Hace ya varios años que tenía entre mis objetivos ascender el pico Pandial, el punto más alto de la Sierra de Riaño. Situado al norte del pueblo de Riaño, su referencia sota es EA1/LE-054 y tiene una altura de 2010 metros. Su nombre, según el IGN, es pico Pandial; pero con frecuencia aparece como pico Pandian. Decidí ascenderlo desde el pueblo de Vegacerneja, al límite del ramal norte del embalse de Riaño. También hay un acceso, quizá más sencillo, desde las proximidades de Cuénabres.
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| Todo instalado en lo alto del pico Pandial |
Llegué a Vegacerneja un viernes con temperatura fresca y algunas nubes en las cumbres próximas. En todo caso, no hay previsión de lluvia. Cruzo un puente sobre el río Tuerto, me desvío a llenar la cantimplora en una fuente cercana y tomo la pista que avanza hacia el sur. Hacia allá van dos pistas casi paralelas al principio. Mirando el GPS pronto me doy cuenta de que voy por la pista de abajo, este no es el camino. Subo una rampa empinada hasta llegar a la pista que me lleva a la cumbre. Pronto voy tomando altura. La cumbre del Yordas, frente a mí, está cubierta de nubes.
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| Avanzando por la pista. La cumbre del pico Yordas entre nubes |
La pista está en muy buen estado, hay numerosos restos orgánicos. Durante un tiempo escucho el tráfico de los coches que pasan por la carretera cercana, al otro lado del río. Cruzo un pequeño hayedo. Hay algunos robles bastante grandes entre hayas no muy viejas.
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| Cruzo un primer hayedo pequeño, con algunos robles |
La pendiente es moderada y prácticamente constante. No es un gran esfuerzo, pero el camino es bastante largo, hay que superar un desnivel de 900 metros. Pronto tengo una vista fantástica hacia el sur: el ramal norte del embalse de Riaño y las montañas que lo rodean por el oeste: el pico Yordas, el Gilbo, más lejos el Mampodre. Esperaba una ascensión larga por un terreno rocoso y encuentro una pista empinada, pero agradable, unas vistas fantásticas y zonas boscosas.
Teniendo en cuenta que no hace mucho calor, como en los últimos días, está resultando una excursión bastante placentera. Sigo ascendiendo por la pista. El entorno cambia con frecuencia de monte bajo a pequeños hayedos. A mitad del ascenso encuentro una caseta de vigilancia de madera muy bien situada, pero vacía. Aquí ya tengo un horizonte muy amplio y agradable.
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| Caseta de vigilancia, embalse y montañas cercanas |
Sigo mi ascenso trabajoso, pero agradable. Un poco más arriba entro en otro bosque de hayas más grande. Sé que a mitad del camino debo tomar un desvío hacía la cumbre. El hayedo, como siempre, es un lugar fresco y silencioso. Voy distraído.
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| La pista cruza el hayedo |
De pronto, al mirar el GPS, me doy cuente de que me he pasado el desvío. Retrocedo un poco y encuentro una senda que asciende por el bosque. Está bien señalizado, pero no lo había visto.
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| Aquí empieza la senda que lleva a la cumbre |
La senda sube entre los árboles bien marcada al principio. Incluso de vez en cuando hay hitos que marcan el buen camino. Pero al poco de salir del hayedo la senda se difumina. Buscando los hitos y sabiendo que debo llegar a la cresta de la montaña, vuelvo a encontrar el camino sin dificultad.
La senda discurre ahora casi por la cresta de la montaña, entre retamas no muy grandes y con el camino bien marcado. Un poco más arriba se divisa ya la cima: una loma alta y parda. Los incendios del año pasado bordearon esta cumbre. Por la parte sur se ve negra.
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| Objetivo a la vista. Todavía un poco lejos |
Sigo avanzando con breves pausas. Las vistas al sur se van ampliando a medida que tomo altura. Se puede apreciar el viaducto de Riaño, las casas y las estelas de las embarcaciones que recorren el embalse. Ahora destacan muy bien las montañas próximas, incluida Peñas Pintas, como un paredón rocoso tras el Yordas.
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| Vista fantástica hacia el sur |
Sigo el ascenso, voy avanzando según el plan previsto. Aunque se hace largo el recorrido. Afortunadamente, voy bien equipado y voy bien de fuerzas. Superadas las últimas rocas, tengo ya ante mí la loma del Pandial. Estoy rodeado de los restos de las retamas que se quemaron el año pasado. Afortunadamente, los hayedos se salvaron del incendio. Una hierba relativamente alta, pero totalmente seca, deja marcada la senda que asciende al pico. Ha pasado un año y todavía huele a ceniza.
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| Retamas quemadas, hierba seca y olor a ceniza |
El último tramo de ascenso empieza bien, hay senda marcada y algunas piedras marcan el camino. Pero la pendiente es más fuerte y la senda discurre a veces entre piedras sueltas que dificultan el avance. La senda se difumina y tengo que continuar hacia arriba buscando los pasos más cómodos. Parece que la senda vuelve a aparecer, pero pronto se pierde de nuevo. No hay peligro, el objetivo es el punto más alto. Este último tramo se me hizo más cansado, pero sin peligro ninguno.
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| La primera cima con vértice geodésico. Cumbre muy amplia y casi llana |
Por fin, la pendiente se hace más suave y cómoda. Cerca veo ya el vértice geodésico que marca la cumbre. En los mapas he visto que hay dos cumbres casi iguales y muy cercanas. La segunda es la más alta. Apenas hay dos metros de diferencia entre una y otra. Cualquiera de las dos sirve de punto de activación. Pero prefiero ir hasta el punto más alto y despejado.
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| Desde el vértice geodésico vemos la cumbre más alta, apenas cien metros más allá |
Voy hasta el punto más alto. Solo está marcado por un pequeño montón de piedras, pero sé que es el punto más elevado de la sierra. Estoy totalmente rodeado de montañas. Al norte, los picos de Europa están cubiertos de nubes que impiden ver las cumbres. Al sureste me llama la atención, como siempre, la mole del Espigüete, en Palencia. Al sur, el embalse y el pueblo de Riaño. Más al oeste el Yordas, Peñas Pintas, el Mampodre. En el límite con Asturias las nubes cubren las cumbres más altas. Entre ellas Peña Ten.
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| Al sureste, lejos, destaca el Espigüete |
Falta poco para las dos de la tarde. He tardado poco menos de tres horas en llegar a la cumbre. Como no veo sencillo levantar la caña, decido poner la antena whip vertical. Hoy he traído un cable nuevo, con coaxial RG174 y un choque para evitar los retornos de radiofrecuencia que tanto afectan al QMX. Ahora son 5 metros de coaxial, tengo longitud suficiente para ponerme cómodo. He tenido que poner unas cuantas piedras para que la antena quede bien sujeta. Sopla una brisa continua a menos de 15 grados, así que tengo que abrigarme.
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| Nuevo latiguillo de 5 metros con RG174 y choque de RF |
Pronto tengo todo listo. Como no veo nada interesante en el clúster, me pongo en la banda de 20 metros y empiezo a llamar. La primera respuesta viene de HB9CBR, Bruno, desde Suiza. A partir del momento en que estoy anunciado en el clúster, voy recibiendo respuestas de toda Europa: Alemania, República Checa, Italia... La mayoría me reportan buenas señales. Algunos, más lejanos, me reportan señales más débiles. La mayoría son corresponsales habituales en activaciones sota. Entre el jaleo, me llega fuerte KD1CT, Robert, en New Hampshire, en la costa atlántica de USA. ¡Decididamente esta antena sirve muy bien para DX!
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| Mi punto de trabajo en Pandial. Al fondo los Picos de Europa entre nubes |
En un momento de tranquilidad escucho con dificultad un indicativo muy conocido: EA7GV, José, desde Granada. Hoy llega muy flojo. Le paso un 429 y él me pasa un 339. Son más de las dos y media, tengo hambre. Lanzo un QRX y apago la emisora. Es el momento de comer algo. Me tomo el bocadillo con tranquilidad, mientras contemplo el grandioso paisaje y hago algunas fotos.
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| Vista hacia el oeste desde mi posición |
A eso de las tres de la tarde, vuelvo a la radio. Inicio de nuevo las llamadas en la banda de 20 metros. Vuelvo a tener corresponsales de toda Europa. De momento no tengo ningún QSO de cumbre a cumbre. En un momento de tranquilidad veo que está LA/DD1LD/P, Luk, un alemán, en una cumbre de Noruega. Me pongo es su frecuencia y podemos completar el QSO. Por cierto, va a toda velocidad. ¡Al menos ya tengo un comunicado de cumbre a cumbre!
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| Mi equipo en la cumbre de Pandial |
Sigo contestando a los corresponsales. Uno de ellos es DL2KL/P, Klaus, que también está en una cumbre sota. ¡Otro al bote! Tras media hora más contestando a todos los que llaman y ya casi sin público, decido pasar a la banda de 40 metros. Añado la bobina a la varilla de la antena y puedo transmitir sin más ajustes. Empiezo a llamar en esta banda, a la espera de corresponsales españoles. Nadie me contesta. Aprovecho para avisar a los amigos de León por mensajes. Al cabo de un rato escucho, muy débil, la llamada de Agustín, EA1AV. Con dificultad, podemos completar el QSO. Sigo llamando un rato. Nadie más me contesta.
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| Vista al este desde la cumbre |
Son las cuatro de la tarde. Creo que es hora de recoger. Lanzo un QRT y apago el equipo. Antes de empezar a recoger todo, mando un aviso a los colegas de León de que llamaré en la banda de 2 metros. Lanzo unas llamadas y nadie me contesta. Empiezo a recoger equipos, antena, etc. Escucho por el talkie una llamada de Agustín, EA1AV. Le contesto, pero no me escucha. Llega muy al límite y yo estoy con poca potencia. Lo intento varias veces. No hay manera. Sigo recogiendo. Cuando ya casi tengo todo en la mochila, escucho la llamada de Fernando, EA1DK. Llega más fuerte. Me dice que está con Camposagrado, una zona elevada próxima a León. Nos escuchamos bien. Es el último comunicado. Inicio el descenso.
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| Embalse de Riaño desde las proximidades de la cumbre |
Para regresar, solo hay que tomar el camino de ascenso, pero en sentido contrario. En el primer tramo no hay senda, o no la encuentro. Lo que hay son unas vistas fantásticas del embalse de Riaño y sus alrededores. Pronto veo más abajo la senda de ascenso. Es cuestión de dirigirse allí. No hay dificultad, apenas hay obstáculos por el camino. Llego a la senda, la zona donde hay retamas quemadas. Ahora es cuestión de seguir sin perder el camino. El problema es que, al llegar a una zona de retamas, estas sin quemar, vuelvo a perder la senda. Me doy cuenta, y pronto localizo de nuevo el camino.
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| La senda parece clara, pero se pierde en cualquier despiste |
Un poco más abajo dejo el cordal para buscar el hayedo por el que pasé por la mañana. con un poco de cuidado y observando los hitos que hay de vez en cuando, no pierdo la senda. Vuelvo a entrar en el hayedo. Llego a la pista principal de esta mañana. A partir de aquí no hay pérdida. Solo es seguir la pista. Vuelvo a encontrar la caseta de vigilancia de madera. Sigo por la pista.
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| De nuevo la caseta de vigilancia, con el embalse abajo |
Voy entrando y saliendo de distintos hayedos. Hay algunos robles enormes entre las hayas. Supongo que son mucho más viejos.
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| Enorme roble a la orilla de la pista, en medio del hayedo |
Voy acercándome a la carretera. Ya escucho a los coches. El pueblo está cerca. El camino acaba haciéndose un poco largo. De todas formas, la variedad de paisajes hace muy agradable el paseo. Por fin llego desde la pista a la parte superior del pueblo. Ahora descubro un paso algo empinado que me lleva directamente al lado del río. Esta mañana no lo vi.
He sumado una nueva cumbre a mi lista de activaciones. Y muy bonita. Estos son los resultados de la activación:
- 50 comunicados
- 48 en la banda de 20 metros
- 2 de ellos de cumbre a cumbre
- 1 con USA
- 1 QSO en la banda de 40 metros
- 1 QSO en la banda de 2 metros en FM
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| Mapa de comunicados desde pico Pandial |
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