martes, 6 de octubre de 2015

Con la radio en el Estorbín de Valverde

En ocasiones puedo permitirme pedir un día libre en el trabajo. En las últimas semanas no he podido salir a la montaña con la radio y el mes de octubre se plantea complicado. Así que he pedido un día libre a media semana y, aprovechando la buena forma física conseguida durante el verano, he buscado un pico sencillo pero exigente para subir. El pasado 1 de octubre madrugué un poco y me fui hasta el pueblo de Tonín de Arbás para subir desde allí el Estorbín de Valverde. Se trata de un pico de 2.123 metros de altura situado entre las provincias de León y Asturias. Tiene referencia SOTA EA1/AT-020.
El Estorbín al fondo del valle. La foto está tomada por la tarde, a la vuelta.
El pueblo de Tonín está situado en el fondo de un valle. A las diez de la mañana, cuando empiezo la marcha, todavía no llega el sol al pueblo. Todo el campo está blanco por la helada nocturna. El frío es intenso, voy bien abrigado, pero echo en falta los guantes. Para llegar al Estorbín hay que seguir un camino ancho y bien destacado que sale del pueblo en dirección noreste ascendiendo el valle. Hasta una hora después de iniciar el camino estoy a la sombra de la montaña. En cuanto me da el sol entro en calor y la marcha se hace más agradable.

El camino asciende poco a poco desde los 1.250 metros de Tonín hasta los 1.600 en que están situadas las Brañas, una zona de pastos al final del valle. Aunque el camino es claro y sencillo, hay bastantes subidas y bajadas que lo hacen cansado. Pasadas las brañas, donde hay abundante ganado, me encuentro frente a la pared final que asciende hasta la cumbre. Es el fondo del valle cerrado por enormes montañas. Una breve parada en este punto impresiona por el silencio solo roto por los tenues susurros de la naturaleza: los pájaros, el arroyo... En este día absolutamente despejado se está muy bien aquí.
Panorámica desde la cumbre del Estorbín hacia el norte.
Ahora toca la dura ascensión. Con un poco de cuidado se pueden seguir los hitos que marcan el camino hacia la cumbre. La pendiente es fuerte, pero asequible. De vez en cuando hay que parar un momento para recuperar fuerzas. Ya a bastante altura, alrededor de los 2.000 metros, encuentro arándanos. Así llego hasta el collado que hay al oeste de la cumbre. Ahora contemplo los valles asturianos. Mientras el sur está totalmente despejado y con cielo azul, el norte presenta algunas nubes no muy altas.

En poco tiempo llego ya a la cima. Han sido tres horas de caminar desde el pueblo. Al este hay un enorme precipicio; a lo lejos tengo, por un lado Picos de Europa, el Espigüete, el Correcillas, el Brañacaballo... por el oeste destacan fuertemente las Ubiñas. Un cielo transparente y precioso. ¡Qué maravilla! Pero hay que instalar toda la equipación para transmitir.
Toda la equipación de radio instalada en la cumbre.
Para sujetar la antena tengo que clavar unas piquetas en una zona libre de rocas, pues no hay nada sobre lo que atar la caña. Unas cuerdas hacen de riostras sujetas a unas piedras. Como no hay nada de viento el conjunto se sostiene en pie sin problemas.

Antes de ponerme a llamar escucho las frecuencias habituales de SOTA en la banda de 20 metros. Recibo a HB9CKV/P, Hans, desde otra cumbre en Suiza. Enseguida me contesta y completamos el QSO. Después me pongo a llamar. El primero en contestar es DL4KCA/P, Joe, esta vez desde otra cumbre en Alemania. ¡Esto empieza bien! Pronto se forma un jaleo tremendo de estaciones llamándome todos a la vez. Se hace difícil recibir un indicativo completo. Poco a poco voy respondiendo a los corresponsales. Casi al final de este periodo, contacto de nuevo con José, EB2CZF, en las proximidades de Bilbao. A eso de las dos y cuarto de la tarde he respondido a todos los que me llaman. Voy bien de tiempo y tengo hambre. Así que apago la emisora para comer con intención de volverla encender después.

Mientras hago algunas fotos llegan dos montañeros asturianos. Según comentan suben todos los años este pico, el más alto del concejo de Aller. Como es lógico, preguntan por lo que he instalado en la cumbre. Desde lejos han visto la antena. Hacen unas fotos y enseguida se marchan. Yo me tomo el bocadillo y vuelvo a la radio. Son las tres menos cuarto.
El equipo en lo alto del Estorbín.
 Al poco de llamar van contestando desde distintos países de Europa. Esta vez también contesta un americano: K4DY, Leslie, desde Carolina del Norte, en USA. Es mi segundo QSO desde una cumbre con este corresponsal. También consigo otros dos contactos con corresponsales en cumbres: HB9AXL/P en Suiza y HB9CBR/P, Bruno, también en Suiza. El último QSO es con Roy, G4SSH, uno de los promotores del concurso SOTA. En total he completado 30 QSO.

Recojo con tranquilidad y emprendo el descenso por el mismo camino que ascendí. Cuando llevo una hora de camino, al mirar hacia atrás, observo que desde el norte llegan nubes que, en ocasiones, tapan la cumbre. ¡He tenido suerte con el día y con la hora! El camino de vuelta me lleva dos horas. Puedo llegar a casa con tiempo para algunos compromisos. Entre otros pasar por el radio club a ver a los colegas. ¡Un día completo!