sábado, 23 de julio de 2016

Taller de radio en el Campamento Valdelugueros

Hace ya muchos, pero muchos años, que asisto como monitor al Campamento de Valdelugueros. Este año, por fin, me he decidido a sacar adelante un taller de radio para los acampados. Se trata de que los asistentes disfruten de la radio, conozcan un poco este apasionante mundo y aprendan algo interesante. Además, como el campamento tiene una parte de inglés, puede ser una oportunidad de hablar con ingleses de verdad.

Iniciando el taller de radio en el campamento
Lo primero es informarse de cómo hacer esta actividad con todos los permisos legales y aprovechando la experiencia de otros colegas. Para esto he acudido a la web de la URE, en la sección de promoción y difusión de la radio, hay información de cómo hacer estas actividades y presentaciones para usar. Después he acudido al Grupo Radio Galena, que tiene un software específico para estas actividades, el GRG Desktop. Muy interesante.

Además me preparé un dipolo tipo bigotes de gato para las bandas de 40 y 20 metros. El equipo principal sería un viejo FT7B que apenas uso. Un equipo antiguo, pero sencillo de usar, con suficiente potencia y robusto. El taller de radio se desarrollaría sobre las cinco de la tarde durante la semana que dura el campamento, salvando un par de días por excursión y fiesta de padres.
El momento más esperado: hablar por el micrófono, ¡Y que alguien conteste!

El primer día apenas me dio tiempo a preparar todo: antena, cables, emisora, ordenador... Después de una explicación de unos 20 minutos empezaron las llamadas de los chicos. Nadie nos contestó. ¡Gran decepción! Sobre todo para mí. Al finalizar el taller pude comprobar que un latiguillo de antena estaba defectuoso y no sacábamos potencia al aire.
El segundo día, salvado el problema técnico, estuvimos llamando, por error, en la banda de 20 metros. Por fin nos contestó F5MNC, Bernardo, desde Francia. En perfecto español y con una gran amabilidad. ¡Gracias Bernard!

En pleno QSO
Una vez localizado el error, pasamos a la banda de 40 metros. Tras varias llamadas nos fueron contestando desde diversas provincias españolas: La Coruña, Alicante, Cádiz... Los chicos emocionados van leyendo en el ordenador lo que tienen que decir. A algunos corresponsales se les nota emocionados de hablar con niños de 9 o 10 años. Los monitores que escuchan hacen mil preguntas.
Los siguientes días van pasando todos los acampados con mejor o peor suerte en cuanto al número de comunicados. Los corresponsales son escasos y el tiempo para la actividad es limitado. Además dependemos de la propagación. Me consta que en León había gente intentado escucharnos, pero no llegábamos. Hay que tener en cuenta que estábamos en un valle rodeado de montañas y eso no ayuda nada. Además el última día había tal cantidad de estática que nos bloqueaba la recepción. No pudimos hacer ningún QSO.
Una parte de la antena. Estamos rodeados de montañas. Esto dificulta la comunicación.
Entre los cinco días de actividad solo pudimos hacer 23 comunicados. La mitad de los acampados se quedaron con ganas. Una actividad bonita. Quizá la podamos repetir el próximo año con más experiencia.