lunes, 8 de mayo de 2017

Lomba la Espina

Esta es una de las cumbres relativamente cercanas a mi casa que tenía pendiente en mi agenda: Lomba La Espina, de casi 1.800 metros de altura y con referencia sota EA1/LE-136. Su camino de ascensión natural es desde el pueblo de Busdongo. Aunque ya en el mapa se aprecia que la cumbre puede ser complicada de localizar y alcanzar dado que está en una zona de crestas rocosas complicadas. Después pude comprobar su dificultad efectiva.
Un aspecto de las crestas rocosas. Lomba la Espina está detrás de la cima de la izquierda.
Desde Busdongo se cruza la vía del tren y se sigue por un camino forestal que asciende entre monte bajo hasta unas praderías de altura. Desde aquí hay que ascender y buscar un camino hacia el destino. Primero voy tomando altura, después busco un paso hacia lo que me parece que es la cumbre. Hay muchos caminos por estas alturas y no es fácil localizar el bueno. Ya en lo más alto descubro la cima de destino y en poco tiempo llego hasta ella. La ascensión me ha llevado dos horas a buen ritmo.

La cima es una peña rocosa con un crucifijo y un buzón montañero en la cumbre. El paisaje desde arriba es fantástico, se aprecian muchos picos conocidos y ya trabajados y uno pendiente en espera de la ocasión propicia. A mis pies está Villamanín, la población más importante de la zona. El crucifijo, bien sujeto a la roca, me sirve de soporte para fijar la antena.
Lomba La Espina.
Nada más llegar contacto con Agustín, EA1AV. Primero a través del repetidor, después en directo, en la banda de 2 metros, con muy buenas señales. Enseguida instalo la antena y todo lo necesario. El cielo está cubierto de nubes con algunos claros, buena temperatura y poco viento. Se está bien en la cumbre.

Empiezo en la banda de 20 metros. Antes de llamar escucho a DL/HB9JOE/P, Andy, en 14.065 MHz desde una cumbre en Alemania. Rápidamente me contesta y ya tengo el primer QSO y el único contacto sota a sota del día. Después me pongo en mi frecuencia habitual de sota, 14.062 MHz, y empiezo a llamar. El primero en contestar es SA4BLM, Lars, desde Suecia. El segundo en salir es Agustín, EA1AV, con muy buenas señales de nuevo. A continuación van contestando distintas estaciones europeas formando un pequeño lío que puedo manejar sin problemas. También llegan dos estaciones americanas: N1GB, George, desde Vermont, con muy buenas señales; y K4DY, Richard, desde Carolina del Norte, un poco más débil.
El equipamiento en la cumbre
Tras veinte minutos he conseguido 17 comunicados después de contestar a todos los que me llaman. De pronto me doy cuenta de que el transmisor no saca potencia. ¡Horror! Reviso todas las conexiones: todo está en su sitio. No he cometido ningún fallo para que se estropee la etapa final de potencia del transmisor... De pronto se me apaga la emisora. Al encenderla de nuevo marca la tensión de la batería: escasamente 9 voltios. ¡Tengo la batería agotada! Al menos parece que no se ha estropeado nada.

Desconecto la batería, y me dispongo a tomarme el bocadillo. Si hay suerte recuperará carga para hacer algún comunicado más... Es imperdonable, hace muchos años que no me pasa esto. Mientras me tomo el bocadillo me voy dando cuenta de que no hay nada que hacer. La batería no recuperará carga suficiente para transmitir. Se ha acabado la activación. Sumando el QSO con Agustín, he completado 18 comunicados, Más que en otras ocasiones.
Villamanín desde la cumbre

La batería que llevo es una LiPo de 3.000 mA/hora y me suele dar energía más que de sobra para dos activaciones. En todo caso, a partir de ahora, la cargaré antes de cada activación. Tras la breve comida, solo me falta recoger y emprender el descenso. Desde arriba siempre es más fácil encontrar un camino. El recorrido es parecido a la ascensión. No estaba mal encaminado. El descenso me lleva casi hora y media. Llego al coche bastante cansado. Ya en casa verifico que no hay ninguna avería, todo funciona bien, salvo batería agotada, que me encargo de cargar pronto para evitar que se degrade.