: el lago de la Cueva. Ya conozco estos lagos. Sigo por la pista que vuelve a ascender. La pista es amplia y con el suelo rojo en muchos tramos, debido mineral de hierro presente. El recorrido asciende por la ladera rodeando el lago. El sol pega fuerte, hace bastante calor y estoy en una hoya en la que no sopla nada de viento.

El lago de la Cueva. La pista asciende por la ladera derecha

Sigo ascendiendo sin gran esfuerzo. La primera parada es en el mirador del lago de la Cueva. Desde aquí hay unas vistas estupendas del lago y del pico Los Bígaros.

Desde el mirador: el lago de la Cueva y Los Bígaros al fondo

Continúo mi camino hasta llegar al primer collado. Desde aquí ya tengo a la vista el segundo lago grande: el lago Cerveiriz. A un lado queda la laguna Almagrera, ahora totalmente seca. Desde este collado la pista sigue hacia el oeste. Pero yo tomo un desvío que va un poco más al norte. Es una pista casi perdida que me lleva hasta lo alto de una antigua mina abandonada. Desde aquí, hacia el noroeste tengo ya cerca la cresta rocosa que llega hacia mi objetivo.

Dejo la pista habitual a la izquierda. Esta pista, casi perdida, me acerca a mi objetivo, al fondo

Tengo ante mí una ladera con vegetación muy baja, pero bastante tupida y con abundantes espinos. No hay una senda clara... ni oscura. Voy remontando la ladera en busca de la cresta rocosa. En pantalón corto, me rozaría todas las piernas. Afortunadamente no es mucho recorrido, pero la gente con sentido común no pasaría por aquí. ¡Yo sí!

Buscando camino hacia la cima. Abundantes plantas con espinos

No me lleva mucho tiempo llegar a la cresta rocosa. Aquí hay menos vegetación y alguna senda más practicable. Mi objetivo está cerca.

Por la cresta se camina con más facilidad. El objetivo está cercano

Llego a la cima. ¡Sorpresa! Hay otra cima más alta un poco más allá. Esto suele ocurrir. Un ligero descenso, nuevo ascenso y... hay otra cumbre más alta detrás. Repetimos la operación. De pronto me encuentro entre las rocas un rebeco. Tengo tiempo de hacerle una foto antes de que huya.

Muy cerca de una cima encuentro un rebeco

Llego a subir tres cimas para encontrar de nuevo que la cumbre de verdad siempre está detrás, más lejos. Incluso el último descenso requiere una destrepada cuidadosa. Por fin, esta vez sí, llego a la cima de Las Porzanas. No ha sido difícil, pero no es un recorrido cómodo.

Esta vez sí. Esta es la cumbre de Las Porzanas

La cima es rocosa con muchas piedras calizas rotas. Hay espacio suficiente, pero es mejor moverse con cuidado en la cima. Desde luego, las vistas son fantásticas: al sur se ven dos de los lagos de Saliencia. Detrás las cumbres de Peña Orniz y La Calabazosa. Al este el valle de Saliencia con Los Bígaros al fondo. Detrás, más al sur, destacan las dos Ubiñas. Al norte distintas montañas asturianas. Hacia el oeste, la pista que lleva al lago del Valle, oculto tras los picos Albos de 2000 metros de altura. Al norte de esta pista, muy cerca destaca el Tambaricu, una sota que tengo pendiente y de altura semejante a Las Porzanas. El cielo está muy despejado y puedo ver muy lejos.

Al sur los lagos Cerveiriz y Calabazosa. Detrás el pico Calabazosa

Entre las piedras que marcan la cumbre veo un tarro de cristal con un papel dentro. El típico buzón montañero, cada vez menos usado. Esta vez abro el tarro y encuentro un papel con una enorme sorpresa: un mensaje de Guillermo, EA1FUL, el primer activador sota de esta cumbre. La ha activado dos veces. Y una de esas veces lo he cazado, así que hoy conseguiré un nuevo sota completo.

El mensaje de Guillermo, EA1FUL

Una vez recuperado de la sorpresa me propongo instalar la emisora. Considero que lo más sencillo es instalar aquí la antena de látigo vertical. No me lleva mucho tiempo prepararla. Cuando voy a conectar el equipo, no encuentro el latiguillo coaxial. Sencillamente no lo he traído. Se habrá extraviado entre tanto traslado. Afortunadamente he traído también la antena end feed. Consigo sujetar la caña entre unas rocas y despliego la antena. Pronto tengo todo listo para operar.

La caña con la antena en V invertida en lo alto de Las Porzanas

No veo actividad sota, así que empiezo llamando en la banda de 20 metros. Pronto me responde ON7GO, Philippe, desde Bélgica. El tercer QSO es ya de cumbre a cumbre: HB9AFI/P, Kurt, desde una cumbre en Suiza. Me van respondiendo de toda Europa: Italia, Alemania, Suecia... Estoy entretenido contestando a todos. También me contestan colegas desde alguna cumbre de cualquier país de Europa. Voy sumando unos cuantos comunicados de cumbre a cumbre.

Mi cómodo lugar de transmisión en Las Porzanas

Ya cerca de las dos y media de la tarde, hago una parada para comer con tranquilidad. Hay una brisa agradable en la cumbre. Tras la comida, vuelvo a la radio. Empiezo ahora en la banda de 40 metros, más que nada, para intentar conectar con españoles. Pero me contestan de Francia, Bélgica, Suiza. También varios desde España. El primero es Juanjo, EA3HIG, muy activo en sota. También me contesta Agustín, EA1AV, que en la banda de 20 metros no me escuchaba, pero en esta banda llega muy bien.

Vista hacia el sur desde Las Porzanas. Destacan las Ubiñas

Una vez atendidos todos los corresponsales en la banda de 40 metros, regreso de nuevo a la de 20 metros. Vuelvo a llamar y de nuevo tengo respuestas de toda Europa. Incluso me llega EC8ADS, Alfredo, desde Canarias. Cuando pasan las cuatro de la tarde, considero que es buena hora para acabar. Lanzo un QRT y apago el equipo.

Panorama hacia el oeste. La senda lleva al lago del Valle. A su derecha el Tambaricu

Hago algunas llamadas en la banda de dos metros, pero nadie me responde. Recojo todo el equipo. He decidido bajar por otro lado para ver si es más sencillo el camino. Desciendo hacia el oeste, buscando directamente la pista del lago del Valle. La pendiente no es muy fuerte. Hay alguna senda, pero pronto se pierde. Desciendo sin dificultad.

Desciendo por el lado oeste. No hay sendas tampoco

Finalmente consigo alcanzar la pista de los lagos muy cerca de donde me separé de ella por la mañana. No tengo claro cuál es el mejor camino para ascender o descender de Las Porzanas. En todo caso, no es una cumbre difícil. Pero tampoco hay una senda clara. Una vez en la pista de los lagos, sigo descendiendo por ella hasta el lago de la Cueva y después hasta el alto de la Farrapona. Por la tarde hay menos gente. Llego al coche sin novedad.

Resumen de la actividad:

  • 39 Comunicados
    • 12 QSO en la banda de 40 metros
      • 2 de ellos de cumbe a cumbre
    • 27 QSO en la banda de 20 metros
      • 5 de ellos de cumbre a cumbre

Mapa de QSO desde Las Porzanas

martes, 11 de agosto de 2026

Un mes en el campamento

 Durante todo el mes de julio he estado en el Campamento de Valdelugueros. Desde hace unos años hago las tareas de administrador. Saco aquí el tema porque durante este mes he dado un taller de radio y he hecho un par de activaciones sota desde el campamento.

Taller de radio en el campamento

Durante los dos primeros turnos, he dirigido un taller de radio. Sobre las 4:30 de la tarde un grupo de chicos, distintos cada día, entre los 9 y 12 años, acuden a la carpa del comedor. Allí les doy primero una explicación de qué es la radioafición, les explico brevemente el código ICAO y el código Q. Les enseño, además, cómo hace un QSO con la radio. Les reparto unas tarjetas QSL de cualquier lugar del mundo. Para finalizar, intentamos que cada asistente pueda hacer un QSO en la banda de 40 metros.

Un acampado hablando por la radio

En la parte práctica, para poder hacer los comunicados, uso el programa GRG Desktop del Grupo Radio Galena. Es un programa de log que tiene un suplemento de promoción de radio. Usando esta opción, en una pantalla le aparece al que está ante el micrófono lo que tiene que decir. En caso de duda, se limita a leer lo que aparece en pantalla y puede completar perfectamente el comunicado. Es un programa muy bien diseñado y muy práctico para estas situaciones.

La experiencia siempre es satisfactoria. No todos los niños tienen el mismo interés en este taller. Pero este año he percibido más interés que otras veces. Varios chicos me manifestaron que de mayores quieren ser radioaficionados. No todos lo serán, pero hemos aportado un conocimiento que no tenía, hemos sembrado una semilla que algún día puede dar fruto. Este año he puesto más énfasis en las comunicaciones espaciales, con astronautas o a través de satélites. Es un tema que vuelve a estar de moda.

Explicando la parte teórica del taller de radio

No hubo taller todos los días. El día que se van de excursión no hay tiempo para la radio. Otro día nos cayó una tormenta con tal cantidad de lluvia que, bajo la carpa, era imposible escuchar nada. Siempre es una aventura lanzar CQ una y otra vez hasta que alguien contesta. Aunque nos anunciamos en el clúster y aviso a los colegas por mensajería, dependemos de la propagación y de otras vicisitudes.

Siempre agradezco a los corresponsales sus llamadas. Algunos son muy amables con los niños, les cuentan sus experiencias y los animan a esta afición tan bonita. Otros son más sosos y se limitan a un QSO breve sin hacer comentarios. Los asistentes al taller son diferentes cada día. Así que puedes llamarnos cada día, encontrarás distinto público. El taller de radio es una actividad muy satisfactoria y muy bien valorada.

Activación sota del Pico Bodón

Ya a finales de julio tuve tiempo de hacer un par de excursiones con activación sota incluida. El día 21 me acompañó Juan, un chico de 19 años muy deportista, que tenía como ayudante. El pico Bodón tiene referencia sota EA1/LE-068 y una altura de 1957 metros. Es un pico que tenemos siempre a la vista desde el campamento y que, por razones obvias, los chicos no suelen subir. Para Juan será su primera ascensión al Bodón. Para mí será la tercera activación. El Bodón tiene una estampa realmente bonita.

El pico Bodón desde el campamento al atardecer

Nos acercamos hasta el pueblo de Llamazares para iniciar la ascensión. El principio es muy sencillo. Tomamos una pista hacia el sur que más tarde gira hacia el este. Un poco más adelante un cartel de madera indica el inicio de la senda que lleva a la cima.

Aquí se inicia la senda de ascenso

Es cuestión de seguir la senda. Está bien marcada y al principio no requiere gran esfuerzo. La senda sube poco a poco por la ladera norte, tomando altura casi sin darte cuenta. Más adelante entramos en un hayedo fresco. Se agradece, porque el día es caluroso. Seguimos la senda entre las hayas. Acabamos saliendo a una ladera más cerrada con una pendiente imponente. Aquí empieza la parte más esforzada del ascenso.

Largo ascenso con pendiente muy fuerte

Desde aquí hay que ir sin prisas. La pendiente es muy fuerte y larga. Juan rápidamente me toma la delantera. ¡Cómo se nota la juventud! Ya conozco el camino, vamos con tiempo y voy subiendo a mi ritmo. Llego a la Cuevona, una especie de gran cueva visible desde abajo, que está ya muy cerca de la cima. Allí me espera Juan. Un breve descanso y seguimos hacia la cima.

Ahora tenemos un panorama impresionante. Nos quedan unos cien metros más de ascenso. Ya queda muy poco. Por fin llegamos a la cumbre. Desde aquí podemos ver un paisaje muy amplio. Debajo de nosotros el pueblo de Lugueros y más allá el campamento. Tenemos montañas a todos los lados que miremos. Al norte, a lo lejos, sobresalen las nubes que vienen de Asturias. Hacia el este podemos apreciar la pirámide inconfundible del Espigüete, en el norte de Palencia. En la cima hay hormigas voladoras y algunas avispas. Un poco molesto, pero no desagradable.

En la cima del Bodón, con la radio

Queremos regresar pronto al campamento, nos avisan de una visita inesperada. Rápidamente despliego mi antena y preparo mi equipo. Solo llamo en la banda de 20 metros. Los primeros QSO son para cazar a otros activadores completando QSO de cima a cima. Primero con HB9CDH/P, Bruno, en una cima de Suiza. Después con el amigo Ignacio, EA2BD, en otra cumbre de Cantabria. No muy lejos.

Hago llamadas en la banda de 20 metros. Me contestan de distintos lugares de Europa, pero también algunos españoles: EA1CN, Diego, desde Segovia; EA7GV, José, desde Granada o EA1AAP, Fernando, desde La Rioja. Consigo algún QSO más de cumbre a cumbe. A una hora prudente apago el equipo. Mientras recojo, aviso a los colegas de León y llamo con el talkie en la banda de 2 metros. Solo me contesta Fernando, EA1DK, desde el alto de Camposagrado.

Recojo las cosas y empezamos el descenso. Paramos a comer al lado de la Cuevona, donde encontramos algo de sombra. El descenso a mí se me hace bastante cansado. Muchos metros bajando por una pendiente muy pronunciada. Llegamos al campamento con tiempo para atender la visita.

Desde el punto de vista de la radio el resumen es:

  • 20 comunicados
    • 19 en la banda de 20 metros
      • 5 de ellos de cumbre a cumbre
    • 1 QSO en 145 MHz.

Mapa de comunicados desde El Bodón

Pico Huevo de Faro

Cuatro días más tarde, el 26 de julio, nos acercamos al Puerto de Vegarada para ascender el Pico Huevo. Su referencia sota es EA1/LE-025, y tiene una altura de 2155 metros. También es mi tercera activación de esta cumbre. Y nadie más la ha activado hasta ahora. ¡Una pena, porque es una excursión realmente bonita!
El pico Huevo está a mi izquierda, tras ese corte en la montaña

El punto de partida está en el Puerto de Vegarada, ya a 1560 metros de altura. Avanzamos hacia el oeste, buscando la senda que sube hacia la cima. Empieza siendo una zona húmeda donde nace el río Curueño. Este año no hay demasiada agua. La senda asciende entre las laderas que dan al este, sin demasiada pendiente. Superado un collado esperaba encontrar la cascada habitual de siempre. Para mi sorpresa está totalmente seca. No baja agua. Este año ha nevado poco aquí. Pongo una foto de septiembre de 2024 donde vemos la cascada fluyendo. ¡Hace casi dos años de esta foto!
En julio de 2026 la cascada está seca. Foto de septiembre de 2024

Seguimos ascendiendo por la ladera. El arroyo que recorre el fondo del valle va escaso de agua. En algunos tramos desaparece el agua y vuelve a aparecer un poco más abajo. Sin embargo, las laderas están verdes y nos vamos acercando al enorme circo glacial que hay bajo la cumbre, con la puerta del Faro (un enorme corte en la roca) como punto de referencia.
Bajo la puerta del Faro. El Faro es el pico que hay detrás de Juan

Llegamos a la senda que cruza bajo las rocas del Pico Faro. Desde aquí tenemos una vista impresionante del gran circo glacial y del valle hasta el puerto de Vegarada.
Impresionante vista del circo glacial y del valle bajo el pico Faro

Un poco más de camino y cruzamos la puerta del Faro. Vemos el valle del arroyo Faro y se abre el paisaje hacia el sur. Nos toca subir ahora la pendiente más fuerte y difícil del ascenso. Es una pendiente breve, pero con abundantes piedras sueltas finas que requieren un buen esfuerzo para superarla. Afortunadamente es corta. Llegamos así a los pies del Faro y tenemos muy ceca el Huevo. Aprovechamos para tomarnos el bocadillo haciendo un descanso breve.

Un cuarto de hora más de caminar y llegamos al nuestro objetivo: el pico Huevo. El recorrido ha necesitado menos esfuerzo que para llegar a la cima del Bodón, pero el paisaje es más bonito y variado. Desde arriba las vistas son tan impresionantes como cuatro días antes en el Bodón. Además, tenemos ahora Asturias a nuestro lado.
Con Juan en la cima del Huevo de Vegarada

Sujeto la caña a la estrella de hierro que marca la cima y preparo mis equipos. Aunque es una hora más avanzada, no tenemos prisa ninguna. Instalo mis equipos y empiezo a llamar en la banda de 20 metros. La primera respuesta viene de Suiza: HB9BHW, Hans. Después de van respondiendo de toda Europa: Chequia, Francia, Alemania, etc. También me llama SV2RUJ/P, Stavros, desde una cumbre en Grecia. ¡El único comunicado de cumbre a cumbre de esta activación!

Estuve un buen rato llamando en la banda de 20 metros. Me tienen entretenido los corresponsales. Tengo un corresponsal curioso: M/AE2W, es Carlos, un americano nacido en Puerto Rico pero que vive en Tennesse, USA. En esta ocasión está transmitiendo desde Inglaterra. Al día siguiente recibo un e-mail suyo en que me cuenta que ha pasado por León haciendo el camino de Santiago. Incluso tiene previsto hacerlo de nuevo el próximo año. ¡Curioso encuentro!

Paso a la banda de 40 metros. Aquí hay poca actividad. Solo 3 QSO, uno de ellos con Agustín, EA1AV. Antes de apagar, aviso y hago unas llamadas en la banda de 2 metros. Me contestan tres colegas de León. Cuando ya tengo todo casi recogido, recibo un mensaje de Víctor, EA1FLU. Conseguimos también hacer el comunicado con el talkie.

Durante el descenso disfrutamos del amplio paisaje. Pasada la puerta del Faro vemos una gran concentración de buitres. Estuvimos cerca de ellos, pero no quisimos acercarnos. 
Buitres sobrevolando la puerta del Faro

En el descenso tuvimos que estar atentos al GPS porque las sendas tienen muchas variaciones y es fácil perder el camino correcto y acabar lejos del punto de partida. A pesar de la escasez de agua, para lo que es habitual, el recorrido nos pareció muy bonito.

En cuanto a resultados, pude completar los siguientes comunicados:
  • 38 QSO
    • 3 en la banda de 40 metros
    • 31 en la banda de 20 metros
      • uno de ellos de cumbre a cumbre
    • 4 en la banda de 2 metros

Mapa de comunicados. Una línea cruza hacia América. No es correcto, fue con Inglaterra