martes, 12 de abril de 2011

En el Pico Cirbanal

Ayer, junto con mi amigo Javier, subimos el Pico Cirbanal (2.077 metros) para disfrutar de la montaña y de la radio. Después de la experiencia de la semana anterior es mi segunda expedición SOTA y algo he aprendido.

La ascensión

Partimos desde el pueblo de Robledo de Caldas. También se puede salir desde Caldas de Luna. Para nosotros se trataba de un pico desconocido y por las referencias nos pareció mas sencilla la ascensión desde Robledo. En el pueblo preguntamos por el mejor modo de subir y nos indicaron bien. Seguir el camino que sube el valle hasta el refugio. Pasado el refugio hacia la derecha llegamos al "pozo", desde allí subir por el valle. En wikiloc hay una ruta parecida, pero ligeramente distinta.
Un punto de la ascensión. Al fondo, entre las nubes, el macizo de la Ubiña.
El "pozo" que nos indicaron en el pueblo resultó ser una impresionante dolina con nieve en el fondo, imposible de pasar de largo sin verla. En varios momentos dudamos cual sería el camino correcto. La excursión la planeamos la noche anterior y no llevamos mapas ni GPS. ¡Viva la emoción! La foto es del valle que sube desde el famoso pozo.

Una vez arriba del valle, la ruta sigue hacia la cumbre por un camino entre una pared y un precipicio. Con el suelo seco no hay problema para los que no tengan vértigo, pero puede impresionar. En algunos puntos hay que tener cuidado, un tropezón puede tener consecuencias fatales. Después de un buen rato caminando por este vía se ve la cumbre, pero la montaña la vuelve a tapar. Nosotros nos pasamos y tuvimos que retroceder y subir por una pared trepando.

Entre que empezamos tarde a caminar, a las 12, y las dudas y paradas, hicimos cumbre pasadas las tres y media de la tarde. En la cumbre soplaba viento no demasiado fuerte que traía nubes del norte que por momentos nos tapaban el paisaje. Desde la cumbre, y antes, se ve la Ubiña desde otra perspectiva y resulta impresionante por su mole. Al sur el pantano de Luna y la autopista con su famoso puente. En la ladera note hay bastante nieve.

Los QSO SOTA

Después de comer un poco, montamos la antena para empezar con la otra parte divertida del día. Lo de instalar la antena tiene su guasa. En la cumbre hace un poco de viento, a veces rachas un poco más fuertes. Desplegamos unos 5 metros de caña que atamos al pilar que marca la cumbre. Sobre la caña un dipolo en V invertida para 20 metros. Pero con el viento y la tensión de las ramas del dipolo, la caña se inclina casi hasta caerse. Varias veces estuvo a punto caer del todo. Menos mal que Javier consiguió fijarla con cuerdas de manera estable.
Operando en CW desde la cumbre.
Con todo en marcha empiezo a llamar CQ SOTA... Despues de varias llamadas recibo la primera contestación desde Inglaterra. Acabo el breve QSO y vuelvo a llamar. Ahora empiezan a contestar varios. Enseguida se forma de nuevo un pequeño "pile-up". Después de la experiencia de la semana pasada todo va mucho más tranquilo y sin sobresaltos. El único sobresalto es la antena que amenaza con caer si no es por la colaboración de Javier.

En media hora consiguo 24 QSO con ocho paises europeos diferentes. Procuro que todo el que llame tenga su QSO, así que con el intercambio de señales e indicativos -más la referencia SOTA de vez en cuando- es más que suficiente. Cuando ya nadie más llama me doy cuenta de que han pasado las cinco de la tarde, se hace tarde. Apago el equipo y a recoger todo.

En otro momento explicaré mi equipamiento de radio para SOTA. Ahora sólo comentar algunas experiencias. Como soporte de la antena uso una caña de fibra de vídrio de hasta 9 metros. Es muy práctica, pero para llevarla en la mochila durante más de una hora es demasiado larga y pesada y no se aprovecha toda su longitud. Uso un cable RG-58 de 10 metros de largo. Quizá es un poco pesado para excursiones largas, pero es imprescindible que sea extenso para alejarse de la cumbre y ponerse a refugio del viento.

Descendemos por el mismo recorrido ya con plena seguridad de ir por el buen camino. Llego al coche cansado, pero mucho más entero que la semana anterior. He cumplido uno de los propósitos: hacer más montaña. ¡Esto va bien!