jueves, 12 de marzo de 2015

Ascensión a El Piornal

Esta pasada semana he pedido un día libre y me he ido con Agustín (EA1AV) hasta las proximidades de Castrocontrigo para subir El Piornal, una  cumbre sota de 1.442 metros de altura y con referencia SOTA EA1/LE-183. Escogí esta cumbre porque en la zona sur de la provincia hay bastante menos nieve que en la zona norte. En el norte, incluso los picos de mediana altura tienen una cantidad importante de nieve que dificulta su ascensión.
Al fondo está la cumbre. Como se ve en la foto, su nombre está más que justificado.
Al preparar la ascensión nos decidimos por el camino más corto, aunque no pudimos prever del todo las dificultades. En el mapa se pueden localizar otras dos rutas de acceso, con el camino más despejado, pero con el doble de recorrido. La primera dificultad fue encontrar el inicio del camino escogido. Desde la carretera no se aprecia. Pateando el monte lo localizamos. Enseguida descubrimos que el camino, en otro tiempo usado por carruajes, está casi perdido. Casi todo se encuentra cubierto de vegetación de monte bajo, y en ocasiones no tan bajo.

Seguimos como mejor pudimos la senda casi perdida. Con frecuencia hay que abrirse camino entre los piornos, las escobas y matas espinosas. Tanto Agustín como yo, acabamos con las manos y las piernas llenas de arañazos. Después de hora y media de ascensión dificultosa llegamos a un punto alto del monte, con un pequeño claro donde termina un cortafuegos. Todavía nos quedan cuatrocientos metros para la cumbre. ¡Y esta vez no hay camino! Eso sí, no hay que ascender apenas. Lo más alto del monte es un piornal cerrado en el que asoman varias crestas rocosas. Con cierta dificultad llegamos a nuestro objetivo.
EA1AV llamando desde el talky en lo alto de El Pironal
El Piornal es una cresta rocosa alargada de difícil acceso. Nos instalamos en uno de los lados de la roca y sujetamos la caña a uno de los piornos. Un árbol o un arbusto bien firme es la mejor sujeción para una antena. Instalamos la antena, el equipo, el manipulador, preparamos la libreta para apuntar. Encendemos el equipo.... ¡el equipo no enciende! ¿La batería está bien conectada? ¿Se habrá ido el fusible? ¿Fallará algo? Finalmente descubrimos que había una soldadura suelta en el conector de alimentación del equipo. Hace tiempo que tenía que haber cambiado ese conector, muy endeble, por otro más robusto. ¡Nada que no pueda solucionar un hispano con una navaja y un poco de cinta aislante!

En cuanto pudimos encender el equipo y ponernos en frecuencia, pude escuchar en la frecuencia habitual de SOTA, 14.062 MHz, a F6HBI/P, Gerald, desde la cumbre F/AM-316, Cima de la Brecha, en la zona sur de los Alpes. Con una altura de 2.260 metros no está nada mal. Me costó un poco hacerme oír, pero finalmente pudimos completar el QSO. ¡Buen comienzo!
El camino obstruido por la vegetación.
Después me situé en 14.061 MHz y empecé a llamar. El primero en contestar fue ON4FI, Karel, desde Bélgica. Después llegó el clásico apelotonamiento de todos llamando a la vez. El contacto más cercano fue, una vez más, con Bilbao: EB2CZF, José; y el más lejano N4EX, Richard, en Carolina del Norte, a más de 6.000 kilómetros. En media hora completé 28 QSO. Mientras tanto Agustín se cansó de llamar por los repetidores en la banda de 2 metros. ¡Nadie contestó! Hay que reconocer que un jueves a las dos de la tarde no suele haber mucha gente escuchando en esa banda. Pero no deja de ser curioso el contraste con el resultado en la banda de 20 metros.

Cuando dejaron de llamarme apagué el equipo y empecé a recoger todo. Después comimos algo y empezamos el descenso. Seguimos el mismo recorrido que en la subida. Otra vez arañazos y tropezones entre la vegetación. En una hora estábamos de regreso en el coche. Hay que reconocer que el día fue magnífico: ni una nube y una buena temperatura. De seguir así pronto podremos volver a las cumbres del norte porque se habrá ido la nieve.