jueves, 13 de octubre de 2011

Un nuevo SOTA: Muxiven

Ayer volví de nuevo a la montaña. Esta vez acompañado de mi amigo José María nos fuimos hasta el pueblo de Lumajo, cerca de Villablino y desde allí subimos el Muxivén. El Muxivén es un pico de 2.032 metros que está valorado con 10 puntos SOTA. El día estaba totalmente despejado, ni una nube y la visibilidad impresionante, hasta el fin del horizonte. Hacía bastante calor y ni la más ligera brisa.
En la cumbre, con todo casi recogido. Al fondo el Cornón.

Por el camino José María, que es geólogo, se dedicaba a estudiar los afloramientos de rocas, cuarcitas, pizarras, areniscas. Hacía mediciones, tomaba notas... y de paso me explicaba algunas cosas. Lo que para la mayoría es una piedra, para un profesional es una historia apasionante. Después de dar muchas vueltas y de parar un montón de veces, sobre las tres y media de la tarde, llegamos a la cumbre. Estábamos casi agotados por el calor y por no haber comido nada en el camino. Así que los primero fue comer.

Antes de instalar la antena intento contactar por el R3 de León. No llego con el talky. ¡Y eso que estoy a 2.000 metros de altura! Por el camino hay mucha montaña. Por esta vez no puedo avisar a nadie de la ciudad. Pronto instalo la antena y los trastos y, poco antes de las cuatro, empiezo a llamar en la frecuencia habitual de 14.062 Mhz. Ante la incredulidad y expectación de José María rápidamente empezaron a contestarme. Inglaterra, Italia, Suiza... los habituales cazadores SOTA. Se volvió a formar un pequeño "pile up" y en poco menos de 30 minutos hice 23 QSO con diversos países europeos.

Cuando ya estaban todos atendidos decidí darme una vuelta por la banda de 10 metros que en las últimas semanas suele tener muy buena propagación DX. Unas llamadas en la frecuencia QRP y no contesta nadie. Decido explorar la banda buscando algo interesante y escucho estaciones de Europa y de América. La banda no tiene ruido ninguno, pero las señales son muy débiles, en mucho casos el smeter ni se mueve. Intento contactar con algún americano, incluso contesto a algún europeo, pero nadie me escucha.

Después de brujulear un buen rato por la banda de 10 metros y viendo que ya son cerca de las cinco de la tarde, apago la emisora y recojo la instalación. Entonces me doy cuenta de que no hecho ninguna foto con el equipo desplegado. Habrá que conformase con la que veis. Descendemos por otra ruta mientras José María explora otros afloramientos. Poco antes de las siete llegamos a Lumajo. Durante la última hora del descenso  la sombra de la montaña nos protegía del sol y aun así llegamos acalorados. A la entrada del pueblo alguien dice que hay que ponerse una chaqueta, que está empezando a refrescar...

En esta zona quedan muchas afloraciones por estudiar y algunos picos SOTA por conquistar. Tiempo al tiempo.