martes, 14 de marzo de 2017

Coscollorudo un sota con amigos

Es frecuente que a mis excursiones de montaña con radio tenga que ir solo porque no encuentre acompañante. Esta vez he podido ir con tres amigos: Agustín (EA1AV), Rubén y su novia. ¡Nunca he estado mejor acompañado! Después de completar cien ascensiones no es fácil encontrar cumbres nuevas, así que hay que ir lejos para subir montañas no activadas por mi. Debido a la previsión de cambio de tiempo y posibles lluvias, elegí una montaña lejana del noreste de León: Coscollorudo, con referencia sota EA1/LE-090 y casi 1.750 metros de altura. Lejana, pero muy sencilla de ascender.
En la cumbre, con el Espigüete al fondo.
Tras pasar por Almansa y Guardo llegamos a Besande. Allí tomamos un desvío por una carretera más estrecha y llegamos al punto de partida. La ascensión es muy sencilla, solo hay que seguir un camino forestal que lleva directamente a la cumbre. El cielo tiene una capa de nubes poco espesa y la temperatura es suave. En poco más de una hora llegamos a la cima. Muy cerca tenemos el imponente Espigüete, al norte están los Picos de Europa, a lo lejos vemos Riaño con su embalse, al sur hay otras dos cumbres sota algo más bajas. En la cima tenemos un refugio y una estación base de telefonía móvil.

Sobre la barandilla del refugio sujeto la caña que soporta la antena. Con ayuda de los compañeros la antena queda instalada rápidamente. Las primeras llamadas son en la banda de 20 metros. Pronto consigo el primer QSO con 5P1CC, un indicativo poco habitual de Dinamarca. Enseguida se forma el típico lío de europeos llamando todos a la vez. Entre el jaleo distingo un ...EX. Le doy paso porque sospecho que llama desde Estados Unidos. Efectivamente es Richard, N4EX, desde Carolina del Norte. Entre los corresponsales hay otros dos americanos: K4DY, Leslie, también en Carolina del Norte y AC1Z, Robert, en New Hampshire. Los dos con buenas señales. Tras 25 minutos y 19 QSO en la banda de 20 metros, paso a la de 40.
La antena instalada sobre el refugio del Coscollorudo
Resintonizo la antena para la banda de 40 metros. No acopla bien, salgo con la mitad de potencia: 2,5 vatios. Quizá sea la posición de la antena... Me pongo en 7.032 MHz. y lanzo un QRL? (¿está la frecuencia ocupada?) ¡Por dos veces me contestan con un "no"! Llamo. Enseguida me responde EA2AAZ, Iñaki, desde Rentería. Después van contestando estaciones de toda España, EA5, EA1, EA2.. Un pequeño lío de estaciones españolas. Es interesante, porque esto no es lo habitual en actividades sota. También me llama Massimo, IK1GPG, desde el norte de Italia. Es una habitual de las activaciones. Hay algunas estaciones de Alemania, Portugal, Francia o Suiza.
Preparando el equipo.

Entre tanto Agustín llama con el talky en la banda de 2 metros. Tras varias llamadas en directo y por repetidores, el único que contesta es su hijo Javier, EA1AFB, que estaba avisado. Son algo más de las dos de la tarde cuando no tengo respuesta a mis llamadas. Es hora de parar y comer algo.

Mientras, Agustín se anima a llamar con el micrófono en la banda de 40 metros. Está un buen rato llamando y nadie le contesta. Estamos saliendo con poca potencia y es fin de semana, así que hay mucho jaleo en las bandas. Definitivamente Agustín no tiene hoy suerte en la radio. En total hemos podido completar 38 comunicados. No está mal.

Tras reponer fuerzas decidimos recoger todo. Se supone que por la tarde puede llover. Queremos regresar con tiempo y hacer un poco de turismo por la zona de Riaño que mis acompañantes apenas conocen.

El descenso es más rápido y cómodo. Por el camino encontramos "restos orgánicos" de animales. Pensamos que pueden ser de oso pardo. El sol sale entre las nubes. La tarde queda estupenda, pero empieza a soplar algo de viento. En el viaje de vuelta paramos un momento en el Puerto del Pando para estudiar el camino hasta el sota del mismo nombre. El camino está bastante cerrado de vegetación. Quizá para el verano...

Pasamos por Boca de Huérgano camino de Riaño. Las montañas a contraluz en el horizonte aparecen imponentes. ¡Quedan tantas por subir! Paramos en el pueblo para tomar un refresco. La conversación con el dueño sobre la caza y los animales resulta muy agradable. Efectivamente hay osos por estas tierras. Volveremos por aquí, hay cumbres interesantes pendientes de activación.