El último viernes de agosto tenía pensado ascender Orpiñas. Su referencia sota es EA1/LE-029, y tiene una altura de 2107 metros. Situada en las inmediaciones de Portilla de la Reina, más allá de Riaño, hace años que la tengo como uno de mis objetivos prioritarios. Pero no es un objetivo sencillo: el viaje hasta Portilla de la Reina desde León, son casi dos horas; y el desnivel a superar son unos 900 metros. La previsión para este día no es del todo buena. Hay algún peligro de lluvia muy ligera y vientos con rachas fuertes. En todo caso, me decido y voy hasta allí.
Al llegar a Riaño me acompaña una lluvia muy suave. Las montañas de alrededor están cubiertas de nubes. No lo veo claro. Una vez al pie de la montaña, reviso la previsión: han aumentado las posibilidades de lluvia. ¡No compensa arriesgar! Más hacia el oeste, en Liegos, la previsión de lluvia es más baja. Se me ocurre que es el momento de regresar a Sola Sierra. Una montaña muy sencilla de ascender. Con referencia sota EA1/LE-273, tiene una altura de 1326 metros. La activé hace cuatro años, pero solo pude hacer un comunicado por la proximidad de una tormenta, así que no puntuó. La vez anterior la ascendí en 15 minutos y la bajé mucho más rápido. En caso de lluvia puedo repetir la aventura sin riesgo alguno.
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| Sola sierra, la cima más próxima al árbol por la izquierda. Muy fácil ascenso |
Antes de moverme, ya que estoy a los pies del Orpiñas, puedo aprovechar para explorar el inicio del camino, que no lo tengo muy claro. Hay que recorrer primero un tramo de una pista y después tomar una senda que asciende por la ladera. En cuanto salgo del coche, deja de llover. Exploro el camino, veo los posibles desvíos y verifico que el inicio del camino no tiene dificultad. Espero poder cumplir mi objetivo en las próximas semanas.
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| Inicio del camino al Orpiñas |
Vuelvo al coche y me voy hasta Liegos, el pueblo donde se toma la pista que lleva a los pies de Sola Sierra. La vez anterior que subí a Sola Sierra y cuando ascendí el Yordas, pasé con el coche por esa pista hasta el pie de las cimas. Hoy tengo pensando hacer lo mismo. Pero cuando llego al inicio de la pista, encuentro una señal explícita: no se puede circular en coche, salvo usos autorizados. ¡Y yo no estoy autorizado! ¡Me parece lógico! Estamos en un parque regional.
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| Explícitamente indicado: no puedo circular por la pista con mi coche |
Me veo obligado a aparcar allí y seguir caminando. No es apenas inconveniente, solo hay que caminar un kilómetro hasta la base de la cima. Y por una pista cómoda y con poca pendiente. No es todavía la una de la tarde y la activación no será muy larga. Dejo la comida en el coche y cargo solo con lo necesario para la actividad de radio. Avanzo por la pista. Veo ante mí la cumbre. El cielo está cubierto de nubes no muy densas, pero no parece que vaya a llover. Hay caballos y vacas pastando alrededor de la pista. Llego al pie de la cumbre. Es una ladera rocosa con una pendiente moderada.
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| En la base de Sola Sierra |
Inicio el ascenso. No hay dificultad. Tampoco hay senda. De vez en cuando sí hay senda, marcada por el ganado, pero con la lluvia caída hay barro y resbala. No es camino seguro para subir. Voy buscando las zonas más cómodas y asciendo rápidamente. Pronto tomo altura y voy viendo las cumbres que me rodean y, un poco más abajo, la cola del embalse de Riaño.
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| Una senda en la ladera de Sola Sierra |
No me lleva mucho tiempo alcanzar la cumbre. Hoy venía preparado para un esfuerzo grande y esto se ha convertido en un paseo. En las proximidades de la cumbre hay una gran mata y muchas rocas muy quebradas. Hay que caminar con cuidado en este terreno. En la cumbre tengo un paisaje ya conocido, pero que en esta ocasión puedo contemplar sin prisas. Al sur y al oeste, muy cerca, cumbres importantes: el Yordas y la Peña del Mediodía. Al oeste el valle del río Esla. Al norte, más lejos la cordillera de Pármede y el Pandial, subido una semana antes. Al este la cola del embalse de Riaño con diversas cumbres lejanas.
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| La cumbre de Sola Sierra |
La cumbre es estrecha y quebrada. No es un lugar cómodo para moverse. Solo hay rocas irregulares. No parece un lugar adecuado para poner la antena vertical. Así que me decido por la de media onda. Sujeto, como puedo. la caña a una rama horizontal. Hace bastante viento y se me inclina mucho. Incluso me ayudo de una cuerda para mantenerla en pie. Despliego la antena. Queda levantada lo justo para trabajar bien.
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| El viento, y una sujeción precaria, inclina mucho la antena |
Hoy traigo un latiguillo coaxial nuevo de cinco metros de largo con un choque de radio frecuencia en un extremo. Primero pruebo a poner el choque de RF al lado del equipo. Empiezo llamando en la banda de 20 metros. Al transmitir, en el equipo recibo todo tipo de ruidos y distorsiones. El QMX es muy sensible a los retornos de radio frecuencia. Tengo el extremo de la antena casi tocando mi cabeza. Por algún lado entra radio frecuencia. A pesar de todo el equipo transmite sin problemas. Cambio de posición el coaxial. Pongo el choque de RF al lado de la antena. Todo solucionado. El equipo funciona perfectamente, sin ruidos ni distorsiones.
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| El extremo de la antena con el choque de RF bien colocado. Al fondo la cola del embalse |
Empiezo llamando en la banda de 20 metros. Al poco, me contesta F5VLY, desde Francia. Le sigue otro francés. El tercero en llamarme, y con muy buenas señales, es Ignacio,
EA2BD, desde Pamplona. ¡No me lo esperaba tan fuerte en esta banda! Pronto se forma un buen lío de gente, llamando todos a la vez desde cualquier punto de Europa: Eslovenia, Bélgica, Alemania, Inglaterra... Hoy toca jaleo del gordo. Respondes a uno y contestan varios a la vez. ¡Tengo un buen lío!
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| Mi punto de transmisión. Bastante cómodo |
Pronto descubro que hay varios a los que ya he contestado que me vuelven a llamar. Y cuando digo varios, es que son más de tres o cuatro. ¡Incluso uno me llama tres veces! Esto es extraño. Nunca me había pasado. Alguna vez alguno repite, pero en pocas ocasiones. Esta vez me llama mucho la atención y me extraña mucho. Al día siguiente Alejandro,
EA4DON, me dio una explicación razonable: unos momentos antes de mis primeras llamadas, había estado Elena,
EA4DOS, llamando desde otra cumbre de Granada en la misma frecuencia. Como estaba anunciado en el clúster, algunos colegas me llamaron pensando que estaban comunicando con Elena. Más tarde vieron mi anuncio y me llamaron de nuevo pensando que era otro corresponsal. ¡Tiene sentido!
En un momento de calma escucho una señal débil: "/P". Le doy paso. Llega muy flojo y le pido repetir el indicativo. En efecto, es Alejandro, EA4DON, llamando desde Calar Alto, una cumbre de Almería. Con cierta dificultad por su señal débil, algo de desvanecimiento y un poco de QRM, conseguimos completar el comunicado. A continuación, es más sencillo completarlo con Elena, EA4DOS, puesto que solo cambia el indicativo, el resto de información es la misma. Una alegría contactar con amigos.
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| El extremo de la antena en Sola Sierra |
Sigo llamando, y vuelvo a tener abundantes corresponsales. De todas formas, hoy la activación es un poco engorrosa. Muchos a la vez, poco orden, me hacen poco caso. Es cuestión de paciencia. No tengo prisa y disfruto manejando como puedo este jaleo divertido. También tengo otros dos corresponsales españoles: José,
EA7GV, desde Granada, muy flojo esta vez; y
EA5K, Miguel, desde Murcia, que llega muy fuerte.
A todo esto, el cielo tiene nubes, con más claros cada vez, así que no va a llover; pero cada vez sopla el viento más fuerte. La antena no se cae del todo, porque tiene una cuerda bien atada sujetándola, pero se hace incómodo estar aquí. Estoy detrás de unas rocas que me protegen un poco del viento, pero es molesto. Llevo mucho tiempo en la radio y solo tengo un QSO de cumbre a cumbre. Consulto el clúster. No hay nada interesante o no lo escucho. A las tres de la tarde contesto al último corresponsal. Llevo una hora en la radio y no he comido. Es el momento de apagar y recoger.
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| Valle del Esla hacia el oeste. No parece que vaya a llover |
No hago llamadas en la banda de dos metros. Estoy solo a 1300 metros y rodeado de montañas más altas. Nadie va a contestarme. Recojo todo con cuidado y desciendo. Me lleva poco tiempo llegar al pie de esta montaña que es casi una colina. El kilómetro que me falta hasta llegar a Liegos me lleva también poco tiempo. Una vez en el coche, dejo la mochila, tomo la comida y busco un banco cómodo para comer. Venía preparado para un gran esfuerzo y ha sido un paseo sencillo. A la salida del pueblo encuentro un letrero en 3D indicando el nombre del pueblo. Al fondo queda la montaña que he trabajado hoy.
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| Liegos. Sobre la G la cumbre de hoy. La que está más cerca |
El resultado han sido 50 comunicados con toda Europa, varios duplicados. Todos en la banda de 20 metros. Dos de ellos con una cumbre de Almería en la que estaban dos buenos amigos.
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| Mapa de comunicados desde Sola Sierra |