lunes, 19 de diciembre de 2011

Belén Montañero y nuevo SOTA

  Ayer teníamos previsto hacer un Belén de cumbres en el Cueto San Mateo, pero a última hora cambiamos de destino y nos fuimos hasta La Friera, un pico de altura semejante, pero más sencillo de subir. Hay que tener en cuenta que el fin de semana cayó en la montaña algo de nieve y eso dificulta las ascensiones. Aproveché el Belén de cumbres para activar EA1/LE-161, de 1.619 metros de altura.

La excursión

En el mapa se aprecia el cortafuegos de subida
Partimos del pueblo de Arintero, del ayuntamiento de Valdelugueros, muy pequeño y casi deshabitado, situado a 1.300 metros de altura. Es el punto más cercano para alcanzar esta pequeña cumbre. La población, aunque extremadamente pequeña, es conocida por ser el pueblo natal de La dama de Arintero y del Padre Arintero. Al final del pueblo parte un camino que va rodeando La Friera y comunica con el cercano pueblo de Tolibia de Arriba. A medio camino se coge un desvío a la izquierda y posteriormente se asciende por un cortafuegos. Considero que este es el camino más sencillo, porque cualquier otro acceso debe cruzar el monte bajo, sin caminos y con mucha vegetación baja, robles, piornos y pinos, que hace muy difícil el ascenso.

Nosotros nos pasamos de lago y llegamos a otra cima llena de robles. Desde allí tuvimos que retroceder para llegar finalmente a La Friera poco antes de las dos de la tarde. Hay que contar con que durante todo el camino teníamos unos cinco centímetros de nieve. No es dificultad para avanzar y hace mucho más bonito el paisaje.

Durante el trayecto el cielo estaba cubierto de nubes. Muchos picos cercanos estaban tapados por las nubes. Al poco de llegar a la cumbre se fue abriendo el cielo y durante algo más de una hora tuvimos un sol que deslumbraba con la nieve. Las cumbres cercanas se despejaron y el paisaje se mostró fantástico. Además apenas soplaba el viento y no hacía frío. Se estaba bien en la cumbre.

La emisora. Al fondo el Pico Bodón

La radio

Al llegar a la cumbre pude comprobar que llegaba hasta el R3 de León con señales muy flojas, pero utilizables. Me contestó EA1TV, José Carlos, que me escuchaba en directo. Pasamos a 145.525 Mhz. y aparecieron también Tomás, EA1CCL y José Ignacio, EA1AWV, ¡ya tengo tres QSO!

En cuanto pude monté el dipolo para 20 metros. La dificultad estaba en dónde poner la emisora: todo cubierto por la nieve, ni una triste roca despejada. Finalmente la emisora quedó encima del maletín en el que la guardo. Es un viejo maletín de un ordenador portátil, muy grande y con muchos compartimentos. Apenas me cabe en la mochila. El maletín, lógicamente, estaba sobre la nieve.

La otra pega es ¿dónde me pongo yo? De pie con libreta y manipulador, no parece viable. Finalmente me senté directamente sobre la nieve. Llevo un pantalón impermeable... o eso pensaba. ¡Mentira! Me calé. Otras veces me había sentado sobre nieve helada y no había problema, pero media hora sentado sobre nieve recién caída es otra cosa.

Esta vez no había anunciado mi activación en sotawatch, así que me puse en 14.062 Mhz. y me dediqué a llamar. Después de tres o cuatro llamadas me contesta IK3DRO, Gino, un clásico de mis activaciones. Unas pocas llamadas más y me sale otro clásico, HA7UG, Laci. A partir de aquí se forma un "pile-up" ya habitual en estas ocasiones.

Siempre se escucha que los españoles somos muy poco educados y metódicos en la radio. Pues mi experiencia con los europeos es exactamente esa. En cuanto acabas el QSO con un corresponsal todos llaman a la vez, no hay manera humana de descifrar un indicativo, salvo que llegue mucho más fuerte que los demás. Si solicitas un prefijo, por ejemplo HB9, te responden todos a la vez, aunque no sean HB9. La única manera que tengo yo de lidiar con esto es esperar a que se les pase la euforia y al final alguien dará su indicativo después de esperar unos 30 segundos. Otro QSO rápido, y en cuanto te despides... otra vez todos como una jauría. ¡En estos casos es mejor tomárselo a risa!
Pablo ha tenido la paciencia de aguantarme media hora en la cumbre. Al fondo La Friera, nuestro destino.

Quería hacer solo 8 ó 10 QSO y apagar, porque las condiciones de trabajo no son buenas. Pero quise contentar a todos y finalmente estuve media hora, sin pasar frío, pues estaba bien equipado, pero sentado en la nieve. En CW completé 25 QSO con Europa, incluso dos más con Canadá. La propagación parecía mejor que la vez anterior. Realmente procuré ser más breve en los QSO y creo que conseguí hacer más de los habituales en menos tiempo. En cuanto dejé de recibir llamadas avisé que pasaba a QRT y apagué el equipo.

Otra observación es que, después de 11 cumbres SOTA, los corresponsales son casi siempre los mismos. Principalmente ingleses, alemanes y suizos. Es imposible superarlos como cazadores SOTA. Siempre están ahí. Después de recoger todo cuidadosamente regresamos.

Pero aquí no acabó la aventura. Llegamos hasta el coche, en Arintero, a eso de las cinco de la tarde. Cuando intento abrir el coche descubro con horror que el bolsillo lateral del pantalón, donde había dejado la llave del coche, estaba roto y ¡faltaba la llave! En alguna caída o en algún enganchón con alguna rama se había roto el bolsillo y había perdido la llave del coche. Decidimos rehacer el camino buscando la llave. Por si acaso, a la media hora llamamos a León para que alguien nos acercara otra copia de la llave. Una hora de viaje a un pueblo perdido.

Dos horas infructuosas caminando sobre la nieve mirando con atención al suelo. Acabé agotado. Llegamos al coche a eso de las 7 de la tarde. El rescatador no había llegado y no teníamos cobertura de móvil. Intenté llamar por el R3 y el R5 por si alguien podía ponernos en contacto con el coche que venía en nuestro socorro. Un domingo a esas horas nadie escucha los repetidores.... Finalmente me suena el móvil, estaba en el único lugar del pueblo en que hay cobertura. Consigo guiar al rescatador hasta el pueblo. Ahora la llave abre el coche, pero no podemos abrir el maletero. ¡Una odisea! ¡Después de todo disfrutamos con la aventura!

Al fondo el Bodón: EA1/LE-068, delante de él, sobre mi cabeza, la Atalaya: EA1/LE-184

Un alto en el camino equipado con todos los "trastos"