viernes, 29 de mayo de 2026

Cerro Valdeaves

 Esta primavera está siendo muy lluviosa y me ha impedido hacer excursiones sota. Así que, acabando ya mayo, he encontrado un martes con buen tiempo y sin compromisos importantes y he decidido volver a la montaña palentina. En esta ocasión mi destino es Cerro Valdeaves. Su referencia sota es EA1/PL-020 y tiene una altura de 1860 metros. El modo más sencillo de llegar a esta cumbre es acercarse hasta el santuario de Nuestra Señora del Brezo. Desde allí mismo parte una pista que se puede transitar en coche hasta llegar al refugio de Cristo Sierra.

Cerro Valdeaves es una cima de fácil acceso rodeada de pinos

Llegué al santuario. Llené la cantimplora en una fuente y tomé la pista que se inicia en una curva antes del edificio. Un cartel indica: refugio Cristo Sierra 3100 metros.

Al lado del santuario de la Virgen del Brezo este cartel indica el punto de partida ideal

El año pasado, Alejandro (EA4DON) y Elena (EA4DOS) me habían indicado que se podía llegar en coche hasta este refugio y desde allí caminando sin dificultad a la cima de hoy. En efecto, con un vehículo tipo SUV se puede circular sin problemas por esta pista. Tiene unos tramos mejores y otros peores, pero no encuentro ningún obstáculo.

La pista es adecuada para cualquier SUV

El día es soleado, sin una nube. La pista asciende por la ladera sin demasiada pendiente. Estoy rodeado de árboles. Al fondo del valle hay una cantera, no se sí está en explotación. Llego al refugio. Hay una pequeña explanada donde puedo dejar el coche. Desde aquí parten varios caminos. El refugio es un edificio de piedra en buen estado. Estoy rodeado de pinos.

Refugio Cristo Sierra. Tomo esta pista, ahora caminando

Dejo el coche aparcado. Preparo la mochila y tomo la pista que avanza hacia el norte y pasa al lado del refugio. La pendiente es suave, la pista está aquí muy bien conservada. Camino entre pinos. De momento no hace demasiado calor a pesar de que el sol cae vertical.

La pista es suave y está rodeada de pinos

Tras recorrer algo menos de un kilómetro, llego a un cruce de pistas. Tengo que tomar la pista de la izquierda, hacia el oeste, que sube con una pendiente un poco más fuerte, pero asequible. Una señal de circulación prohibida indica bien el camino.
Giro hacia el oeste, con una pendiente algo más pronunciada

Ahora avanzar supone un esfuerzo un poco mayor. El terreno tiene al principio hierba abundante, pero pronto se convierte en piedras sueltas. A la derecha sigo teniendo un pinar, pero a mi izquierda hay un valle y tras él una montaña rocosa imponente con algo de nieve todavía: la Sierra de la Peña, con la Peña del Fraile como su cumbre más alta.
A la izquierda, hacia el sur, la Sierra de la Peña

Voy tomando altura y ganando buenas vistas hacia el sur. Por el lado norte, el pinar impide ver más paisaje. Por fin llego al punto más alto: la campera del Collado, a 1840 metros de altura. Aquí de nuevo, se abren dos pistas. Una sigue hacia el oeste, pero la mía sigue hacia el norte. Sigue siendo una pista amplia por la que se camina con facilidad. Ahora en ligera pendiente hacia abajo. Pronto tengo a mi vista el objetivo: el Cerro Valdeaves.
Cerro Valdeaves, rodeado de pinares. Tras él, ligeramente a la izquierda, el Espigüete

Cerro Valdeaves es un monte alomado cubierto de pinos y atravesado por una pista que cruza la cima. Tras él dos montañas imponentes: a la izquierda el Espigüete, a la derecha, más lejos, el Curavacas. Un paisaje impresionante. Sigo la pista. Un ligero descenso y la rampa final hacia la cumbre. Es una meta muy sencilla. El refugio de Cristo Sierra está a 1624 metros de altura. El Cerro Valdeaves tiene 1860, he ascendido poco más de 200 metros en un recorrido de 2,5 kilómetros. Me ha llevado menos de una hora alcanzar la cima. La cumbre misma es casi plana. La atraviesa la pista y a un lado hay unos salientes rocosos que apenas sobresalen.
Cima amplia con salientes rocosos. Detrás destaca el Espigüete

Estoy rodeado por todas partes de montañas, casi todas lejanas y con valle de por medio. Al norte destacan el Espigüete y el Curavacas. No los veo, pero antes hay dos embalses grandes: primero Peñarredonda y después el embalse de Compuerto. Hacia el este destaca la sierra del Brezo con Cueto Palomo. Hacia el sur la sierra de la Peña con la Peña del Fraile. Al oeste, más lejos, destaca el Peñón de Arbillos. Una sota que quiero activar pronto.
Sobre las rocas el repetidor Lora con su panel solar y la mochila

Hoy me he traído un módulo lora configurado como repetidor dentro de un sistema con panel solar y una buena antena. Lo pongo sobre una roca, a ver cómo funciona. Exploro el entorno. No veo sencillo sujetar la caña para desplegar la antena, así que saco la antena vertical y la sujeto entre un buen montón de piedras. La despliego y preparo el equipo. Empezaré, como habitualmente, en la banda de 20 metros.
La antena desplegada en Cerro Valdeaves

Pronto tengo todo listo, sin necesidad de ajustes en la antena, simplemente extendiéndola del todo. Antes de llamar, consulto el clúster sota. Juerg, HB9BIN/P, está en una cumbre suiza. Me pongo en su frecuencia, nos escuchamos bien. Pronto completamos el comunicado de cumbre a cumbre. ¡Buen comienzo! Busco una frecuencia libre y me pongo a llamar. El primero en responder es HA8BJ, Karcsi, desde Hungría. El segundo, muy débil por esta vez, es José, EA7GV. en Granada.

Me van respondiendo de toda Europa. Hace más de un mes que no hacía una excursión sota. Hoy estoy disfrutando de verdad de la radio y la montaña. Algunos llegan fuerte, pero a muchos se les escucha muy bajo, incluso con desvanecimiento. Me responden varios desde otras cumbres de Europa: I/HB9EVF/P, suizo, pero en una cumbre italiana; HB9CBR/P, Bruno, este sí que está en Suiza.
La antena y el módulo lora

También me responde K4QS, Chuck, desde la costa este de USA. Llega bastante bien. Es extraña la propagación. Me llaman dos españoles: Agustín, EA1AV, desde León. Muy débil. Y EA4R, Alfonso, casi inaudible, desde Toledo.  Hay un poco de viento que dobla la antena, pero sigue firme en su sitio. La temperatura es alta, unos 25 grados, pero en la cumbre, con la brisa, se está bien. Tras media hora de actividad, una vez respondidos todos, para un rato para comer.

Aprovecho para contemplar el paisaje. Siendo casi un niño, había estado al borde del embalse de Camporredondo en un campamento. ¡Cómo disfruté! Una vez tomado el bocadillo, vuelvo a la radio. Esta vez pruebo en la banda de 40 metros. Empiezo a llamar. Compruebo que estoy anunciado en el clúster. Un rato más tarde vuelvo a escuchar a Agustín, EA1AV. Esta vez llega un poco más fuerte. El siguiente vuelve a ser Alfonso, EA4R, en esta ocasión le escucho sin dificultad. A pesar de que estoy un buen rato llamando, no tengo más respuestas. Se está levantando un viento más fuerte, la antena sigue en su sitio, pero empieza a ser incómodo. Son casi las tres de la tarde. He hecho suficiente tarea. Es hora de recoger.

Abajo el embalse de Camporredondo

Recojo todo lo que tengo desplegado: antena, equipo, lora, walkie... Con la mochila a la espalda, emprendo el regreso por el mismo camino. Ahora me fijo con más atención en la sierra del Brezo y en Cueto Palomo con su caseta. Aquí estuve el pasado otoño con Elena y Alejandro.

Estas laderas de pinos forman la Sierra del Brezo, con Cueto Palomo al fondo

El regreso sigue el mismo camino de ascenso, más sencillo por ser casi siempre de escasa pendiente y cuesta abajo. Voy satisfecho de la cosecha y feliz de haber vuelto al monte después de más de un mes de reposo. Llego al coche sin novedad. En el descenso hacia el santuario de la Virgen del Brezo veo paisajes en los que no me había fijado en la ida. Se acerca el buen tiempo, espero hacer más radio en la montaña.

Resultados:

  • 30 comunicados
    • 28 en la banda de 20 metros
      • 5 QSO de cumbre a cumbre
    • 2 en la banda de 40 metros

Mapa de comunicados desde Cerro Valdeaves